Mohamed Abuelata
Por todo lo anterior, se observa que hay todo un campo abierto para el aumento del aprendizaje del español en Egipto, gracias a la capacidad de absorción, cada vez mayor, de los mecanismos de enseñanza de lenguas en la enseñanza media y universitaria egipcias y dado, asimismo, el aumento anual de la media de alumnos que pasan a los institutos y a la universidad. Para dar una idea de ello, tenemos el caso de la Facultad de Lenguas, de Ain Shams, que en la actualidad cuenta con 15 departamentos de Filologías e imparte clases en 26 lenguas, todas con una media anual de crecimiento considerable.
En la enseñanza media, se ha observado que el número de alumnos y colegios en donde se enseña español ha tocado techo, sobre todo, por una falta grave de profesores de español seguida por la escasez de material escolar especializado y moderno. En los últimos ocho años, hemos recibido mucha demanda de introducir el español en institutos de enseñanza media muy repartidos por la geografía del país (Alejandría, Fayum, Minia, Asuán, entre otras ciudades y provincias), que no pudimos atender por las mismas razones.
En la universidad, en la modalidad de segunda lengua extranjera optativa, a pesar de los grandes esfuerzos del Instituto Cervantes, se tuvo que abandonar la enseñanza del español en la Universidad de Tanta por falta de profesores y medios.
Si alguien piensa en una «anhelada» expansión del español en Egipto y quiere informarse, la información está servida. Otras experiencias y un buen número de referentes pueden ser de ayuda.
Existen colegios y liceos extranjeros (ingleses, franceses, alemanes, italianos, estadounidenses), privados o a cargo de la Administración de su país de origen, que operan desde hace muchos años en Egipto. Casi todos esos colegios funcionan como centros asociados al sistema educativo de su país de origen, y enseñan dos o tres idiomas extranjeros junto con el árabe. ¿Por qué no uno español o varios?
Durante el curso actual (2002-2003), se ha puesto en marcha la universidad francesa en Egipto y, dentro de dos años, se hará lo propio con una universidad alemana. La Universidad Americana de El Cairo goza de mucha salud desde hace décadas, junto con otras estadounidenses con satélites en el país desde que, hace seis años, se regularizara la universidad privada. ¿Por qué no una universidad española?
Para todo esto no harán falta más convenios o acuerdos sino reactivar los ya existentes.