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El español en el mundo

La enseñanza del español como lengua extranjera en Europa: Datos generales y propuestas para su mejora

José Luján Castro

3. Propuestas para la mejora de la enseñanza del español en Europa

Finalmente, tras reseñar las características más significativas de la enseñanza del español como lengua extranjera en Europa, parece oportuno formular algunas consideraciones, a modo de propuestas, en orden a la mejora de su enseñanza. Éstas se sustentan en nuestra experiencia y en nuestras convicciones, contrastadas con las opiniones de otras personas comprometidas en tareas de apoyo a la enseñanza del español en Europa y a su promoción.

Las actuaciones para la mejora de la enseñanza del español como lengua extranjera, además de tener una relación más o menos directa con los procesos de enseñanza-aprendizaje, a menudo se hallan estrechamente relacionadas con otras acciones dirigidas al impulso y promoción del español. Ésta es la razón por la que entre las actuaciones que se proponen, unas están encaminadas a la promoción del español como paso previo a la mejora de su enseñanza y poseen un marcado carácter político-cultural. Otras, en cambio, están más directamente relacionadas con su mejora y tienen un carácter más técnico-administrativo.

1. Actuaciones de promoción del español de carácter político-cultural

Entre las actuaciones de este tipo se destacan las siguientes:

  • Redoblar esfuerzos de todo tipo en el apoyo a la enseñanza y promoción del español en Francia, Gran Bretaña y Alemania.
  • Impulsar el apoyo a la enseñanza del español en las universidades y en las enseñanzas para adultos.
  • Apoyar políticas de utilización del español en el seno de las instituciones de la Unión Europea.
  • Constituir una asociación hispanoamericana encargada de promocionar el español en Europa.

1.1. Redoblar esfuerzos de todo tipo en el apoyo a la enseñanza y promoción del español en Francia, Gran Bretaña y Alemania

Estos tres países, cuyo potencial económico y humano dentro de la Unión Europea es innegable (entre los tres países suman 200 millones de habitantes), reúnen a más de la mitad de su población estudiantil. Un incremento del estudio del español, tanto en los niveles obligatorios como en los no-obligatorios, en cada uno de sus contextos educativos, tendría una repercusión extraordinaria en las cifras y porcentajes de estudiantes de nuestra lengua.

Para lograr el incremento del número de estudiantes de español en estos tres países (recordemos que de los 3,5 millones de alumnos europeos que actualmente estudian español, el 60 % lo hacen en Francia, el 15 % en Gran Bretaña y el 11 % en Alemania), es fundamental continuar mejorando y ampliando las acciones encaminadas al apoyo de la docencia del español y a su promoción. Para ello, habrá que tener muy en cuenta la situación actual y las peculiaridades propias de cada contexto nacional, aplicando medidas «adaptadas al ecosistema lingüístico-educativo» propio de cada país.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Instituto Cervantes, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Real Academia Española, las universidades españolas y las fundaciones e instituciones relacionadas con la lengua española deben realizar un gran esfuerzo político, cultural y estratégico, aunando sus recursos con el fin de apoyar la consolidación y expansión del español en Francia, Gran Bretaña y Alemania. En estos países será especialmente importante establecer una colaboración fluida con las autoridades educativas y con las diversas asociaciones e instituciones relacionadas con el español y el hispanismo, generar actividades de apoyo y promoción, participar en congresos y encuentros, tener una presencia continuada en los medios de comunicación, etc.

En definitiva, aunque estamos convencidos de que la suerte del español en Europa y en el mundo tiene mucho que ver con la evolución del español en Estados Unidos, el aumento de estudiantes de español en Francia, Gran Bretaña y Alemania tendrá, sin duda, una influencia positiva en el número de estudiantes de español del resto de los países europeos.

1.2. Impulsar el apoyo a la enseñanza del español en las universidades y en las enseñanzas para adultos

El estudio del español encuentra grandes trabas en la enseñanza secundaria europea motivadas por la fuerza del inglés (como ya se ha señalado, el 91 % de los alumnos de la enseñanza media en Europa estudian inglés como primera lengua extranjera) y por el peso secular del francés y del alemán. Este hecho, unido a ciertas situaciones de bilingüismo, a restricciones de las normas educativas, etc., relega el aprendizaje del español a un segundo puesto en el mejor de los casos, y normalmente a un tercer o cuarto puesto. Sin embargo, tanto en las universidades como en la enseñanza de adultos el español es una lengua en auge, elegida voluntaria y conscientemente.

Parece, pues, razonable apoyar de forma especial la enseñanza del español en las universidades. Y es importante señalar que cuando hablamos de universidades no nos referimos únicamente a los departamentos de Filología Hispánica, a los que, obviamente, habría que dar atención y apoyo (lectorados, becas, ayudas a la investigación...), sino también a un sector universitario, al que también pertenecen estos dos tipos de centros:

  1. Las escuelas de lenguas extranjeras, generalmente dependientes de cada universidad. Éstas ofrecen clases de lenguas extranjeras a todos sus universitarios con independencia de la facultad en la que se hallen estudiando. La importancia de este tipo de enseñanza es enorme, pues es, a estas escuelas a donde acuden a estudiar español los futuros profesionales de cada país (médicos, ingenieros, geógrafos, abogados, arquitectos, historiadores...).
  2. Los departamentos de Español de las Escuelas de Traductores, Ciencias Económicas, Ciencias Empresariales, Turismo, etc., que varían en cuanto a su rango universitario o no, según los países, pero que en todo caso tienen el denominador común de ser consideradas Escuelas Superiores. Por las mismas razones que en el caso anterior, los alumnos que eligen español en estos departamentos, motivados y encauzados en cuanto a su futuro laboral, merecen que les dediquemos nuestros mejores esfuerzos.

Parece aconsejable, también, potenciar el estudio del español en el ámbito de la educación de adultos puesto que significa ganar un potencial de alumnos inconmensurable y con unas características muy apreciables: motivación especial, suelen recomendar su estudio a otras personas, consumen productos españoles e hispanoamericanos, etc.

1.3. Apoyar políticas de utilización del español en el seno de las instituciones de la Unión Europea

En los últimos diez años el peso específico del español ha subido considerablemente en Europa. No ha variado sustancialmente, sin embargo, en las instituciones comunitarias, en donde existen tres lenguas de trabajo (inglés, francés y alemán) aunque sea el inglés el que se impone, cada vez en mayor grado, como lengua única en los diversos foros, en detrimento del francés y del alemán, que no consiguen imponerse como lengua vehicular de hecho.

Lamentablemente, el español apenas cuenta como lengua de redacción de documentos originales en estas instituciones ya que se halla en quinta posición después del italiano y sólo representa el 3,42 % de los textos. El inglés, que desbancó hace unos años al francés como lengua de redacción de originales, se encuentra en rápida progresión y en el pasado año 2001 el 56,8 % de los originales fueron redactados en inglés1, siendo probable que esta cifra se sitúe en torno al 75 % con la adhesión de los PECO.

En el seno de las instituciones europeas, el español se considera lengua de trabajo en la OAMI (Oficina de Armonización del Mercado Interior), en Alicante. En el resto su situación es la misma que en el momento de entrada de nuestro país en la Unión Europea.

No obstante, en este ámbito de las instituciones europeas, el español, debido a su peso internacional, es considerado como una especie de «monstruo dormido» al que se le atribuye una gran capacidad potencial. Habrá, por tanto, que seguir insistiendo en la necesidad de una mayor consideración de nuestra lengua y aprovechar cualquier coyuntura favorable que se presente para aumentar su peso en las instituciones de la Unión Europea. Por el momento, disponemos ya de un sólido argumento para convencer a nuestros socios europeos de la importancia del español: la lengua española representa la puerta de acceso más amplia de la Unión Europea al continente americano, teniendo en cuenta su auge y desarrollo en Estados Unidos.

1.4. Constituir una asociación hispanoamericana encargada de promocionar el español en Europa

El español no es patrimonio exclusivo de España. Sólo una de cada diez personas que hablan nuestra lengua son españolas. Tampoco la cultura española se puede entender hoy sin el componente iberoamericano, por lo que se habla de «cultura en español». A pesar de todo ello, hay que reconocer que en lo que respecta a su promoción en Europa, España está en mejor posición para ejercer el liderazgo e impulsar iniciativas, que la de los otros países del mundo en los que también se habla español. Sin embargo, esto no debe impedir que todos esos países se impliquen en la tarea de promocionar el español en Europa.

Involucrar a todos los países hispanohablantes en una causa común de promoción y apoyo del español supone una labor diplomática lenta, y un ejercicio de modestia importante pero posible. La actitud de la Real Academia Española, tomando por consenso decisiones con las demás Academias Americanas de la Lengua, constituye un ejemplo a seguir que abre vías de entendimiento, rentabiliza esfuerzos y multiplica la repercusión de las acciones que se emprendan.

2. Actuaciones más directamente relacionadas con la mejora de la enseñanza del español

Entre este tipo de actuaciones parece oportuno destacar las siguientes:

  • Continuar con el desarrollo de medidas para la acción educativa española en Europa.
  • Atender a la calidad de la enseñanza del español.
  • Mantener contactos permanentes con el profesorado europeo de español.
  • Elaborar el «mapa lingüístico» de la enseñanza del español como lengua extranjera en Europa

2.1. Continuar con el desarrollo de medidas para la acción educativa española en Europa

La acción educativa española en el exterior para la promoción y difusión de la lengua y cultura españolas se inscribe dentro de las actuaciones que se realizan con este fin, en coordinación con el Ministerio de Asuntos Exteriores y con el Instituto Cervantes. Estas acciones se concretan en el funcionamiento de centros docentes españoles en Europa, en el funcionamiento de Secciones Españolas en centros de titularidad de otros estados europeos y en Escuelas Europeas, en programas de enseñanzas complementarias de lengua y cultura españolas para hijos de residentes españoles en países europeos, y en programas de apoyo a la enseñanza del español, como lengua extranjera, y de promoción y difusión del español en Europa a cargo de asesores técnicos.

En relación con la acción educativa española en Europa parece conveniente:

  • Continuar en la línea de mejora de la eficiencia de nuestros centros y programas en el exterior.
  • Continuar en la línea de racionalización y creación de nuevas Secciones Españolas en centros de titularidad de otros Estados.

El objetivo de las Secciones Españolas, ubicadas en instalaciones de centros educativos de otros países, es favorecer y patrocinar la proyección de la lengua y cultura españolas. En este momento, en Europa hay Secciones Españolas en centros educativos alemanes, franceses, holandeses e italianos.

Pensamos que se debería alentar la creación de nuevas Secciones Españolas. Su incremento debería hacerse, sin embargo, con determinadas restricciones y requisitos. No se trataría de un mero crecimiento cuantitativo sino cualitativo.

Este enfoque nos llevaría quizá a replantear la permanencia de algunas Secciones y a establecer otras nuevas, allí donde se prevea que su implantación pudiera tener un efecto irradiador. El referente sería que la enseñanza que se impartiera en estas Secciones Españolas tuviera un marchamo de calidad, con objeto de transmitir una buena imagen de la enseñanza española y, por ende, de su cultura, en el país en que estuvieran implantadas.

  • Continuar con la racionalización de las funciones de las Asesorías Técnicas, centradas en la promoción y apoyo a las enseñanzas del español. Evaluar su organización, su funcionamiento y su eficacia. Y aumentar el número de asesores, en función de criterios de eficiencia.
  • Continuar con la labor de publicidad y de dar a conocer todas las acciones educativas en el exterior que se vienen realizando por parte de la Administración española.
  • Potenciar la coordinación entre instituciones que tienen responsabilidades en relación con el apoyo a la enseñanza del español y con la promoción y difusión del español y de la cultura española: Consejerías de Educación, Consejerías de Cultura, Instituto Cervantes, etc. Ello, además de evitar el lastre de imagen que conlleva frente al público extranjero la atomización de esfuerzos diversos, viniendo de instituciones de un mismo país, significaría mayor rentabilidad con el consiguiente ahorro de medios y de esfuerzos.

2.2. Atender a la calidad de la enseñanza del español

El futuro del español será una espléndida realidad si además de sustentarse en las cifras de hablantes, de estudiantes y de negocios en español, su enseñanza y promoción se realiza a partir de referentes de calidad.

Esos referentes de calidad pasan por identificar adecuadamente competencias lingüísticas y contenidos en los diversos niveles de enseñanza (responsabilidad de la Administración) y por elaborar los métodos y materiales más apropiados y motivadores.

Consecuentemente, la calidad de la enseñanza del español como lengua extranjera requiere que los planteamientos de calidad a los que nos hemos referido anteriormente puedan ser conocidos, debatidos y aplicados por los profesores que imparten tales enseñanzas. Y para asegurar que tales planteamientos son realmente de calidad habría que esforzarse en que, previamente, sean puestos en práctica por nuestros centros en el exterior, Institutos y Aulas Cervantes, Secciones, programas de enseñanza, etc., y, por supuesto, deberían estar presentes en los programas destinados a la enseñanza del español, difundidos a través de la Televisión Española Internacional.

Añadir, además, que actualmente la calidad de la enseñanza del español como lengua extranjera pasa por considerar las posibilidades de todo género que supone Internet. La importancia de ésta es tal que la pujanza de nuestra lengua se medirá no sólo por su capacidad de transmitir el legado cultural y el bagaje de saberes que poseemos, sino por su presencia en Internet, la red de redes.

Por otra parte, conviene tener en cuenta que los esfuerzos en pro de la calidad no surtirán los efectos deseados si no se abordan paralelamente otras acciones publicitarias tendentes a difundir y mejorar la imagen del estudio de nuestra lengua, a fin de que las sociedades francesa, inglesa y alemana consideren el español como lengua de cultura, de ciencia y de negocios, con el mismo rango y seriedad que consideran al inglés, al francés o al alemán.

2.3. Mantener contactos permanentes con el profesorado europeo de español

El profesorado, como es de sobra conocido, es la pieza fundamental para el buen desarrollo de cualquier proceso de enseñanza. Por consiguiente, el permanecer en contacto con este colectivo europeo a través de sus diversas asociaciones, resultará, sin duda, muy provechoso para impulsar y mejorar la enseñanza del español en Europa.

En este sentido, convendría mantener contactos periódicos con asociaciones de profesores, de hispanistas y de otras asociaciones en pro de la difusión del español; propiciar encuentros anuales o bianuales en alguna ciudad española con los profesores europeos de español; seguir realizando cursos estivales de formación y promoción del español como lengua extranjera, etc.

Con este fin, parece realmente muy oportuno disponer de una o unas sugestivas páginas web donde se pueda encontrar una información completa y actualizada sobre la enseñanza del español en Europa. Igualmente, parece conveniente editar, con carácter periódico, una revista que además de servir de apoyo y ayuda a la labor docente, constituya un medio de participación y de contacto con toda la gran familia de enseñantes europeos de español.

2.4. Elaborar el «mapa lingüístico» de la enseñanza del español como lengua extranjera en Europa

Conocer la «topografía de la enseñanza del español» resulta básico para su promoción y difusión, pues cualquier estrategia o plan de promoción del español, pasa, como se dice al comienzo, por conocer sus diferentes particularidades.

Consiguientemente, hay que seguir interesándose por identificar, de forma precisa, a centros e instituciones comprometidos de algún modo con la enseñanza de la lengua y cultura españolas, en cada uno de los países europeos. Pues, conociendo sus logros, sus expectativas y sus necesidades será posible poder apoyarles y ayudarles más eficazmente.

A su vez, completar y perfeccionar o elaborar de nuevo, en su caso, la situación del español en la totalidad de los países europeos permitirá elaborar el «mapa lingüístico» de la enseñanza del español como lengua extranjera en Europa, con las ventajas que ello reportará de cara a su impulso. En cualquier caso, estimamos recomendable continuar profundizando en el conocimiento del número y de las características de las personas que estudian español en Europa y de los centros y profesores que lo enseñan.

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