El enorme interés que se viene observando desde hace unos años por la
enseñanza-aprendizaje del español en el mundo y en Europa en particular
es un fenómeno relativamente sorprendente.Entre las causas que parecen explicar este fenómeno se suelen señalar
las siguientes: el hecho de que sea nuestro país el preferido por una
gran mayoría de los europeos para pasar sus vacaciones; la incorporación
reciente de España a la Unión Europea; el atractivo que ejercen para
muchos europeos, sobre todo para los jóvenes, las gentes, las tierras,
el folclore, la música, etc., de la América Iberoamericana, lo que se da
en llamar «la cultura en español», unido al auge que viene
experimentando el español en Estados Unidos; y, en fin, la posibilidad
de hacer negocios en diversos países de habla española con cada vez
mayor capacidad económica y comercial, como es el caso de España,
Méjico, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela, etc. En definitiva, la
necesidad de viajar y de divertirse, de comunicarse, de adentrarse en
nuestra cultura o de negociar, es lo que ha dado lugar a que desde hace
una docena de años, aproximadamente, se venga produciendo un aumento
constante de la demanda de la enseñanza de español en muchos países de
Europa.
Pero, cualesquiera que sean las causas y el peso de su incidencia en
ese aumento de la demanda de español, de lo que no cabe duda es de que
se trata de un fenómeno realmente importante, con repercusiones de
diverso tipo, entre ellas, económicas. De éstas se vienen ocupando
algunos estudios, en los que se considera el español como recurso
económico y se habla de industrias de la enseñanza del español como
lengua extranjera. Recientemente, también se ocupó de ello el II
Congreso Internacional de la Lengua Española. En todo caso, el aumento
de la demanda de la enseñanza de español en Europa, además de constituir
una creciente fuente de ingresos y una oportunidad para extender nuestra
cultura, supone una responsabilidad y exige un despliegue de esfuerzos
de todo género para hacer frente a los compromisos que tal demanda
comporta.
Sin embargo, a pesar de la incuestionable importancia que desde la
vertiente política, económica, cultural, etc., reviste el tema de la
enseñanza del español como lengua extranjera, en Europa son muy pocos
los estudios y las indagaciones efectuados sobre el número de
estudiantes europeos de español, sobre las formas y lugares en que lo
estudian y sobre las razones que impulsan a los europeos a estudiar
español.
La escasez de tales estudios e indagaciones dificulta
considerablemente valorar la verdadera dimensión de este, cada vez más
importante, fenómeno. Impide efectuar estudios comparativos, concretar
sus repercusiones económicas y, sobre todo, no permite diseñar y
establecer las estrategias y los caminos más apropiados para la
promoción y la mejora de la enseñanza del español en Europa.
Este artículo quiere contribuir a la profundización en el
conocimiento de la enseñanza del español como lengua extranjera en
Europa. Como aportación principal se ofrecen las cifras de alumnos y de
profesores en cada una de las diversas formas de enseñanza de casi todos
los países europeos1. Se aportan también ciertas cifras sobre las
razones que han impulsado a un grupo de alumnos europeos de Bélgica, los
Países Bajos y Dinamarca a elegir la asignatura de español como lengua
extranjera. Se añaden, finalmente, un conjunto de consideraciones en
relación con la mejora de la enseñanza del español como lengua
extranjera en Europa.
Los datos generales sobre la enseñanza del español en Europa figuran
en un primer bloque. A continuación, en un segundo bloque, se exponen
nuestras propuestas para la mejora de esta enseñanza.
Y, antes de proseguir con el desarrollo de este artículo, quiero
expresar mi agradecimiento a todas aquellas personas que de forma
directa o indirecta han contribuido a su realización, cumplimentando
estadillos, aplicando cuestionarios, elaborando tablas, etc. y, en
especial, a la asesora técnica de la Consejería de Educación y Ciencia
de la Embajada de España en Bélgica, Matilde Martínez Sallés.