Mario Daniel Martín
Comparada con otras comunidades inmigrantes no angloparlantes en Australia, la de los hispanohablantes es relativamente pequeña. El castellano o español es la octava lengua más hablada en Australia, después del inglés, el italiano, las lenguas chinas, el griego, el árabe, el vietnamita y el alemán. De acuerdo con el Censo Australiano de 1996, había en ese año 91 253 personas que declaraban hablar castellano en su hogar, lo que representaba aproximadamente el 3,5 % de las personas que hablaban una lengua distinta del inglés en el hogar en Australia, y el 0,5 % de la población total del país. La comunidad hispanohablante ha crecido rápidamente en los últimos veinte años, casi duplicándose entre 1981 y 1996. En general, como la mayoría de las comunidades inmigrantes no anglosajonas, la comunidad de habla hispana es esencialmente urbana, ya que el 93 % de la misma reside en las grandes ciudades australianas. El 47 % de los hispanohablantes residen en Sidney, ciudad en donde se encuentra, además, la mayor concentración de hispanohablantes por distrito, alcanzando el 9 % de la población en el barrio de Fairfield, al oeste de la ciudad.
La importancia de la comunidad de habla hispana, sin embargo, es que su historia y su evolución demográfica reflejan los hechos más importantes de la inmigración no anglosajona a Australia. En lo que sigue describiremos las características más sobresalientes de la comunidad de habla hispana y exploraremos la conexión entre la evolución demográfica de esta comunidad y la historia de la inmigración a Australia en general. También exploraremos la influencia de la comunidad de habla hispana y de la Embajada de España en Australia en la enseñanza del idioma español en Australia.