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Siguiendo el camino trazado desde
1998 por las tres ediciones anteriores, esta cuarta entrega del Anuario del Instituto
Cervantes El español en el mundo aporta informaciones de interés tanto sobre
cuestiones generales, cuanto sobre detalles particulares de la lengua española. Al tiempo
que se profundiza en el estudio de nuevos ámbitos de nuestra dimensión lingüística, se
actualizan una vez más determinados datos de importancia para calibrar la extensión e
intensión del español. La precisión de estos datos y la fiabilidad científica de las
colaboraciones sitúan a esta publicación, desde su nacimiento, como referencia dentro
del estudio y reconocimiento de nuestra realidad idiomática.
Coeditado una vez más con la editorial Plaza
& Janés y el Círculo de Lectores, el Anuario del Instituto Cervantes acoge este año
dos grandes temas y una coda final. Por un lado, se abordan diferentes aspectos del
español como recurso económico, y, por otro, se notifica la actualidad demográfica y
lingüística del español en los Estados Unidos de América. A estos dos bloques viene a
sumarse, por vez primera en las publicaciones del Instituto, un informe sobre la
situación actual de la lengua y la cultura judeoespañolas.
De acuerdo con una de las líneas programadas
para el «II Congreso Internacional de la Lengua Española», que se celebrará el mes de
octubre en Valladolid, el estudio de la dimensión económica de la lengua española se
efectúa partiendo de las nociones propedéuticas de su análisis econométrico para
detenerse en ámbitos más específicos. Así, se examina el concepto de capital
intelectual, como realidad mensurable y creativa que define el conjunto de aportaciones no
materiales que actualmente se consideran el principal activo de las empresas del tercer
milenio, y se analiza el libro en español y la imagen de marca de la lengua española,
una lengua común como seña de identidad en un mundo globalizado que requiere la
realización de una política de marca, consciente, clara y estratégica. Por último, un
exhaustivo repaso a las inversiones españolas, empresariales y bancarias, en
Iberoamérica pone de relieve la naturaleza del idioma como hilo conductor que todo lo
vertebra, un lazo común sin el cual no hubiese sido posible la dinámica
internacionalización de la empresa española.
Por otro lado, desde su inicio, cada edición del
Anuario ha tratado de arracimar estudios en torno a temas de actualidad lingüística,
actualizando en cada entrega los datos demográficos del español indicativos de su
presencia en diferentes lugares y ámbitos. Así, este año se aportan los últimos datos
de la población hispanohablante en los Estados Unidos de América extraídos del censo
del año 2000 y se constata que la presencia y el crecimiento del número de ciudadanos de
origen hispano que vive en Estados Unidos constituye uno de los fenómenos demográficos,
sociológicos y políticos más interesantes de la evolución de la sociedad
norteamericana de los últimos años. La cifra de treinta y cinco millones de hispanos
(que extraoficialmente ya se estima) y, con ello, la noticia de que la población hispana
se ha convertido en la primera minoría del país, desplazando a la afroamericana, dota a
este «grupo de interés» de una enorme capacidad para influir en los procesos sociales
como consecuencia del nexo que constituye el hablar un mismo idioma. El estudio
comparativo de la presencia del español en los medios de comunicación y en las
publicaciones estadounidenses pretende comprobar si esa pujanza demográfica que favorece
tan extraordinariamente al español hablado se refleja, del mismo modo, en la lengua
escrita y en niveles más formales del idioma. Los datos estadísticos obtenidos hasta
ahora indican que el español es, de todas las lenguas extranjeras que conviven en Estados
Unidos, no sólo el idioma más hablado, sino el más estudiado, el más oído por radio y
televisión y el más leído en periódicos y revistas, y su comparación cronológica con
cifras anteriores muestra la rapidez con que esta difusión se ha efectuado.
Por último, un estudio, diacrónico y
sincrónico, que da cuenta exacta de la evolución y de la situación actual de esa
realidad histórica y lingüística de Sefarad, viene a completar este valioso conjunto de
aportaciones que anualmente trata de presentar las facetas más importantes de ese
poliedro vigoroso y enriquecedor que es la lengua española.
La pretensión del Instituto Cervantes es que la
consideración de los estudios contenidos en este Anuario contribuya a favorecer las
acciones necesarias para consolidar y acrecer la presencia y el desarrollo del español en
el mundo.
JON JUARISTI
Director del Instituto Cervantes |