Centro Virtual Cervantes
Lengua
El español en el mundo > Anuario 2001 > C. Hernández. La producción...
El español en el mundo

Un viaje por Sefarad: la fortuna del judeoespañol

Carmen Hernández González

5. La producción literaria en lengua sefardí

No podíamos dejar de hacer referencia, aunque sea breve, a los textos que nos ha legado la rica literatura sefardí y una somera caracterización de sus principales géneros. Afortunadamente contamos con importantes aportaciones bibliográficas que nos ofrecen una rigurosa información sobre el tema. Es de lectura imprescindible el libro de Elena Romero, La creación literaria en lengua sefardí (1992a), en el que aparecen extensamente desarrollados aspectos que habían sido abordados en otros trabajos anteriores de I. M. Hassán (1982) y de Paloma Díaz-Mas (1986, 1994 y 2000).

En la reciente aparición de un número monográfico de la revista Ínsula dedicado a la cultura sefardí, coordinado por Paloma Díaz-Mas, ella misma nos ofrece una estupenda síntesis de la historia de la literatura sefardí, lo que me permite remitir a su lectura y aquí perfilar tan solo una clasificación de dicha producción literaria con el fin de mostrar su importancia y el interés que tiene para poder elaborar una historia de su lengua desde la diferente tipología textual y su también distinta cronología; y, al tiempo, establecer las relaciones entre la literatura en lengua española y la escrita en sefardí.

Elena Romero, en su libro citado anteriormente, define a la literatura sefardí como «la creación literaria de los judíos oriundos de España o a ellos asimilados, producida o transmitida en judeoespañol desde la primera generación de expulsos hasta nuestros días» (Romero, 1992a: 19).

La misma autora (Romero, 1992a: 19-21) distingue dos núcleos geográficos en los que se desarrolla la producción literaria de los sefardíes:

  • El primer foco corresponde a la zona turco-balcánica en la que destacan como grandes centros editoriales Constantinopla, Salónica, Esmirna, Belgrado, Jerusalén, Viena, Sarajevo y Alejandría.
  • La segunda zona es la correspondiente al norte de África, sobre todo a Marruecos.

Amsterdam, Pisa, Venecia y Liorna, en especial, sirvieron de enlace cultural entre los sefardíes de Oriente y los norteafricanos.

Clasificación de la literatura sefardí

Los dos hilos conductores de la historia del judeoespañol —lo judío y lo español— le sirven a Paloma Díaz-Mas para establecer la siguiente clasificación de la producción literaria en lengua sefardí (Díaz-Mas, 1986: 133):

  1. Géneros de carácter judío: se corresponden con los géneros patrimoniales y en ellos destacan de forma especial las traducciones de la Biblia
  2. Géneros de origen hispánico: géneros tradicionales de transmisión oral
  3. Géneros en los que se unen el elemento hispánico y el judío: las coplas
  4. Géneros adoptados: aquellos de aparición más tardía cuya característica fundamental es la influencia occidental que manifiestan

Elena Romero realiza una clasificación similar. Divide, pues, la literatura en tres grupos:

  1. Patrimonial

    La mayoría de las obras sefardíes anteriores al siglo xix —momento en que la influencia de los géneros importados de Occidente transformó su tradición literaria anterior— ofrece un claro contenido religioso, de enseñanza doctrinal, que complementa la lectura sinagogal y ayuda a la práctica adecuada de la religión, que en la cultura judía forma parte de todos los ámbitos de la vida.

    Habría que situar en este apartado los ladinamientos de la Biblia, entre los que destaca el del Pentateuco de Constantinopla en 1547 y la Biblia de Ferrara de 1553, impresa en esa ciudad italiana por un grupo de criptojudíos hispanoportugueses, que verá diversas reimpresiones a lo largo del siglo xvii.

    En el siglo xviii, considerado como el Siglo de Oro de las letras sefardíes, da comienzo el gran proyecto de un comentario bíblico en judeoespañol: el Me’am Lo’ez. Considerada como la gran obra de la literatura religiosa sefardí, fue iniciada por el rabino Ya’acob ben Meír Julí y sus seguidores se encargan de su continuación. Surge como consecuencia de la crisis histórica, social y religiosa del siglo xvii (decadencia económica, empobrecimiento cultural, aparición de movimientos mesiánicos, como el encabezado por Sabetay Ceví); era necesario buscar de nuevo la ayuda de la religión, para lo cual, dado el desconocimiento del hebreo por parte de la mayor parte de la población, se hace necesario traducir y comentar los textos sagrados. Se trata de una pieza clave de la cultura sefardí hasta el mismo siglo xx.

    También en el siglo xviii está en su apogeo uno de los géneros más castizos de la literatura en lengua sefardí: las coplas. Se trata de un género poético de poesía estrófica; fueron compuestas para ser cantadas y presentan una gran diversidad de temas y estrofas. Muchas de ellas se inspiran en historias bíblicas, otras están destinadas a acompañar la liturgia con motivo de la celebración de diferentes fiestas del calendario judío, algunas son de carácter admonitorio o histórico. Se trata de la aportación más característica de la poesía sefardí que ha tenido continuación hasta el siglo xx: de ahí la división de acuerdo con su cronología (aunque también existen diferencias temáticas y formales) entre coplas viejas, las del siglo xviii; coplas nuevas, las compuestas en el siglo xix, de contenido más folclórico y más breves que las anteriores; y coplas novísimas, que datan del siglo xx y presentan como temática fundamental la añoranza del pasado frente a la vida moderna.

  2. Adoptada

    A partir de mediados del siglo xix, como consecuencia de las enormes transformaciones que sufre la vida de las comunidades sefardíes, su proceso de occidentalización y de secularización, también la producción literaria acusará estos cambios; irrumpe con fuerza un tipo de literatura profana, secular, con imitación de géneros literarios occidentales: el periodismo, el ensayo histórico, la narrativa, el teatro, la poesía de autor. Cambian las formas tradicionales y también el estilo; el lenguaje se viste de novedades, sobre todo de elementos léxicos de origen francés o italiano, como consecuencia lógica del intento deliberado de emulación de las literaturas occidentales.

  3. Oral

    Se trata de un tipo de producción literaria tradicional de transmisión oral que camina en paralelo con el resto de los géneros mencionados. Es de base hispánica, de carácter colectivo y anónimo, y su enriquecimiento es paulatino al irse incorporando a las producciones peninsulares previas a la expulsión otros elementos procedentes del hebreo, de otras lenguas en contacto o específicamente sefardíes.

    Con intención didáctica, y como muestra de la sabiduría popular, destacan —dentro de la producción en prosa— los cuentos y los refranes. De la producción en verso merecen ser destacados el romancero y el cancionero, de amplia temática con abundancia de elementos líricos.

    En la actualidad la producción literaria en lengua sefardí es muy escasa. El género más cultivado es la poesía y, evidentemente, no es ninguna casualidad.

flecha a la izquierda (anterior) flecha hacia arriba (subir) flecha a la derecha (siguiente)
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es