Daniel Martín Mayorga
En este capítulo se reúnen todas las cifras y porcentajes relativos a la penetración del teléfono, ordenadores e internet en las tres grandes áreas del mundo hispano: Estados Unidos, Latinoamérica y España.
Comencemos por Estados Unidos, comparando los datos generales con los de la minoría que nos interesa, los hispanos, que constituyen aproximadamente un 11,5 por ciento del total de los 275 millones de estadounidenses; es decir, unos 31,5 millones. De acuerdo con los datos proporcionados por la Administración estadounidense en su informe Falling Through the Net: Defining de Digital Divide (http://www.ntia.doc.gov/ntiahome/fttn99/),los datos de penetración de acceso telefónico, de ordenador personal y de internet en los hogares estadounidenses son los que se muestran, respectivamente, en las tablas 5, 6 y 7.
La conclusión más interesante que se desprende del informe es que los grupos sociales más desarrollados en cuanto a medios económicos y acceso a la educación han visto aumentado su peso relativo en el acceso a los servicios que proporciona la sociedad de la información, con lo que la brecha entre los distintos colectivos ha aumentado. Así lo muestra la tabla 8: aunque crece la penetración de internet en el mundo hispano, no lo hace a la misma velocidad del nivel social superior, con lo que la distancia entre ambos mundos se sigue ensanchando.
Latinoamérica puede que sea el futuro, pero, ciertamente, no es el presente. Si bien el porcentaje de internautas crece muy rápidamente, el número absoluto es todavía pequeño. Según un estudio de la consultora Merrill Lynch publicado en septiembre de 1999 (http://www.ml.com/), en esta región, cuya población alcanza los 445 millones de habitantes, sólo un 1,4 por ciento más de 6 millones está conectado a internet. Datos similares ofrece la consultora IDC: 7 millones a final de 1999, 16 millones previstos para el 2002.
El informe de Merrill Lynch predice que anualmente se duplicará el comercio electrónico y la publicidad en la red en los próximos tres años, pero aun así no supondrá ni un uno por ciento del volumen global. El aumento del número de internautas y de páginas web superará el 10 por ciento, siempre que no se empeoren las condiciones de partida: la baja renta per cápita, la falta de educación y alfabetización y la escasa penetración del teléfono y el ordenador.
En general, los analistas contemplan Latinoamérica como una región de alto potencial, y estiman que se dan en ella, como quizás en ninguna otra parte, las condiciones para cerrar el círculo virtuoso: las nuevas tecnologías, más baratas y sencillas de instalar y usar, facilitan el desarrollo que, a su vez, genera las condiciones para el crecimiento económico y la inversión en tecnología.
Por lo que toca a España, la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) ha publicado sus últimas cifras sobre la penetración de ordenadores y accesos a internet (http://www.aimc.es/aimc/html/inter/3a.html), de las que presentamos una selección en la tabla 8. Esta tabla es coherente con la ya mencionada encuesta Eurobarómetro de la Comisión Europea, publicada en diciembre de 1998 (http://www.ispo.cec.be/polls/EB98.htm), donde se indica que en España la penetración del ordenador es de un 28,4 por ciento, lo que sitúa a nuestro país en el décimo puesto del conjunto europeo. Sin embargo, cuando nos referimos al ordenador y a internet en el hogar, las cifras caen hasta un 18 por ciento y un 8 por ciento, respectivamente, según la consultora Dataquest.
Estos pobres datos justifican los sombríos presagios sobre la capacidad de inserción de España en la sociedad de la información que distintos informes señalan. Según la consultora KPMG, las empresas españolas están a la cola de las europeas en cuanto a la integración del comercio electrónico, y para el 2002 se prevé que sólo un 5,2 por ciento de las transacciones comerciales se realice a través de internet, frente a cifras de un 15 por ciento en Francia y Reino Unido, o de un 13,6 por ciento de media europea.
En este subapartado nos centraremos en portales, buscadores y proveedores de servicio (ISP), cuya importancia es evidente a la hora de decantar hacia un idioma u otro al usuario que se conecta a internet.
En España, de acuerdo con el Informe de Medios Electrónicos de Comunicación y Solicitudes de Control elaborado por la Oficina de Justificación de la Difusión (http://www.ojd.es/resu-men.htm), el buscador más utilizado es Olé (tabla 9).
Si nos situamos en América, según la consultora Merrill Lynch, y a fecha de septiembre de 1999, los portales más importantes en el mundo de habla hispana son:
Pero el atractivo del mercado y su potencial de crecimiento no pasa inadvertido, y todas las compañías del sector, también las de origen no hispano, están desarrollando planes para acceder a un pedazo de la tarta. Y a la carrera se han unido también los dos buscadores más utilizados de internet: Altavista-Magallanes y Yahoo, que ya cuentan con versiones de acceso a la información en español para satisfacer las necesidades de sus usuarios hispanohablantes. Otro reciente ejemplo es la empresa IDT que, a través de su proveedor de servicio bilingüe denominado Nuestra Voz (http://www.nuestravoz.com/), ha empezado a ofrecer desde el mes de agosto de 1999 un acceso ilimitado a internet, específicamente diseñado para hogares hispanos en Estados Unidos ya que incluye una versión bilingüe especial del Netscape Communicator y un portal con contenido en español e inglés. Y America On Line, el mayor proveedor de acceso de Estados Unidos, se ha asociado con el Grupo Cisneros de Venezuela para lanzar sus servicios en la región a lo largo del año 2000.
La aparición de Terra, en noviembre de 1999, ha marcado otro hito. Esta empresa, perteneciente al grupo Telefónica, se ha colocado en excelente posición en la carrera del desarrollo de internet en Latinoamérica, con un alto número de clientes repartidos por los principales países del ámbito hispano.