Los objetivos del Instituto Cervantes son, en esencia, cuatro: promover y promocionar el
idioma español, servir de plataforma esencial de las industrias culturales españolas,
ser el referente mundial y modelo de modelos para la formación de profesores de español
como segunda lengua y llenar de contenidos en español los diversos ámbitos de lo que se
ha dado en llamar sociedad de la información y quizá su metáfora más deslumbrante,
Internet.
La promoción del idioma supone
universalizar la actuación del Instituto, aunque también delimitar con claridad cuáles
son las áreas de especial interés y concentrar en ellas los esfuerzos. Estados Unidos y
Brasil, así como Extremo Oriente, constituyen zonas prioritarias.
En Brasil se presenta un tercio de
los candidatos a los Diplomas de Español, aunque las pruebas se celebran en medio
centenar de países. El objetivo del Instituto es contribuir a formar a los 210.000
profesores de español que, según las propias autoridades brasileñas, serán necesarios
en los próximos años.
Por ello, el Instituto Cervantes de
São Paulo ha adoptado la forma de Centro de Formación de Profesores, el primero de estas
características que se crea. Tiene, además, carácter itinerante, lo que le permite
programar actividades por toda la nación.
Gracias a un convenio suscrito con
la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, las dos instituciones organizarán cursos
de formación dirigidos también de manera específica a profesores brasileños.
El Instituto coordina con el
Ministerio de Educación y Cultura y con la Agencia Española de Cooperación
Internacional un proyecto conjunto para la promoción del español, que incluirá
programas de formación de profesores y el uso conjunto de la red de seis centros que el
Instituto de Cooperación Iberoamericana tiene en Brasil, para tal fin.
Hace 400 años se fundó San
Gabriel, primer asentamiento europeo en Estados Unidos, en el actual de Nuevo México. En
el año 2050, aquella nación tendrá 100 millones de hispanos.
Hoy, Estados Unidos es uno de los
países con mayor número de hablantes de español, lengua que se enseña en un 80 % de
las escuelas de enseñanza elemental y en un 90 % de los colegios de enseñanza secundaria
que ofrecen idiomas extranjeros. En la educación superior, la estudian un 61 % de los
universitarios, mientras que el restante 39 % se reparte entre docenas de otros idiomas.
Estados Unidos es una de las
naciones claves para la difusión del español en todo el mundo. El éxito del español en
la nación norteamericana es la plataforma decisiva para que se convierta en una de las
dos grandes lenguas de comunicación internacional del siglo XXI.
La relevancia económica de los
países de lengua española centra el interés de los estadounidenses de habla inglesa por
aprender español, a lo que ha contribuido el impulso dado a las relaciones económicas
por el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, así como los
esfuerzos de la Administración de Estados Unidos para ampliar hacia el sur este mercado.
El Instituto Cervantes dispone hoy
de un centro en Chicago y otro en Nueva York, donde en el año 2000 inaugurará uno de los
más deslumbrantes espacios culturales de Manhattan. En los planes de expansión del
Instituto, Estados Unidos ocupa un lugar esencial, con nuevos centros en Washington, la
costa Oeste y, ahora, en Albuquerque (Nuevo México), dentro del nuevo Centro Nacional de
Cultura Hispánica.
También el año 2000 será el punto
de inflexión de la cultura española en Estados Unidos. El Instituto desarrollará un
amplio programa cultural en el que colaborarán la Federación de Gremios de Editores, la
Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales, la Sociedad General de Autores y
Editores, el Instituto Español de Comercio Exterior, los Ministerios de Asuntos
Exteriores y de Educación y Cultura, así como fundaciones y empresas.
Como las dos caras de una hoja de
papel, la lengua y la cultura van unidas y es imposible su separación. La más certera
difusión del español es la difusión de sus manifestaciones culturales. De ahí que el
Instituto naciera para difundir una y otra y que ambas constituyan el fundamento de su
actividad y de sus quehaceres cotidianos.
Las lenguas son ante todo
instrumentos de comunicación, pero también componen un conjunto de saberes,
comportamientos y códigos culturales sin los que no es posible su pleno dominio. La
cultura señala, también, el precio y directo itinerario para que un idioma logre
crédito e influencia y, en definitiva, para que se convierta en lengua de prestigio.
Por ello, los cursos magistrales de
la Universidad Internacional Menéndez Pelayo se extenderán a los centros del Instituto,
y se organizará con la UNED un máster en Humanidades para formar a profesionales en la
difusión cultural exterior.
La vitalidad de la creación
española e iberoamericana debe transformar la lengua en un importante recurso económico,
como hoy se muestra en la industria editorial, en la cinematográfica o en la música.
Los centros del Instituto Cervantes
hoy son ya plataformas de lanzamiento de las industrias culturales, que se benefician al
disponer de un espacio a su servicio en cada capital del mundo culturalmente relevante.
Y es que, los centros, en
inmejorable posición respecto a su comunicación directa con la vida cultural y
académica de cada nación, facilitan los contactos en el exterior, y son espacios
permanentes de promoción de las industrias culturales en español.
Desde la perspectiva de la
promoción de la lengua española labor recogida en la Ley funcional, artículo 4 de
la ley 7/91, de 21 de marzo el fomento de la formación de profesores significa
multiplicar de relevante manera el número de alumnos que podrán aprender la lengua. El
Instituto Cervantes tiene la obligación, además, de que sus métodos se constituyan en
ejemplo de cómo preparar a quienes enseñan español como segunda lengua. Formar a muchos
y buenos profesores es, por ello, otro de los grandes objetivos.
El cuarto objetivo es emplear de
manera intensiva los recursos que ofrece la sociedad de la información. No trabajar con
las nuevas tecnologías es ir hacia atrás.
Hoy, la información se ha
convertido en un bien en sí mismo, y en un bien de primera magnitud. En torno a ella
giran las grandes apuestas estratégicas de la economía mundial para los próximos años,
sobre todo tras la aparición de Internet y de los soportes electrónicos.
Las lenguas se juegan su futuro en
el ámbito de las nuevas tecnologías y de la información. El Anuario de 1999 del
Instituto establecía que el español es, después del inglés, el idioma que tiene una
mayor presencia de diarios en Internet, por lo que la prensa constituye el núcleo
decisivo de creación regular de textos en español para la red. La conclusión se impone
por sí sola: el porvenir de la lengua está en los medios de comunicación. O dicho de
otra manera: el idioma crece cuando la información lo hace.
Pero la abundancia de información
no es suficiente. Favorece sobre todo a las lenguas que disponen de la creatividad
adecuada y de los medios tecnológicos necesarios.
El Instituto Cervantes dispone de un
Plan Estratégico del español en la sociedad de la información. Con este plan se
trabajará, al hilo del acuerdo del Consejo de Ministros del 9 de abril de 1999, en
coordinación con un conjunto de instituciones y empresas tanto de enseñanza como de I +
D (+I), culturales, comerciales e industriales para alcanzar una mayor presencia y uso de
la información y del comercio en español en la red.
En definitiva, de lo que se trata es
de que las empresas estén presentes en Internet en español, que se consulten sus
páginas en español y que se comercie en español empleando la amplísima gama de
recursos tecnológicos.
Esta preocupación se plasmará
también en el II Congreso Internacional de la Lengua el primero se desarrolló en
Zacatecas (México) en 1997 que se celebrará en Valladolid en 2001 bajo el lema El
español en la sociedad de la información. El español como recurso económico, y que
será organizado por el Instituto y la Real Academia Española.
La labor debe ser plural y
complementaria. Es un reto para el conjunto de la sociedad española e iberoamericana, que
se extiende a múltiples y diversas manifestaciones. |