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1.
Antecedentes
El primer español al que se
atribuye haber pisado tierra japonesa es san Francisco Javier, quien parece ser que llegó
a Kagoshima un 15 de agosto de 1549. Su objetivo era la evangelización y cuentan que
durante los algo más de dos años de estancia en la tierra del Sol Naciente, algunos
nativos le preguntaron cómo podía ser tan importante el cristianismo si nunca habían
oído hablar a los chinos de dicha religión. Cuentan también que eso fue lo que impulsó
a san Francisco Javier a aventurarse en el continente chino. Sin embargo, nunca pudo pisar
las tierras chinas del continente, ya que murió el 2 de diciembre de 1552 en la isla de
Shangchuan, situada a veinticinco kilómetros en la costa sur de China.
Francisco Javier sembró las
primeras semillas en las relaciones entre Japón y España, a él le siguieron
principalmente numerosos varones, pertenecientes a diferentes órdenes religiosas. En
1614, con la prohibición del cristianismo en Japón, se inicia un período de ruptura que
se agrava en 1639 con el inicio del aislamiento del país: a la expulsión de los
extranjeros se unió la prohibición a los propios japoneses de ir más allá de los
confines del país. Sin embargo, la presencia de misioneros españoles no se traducía, en
aquellos primeros años, en la difusión de la lengua española, ya que se utilizaba el
latín para la práctica religiosa. |

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Tras algo más de dos siglos de voluntario
aislamiento, la restauración de Meiji va a suponer la entrada de nuevos vientos en
Japón. Nos encontramos en la segunda mitad del siglo XIX, y va a ser precisamente
entonces, coincidiendo con los importantes cambios históricos que se suceden, cuando se
pongan las bases de la docencia de la lengua española en Japón. El primer centro donde
se imparten cursos de lengua española es la Escuela de Idiomas de Tokio, conocida hoy
como Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio. Corría el año 1897. Diecinueve años
antes, en 1878, se habían establecido relaciones diplomáticas entre España y Japón. A
partir de entonces, con mayor o menor ímpetu, dependiendo de la época y de las
circunstancias históricas, se irán abriendo progresivamente departamentos de estudios
hispánicos. Con algunas excepciones puntuales, como es el caso de la Universidad de
Estudios Extranjeros de Osaka, que inicia su andadura en 1921, el mayor número de
departamentos de español se crearán en las décadas de 1970 y 1980.El aumento del interés por España en
la tierra del Sol Naciente ha respondido en ocasiones a circunstancias muy peculiares.
Éste sería, por ejemplo, el caso de un anuncio de la compañía Suntory, la mayor
productora de whisky en Japón, que se difundió en todos los canales de televisión
durante los años ochenta. En el mismo, junto a la propaganda de la marca, aparecían unas
imágenes de la Sagrada Familia de Barcelona, obra inacabada del arquitecto Antonio Gaudí
12. No fue éste, naturalmente, el único factor para que
los japoneses sintieran una mayor curiosidad hacia España, pero sin duda uno de los
pequeños episodios que provocaron un crecimiento de la atención hacia la variedad
cultural de nuestro país, como ciertamente se proyectaría en la celebración de los
importantes eventos internacionales del 92. Incluso Japón cuenta hoy con un parque
temático dedicado a España, y la guitarra y el flamenco son muy populares 13. Todo ello contribuye a que España sea uno de los
destinos preferidos del turismo japonés (alrededor de unos 700 000 viajeros anuales) con
la consiguiente incidencia que tiene en la difusión de nuestra lengua y nuestra cultura.
Además de estas iniciativas de
carácter diverso, conviene resaltar la importancia que ha tenido el fomento de las
relaciones de Japón con países de la América de habla española. Destacan los
intercambios realizados entre Japón y México. A lo largo de varios años, renombrados
literatos y otras personalidades del mundo cultural mexicano y japonés han realizado
visitas mutuas, e incluso estancias de cierta duración. Además de los diversos actos
organizados desde instancias oficiales, habría también que subrayar el impacto de los
programas de becas de intercambio. Todo ello ha tenido una decisiva incidencia en las
relaciones entre estos dos países, y ha dado ocasión a un mayor acercamiento entre
México y Japón. No es ésta la única iniciativa de encuentro entre Japón y los países
del continente americano, pero sí la más importante en cuanto a impacto cultural. |

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2. La situación actual de la enseñanza del
español en JapónJapón
contaba en 1997 con una población de 126 200 000 habitantes. Por su parte, de acuerdo con
los datos proporcionados por el Ministerio de Educación, el número de universidades
ascendía en marzo de 1998 a 602, mientras que el número de estudiantes universitarios
era de 2 668 086.
En ese panorama general, encontramos
18 universidades con departamentos de español, a las que hay que añadir entre 115 y 140
centros de enseñanza superior donde se imparte español como segunda lengua 14. En total, el número aproximado de estudiantes
universitarios de español en todo Japón puede cifrarse en algo menos de 60 000 15. El abanico de titulaciones de estudios de lengua y
cultura española que se pueden obtener en los centros de educación superior es amplio,
va desde el primer nivel, que correspondería a cuatro años de estudios, equivalente a
nuestra licenciatura, hasta la maestría de dos años de duración y el doctorado, que
implica una dedicación mínima de tres años más. Hay que subrayar también la
importante incidencia que tiene la enseñanza del español como segunda lengua en las
diversas titulaciones de la oferta universitaria. Generalmente, los estudiantes que optan
por el español como segunda lengua realizan estudios durante dos o tres años, con un
promedio de una a dos horas de clase semanal. Cabe señalar del mismo modo la existencia
de cursos de español en la universidad a distancia, concretamente de cursos de dos años
de nivel elemental y medio16. El aumento del
interés hacia la lengua y la cultura españolas en Japón se puede medir, por ejemplo,
con el desarrollo del examen oficial del Diploma de Español como Lengua Extranjera que va
progresivamente en aumento 17. |

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Con respecto a las metodologías que se utilizan
para la docencia del español, hay que resaltar primero que Japón inició su andadura, al
igual que los países de su entorno, con el tradicional método de gramática-traducción.
Progresivamente se han ido introduciendo métodos funcionales y comunicativos, e incluso
tienen una cierta incidencia las metodologías interactivas multimedia, fundamentalmente
para reforzar el estudio individual. Los manuales publicados en España son profusamente
utilizados en las diversas universidades, si bien no siempre le resulta fácil al
profesorado adaptarse completamente a sus propuestas metodológicas. Y en relación a ese profesorado,
destacaremos que ha realizado numerosos trabajos de investigación y difusión de estudios
hispánicos y alrededor de cuatrocientos docentes e investigadores se agrupan en torno a
la Asociación de Hispanistas de Japón. Mientras los especialistas difunden sus trabajos
en revistas japonesas como Hispánica o Lingüística Hispánica, el
público general ha tenido acceso a numerosas traducciones literarias españolas.
Entre las iniciativas que se llevan
a cabo desde España para apoyar las diversas facetas de la colaboración entre España y
Japón, destacan las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudiantes
(actualmente 16) y las becas de este mismo Ministerio dirigidas a hispanistas japoneses.
Desde el Ministerio de Economía y Hacienda se promueven los estudios de turismo con la
dotación de algunas becas. Por su parte, el Ministerio de Educación y Cultura financia,
a través de diversos programas, obras de interés para la promoción de la cultura
española y de la América hispanohablante. Otras becas, ofrecidas también por el
Ministerio de Educación y Cultura, específicas para cursos de órgano en la ciudad de
Salamanca están pendientes de ser convocadas. Además de estas iniciativas puntuales,
España y Japón han realizado algunos encuentros bilaterales en áreas muy diversas,
promovidos desde instancias gubernamentales. |

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A la colaboración oficial hay que añadir las
relaciones de cooperación existentes entre las universidades españolas y japonesas. En
lo que a la difusión de la lengua y la cultura españolas se refiere, debemos mencionar a
la Universidad de Salamanca, que se configura como el centro de enseñanza superior con
mayor afluencia de estudiantes japoneses. Las actividades de relación con Japón se
llevan a cabo en el Centro Cultural Hispano-Japonés de la propia Universidad de
Salamanca. Otras universidades españolas, entre otras, la Universidad de Valladolid, la
Universidad de Santiago de Compostela, la Universidad Complutense de Madrid, la
Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad Autónoma de Madrid, llevan cierto
tiempo inmersas en intercambios y colaboración con centros de enseñanza superior
japoneses, al tiempo que han introducido los estudios japoneses en las aulas
universitarias españolas.En
Japón, la docencia del español también se ofrece en centros de enseñanza secundaria,
concretamente en siete escuelas públicas y un número de escuelas privadas, que en 1986
ascendía ya a una docena 18. Además, la
difusión de la lengua española se realiza a través de los medios de comunicación.
Concretamente, el canal de televisión NHK ofrece dos días por semana un programa de
español, mientras que la radio emite de lunes a sábado un breve curso de veinte minutos 19. Se estima que la audiencia, tanto en la radio como en la
televisión, oscila entre las cien mil y las doscientas mil personas. Es reseñable
también el número de academias privadas que incluyen entre su oferta cursos de español. |

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NOTAS: |
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12. El
profesor Noritaka Fukushima hacía mención a este hecho en la conferencia que pronunció
sobre la imagen de España en Japón, con ocasión de los actos preparatorios de la
Exposición Universal de Sevilla. Agradezco la gentileza que ha tenido de proporcionarme
el texto completo de su intervención. 13. Tomoko
Miyakoshi, «El flamenco en el Japón», Actas del Cuarto Congreso de Hispanistas de
Asia, Asociación Asiática de Hispanistas, Seúl, 1996, págs, 811-816.
14. Los
datos proporcionados por la Embajada de España en Japón, referidos a 1993, indican la
existencia de 16 universidades con departamentos de español. La cifra de universidades
con enseñanza de español como segunda lengua se refieren a 1993.
15. De
acuerdo con a Embajada de España en Japón, el número de estudiantes universitarios de
español asciende a 56 092, según datos del año 1993.
16. Esta
información, y alguna otra de este apartado, debo agradecerla al profesor Federico
Lanzanco, que colabora en la docencia de cultura |
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japonesa en el Centro de Estudios de Asia Oriental de la Universidad Autónoma de Madrid y
que me ha facilitado informaciones de la profesora Anunciación Ereza quien, además de
responsabilidades docentes en la Universidad de Sofía, ha trabajado durante muchos años
en la docencia de español en la televisión japonesa. 17. Los estudiantes
japoneses parecen mostrar mayor interés hacia el conocimiento práctico de la lengua
española que hacia aspectos culturales referidos a la historia en la literatura. Véase
Abel Cárdenas, «Los cursos de lengua y cultura para extranjeros y las prioridades de los
estudiantes», Actas del Cuarto Congreso de Hispanistas de Asia, asociación
Asiática de Hispanistas, Seúl, 1996, págs. 749-758.
18. Las
cifras que aparecen en este apartado me han sido amablemente proporcionadas por Juan
Leña, embajador de España en Japón.
19. El
programa de televisión se emite los miércoles de 6.40 a 7.10 y los viernes de 0.40 a
1.10 h (repetición del anterior); mientras que el de radio se emite de lunes a sábado
entre las 8.00 y las 8.20 h y entre las 13.40 y las 14.00 h. Datos procedentes de la
Embajada de España en Japón. |
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