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La situación y la previsible
evolución de la lengua española en EE.UU. constituyen fenómenos de extraordinaria
relevancia, tanto desde una perspectiva estrictamente lingüística como si se analizan
considerando los factores económicos, políticos, demográficos o socioculturales que se
presentan estrechamente vinculados al presente y futuro del español en este país:
- Para un lingüista, o para un sociolingüística,
puede ser apasionante estudiar qué determina la pervivencia de la lengua española en un
medio culturalmente poco favorable y dominado por el inglés (lo que no suele suceder con
otras lenguas de minorías radicadas en EE.UU.: italiano, polaco, griego, etc.); conocer
cuál es el costo que el idioma paga por esta pervivencia (en términos de incorporación
de vocabulario y de estructuras de la lengua dominantes, por ejemplo), o medir y explicar
la «lealtad lingüística» propia de cada uno de los distintos grupos nacionales o
culturales de habla española que viven en EE.UU.
- El valorar los efectos sociales derivados de la
lealtad lingüística de los hispanos, o las consecuencias sociales de ser un hablante de
español, (en términos, por ejemplo, de relaciones personales, hábitat, progresión
social), es un juicio de notoria importancia sociológica, no en vano la lengua en un
determinante importantísimo de la posición de los individuos en la estructura social: la
lengua no es un componente «neutral» en la dinámica de las sociedades.
- Los factores económicos que están condicionando
el interés por hablar español en EE.UU. la capacidad de compra de población
hispana o los intercambios comerciales con países en los que se habla español son
imprescindibles para hacer cualquier prognosis razonablemente fiable de la situación en
la que la lengua española se encontrará en el próximo siglo, de ahí la relevancia que
tiene el estudio de tales factores, tanto para los economistas (que han de conocer el
comportamiento de un mercado en el que la población que habla español crece
imparablemente) como para los que pretenden influir en la consolidación de este idioma en
EE.UU.
- La lengua pasa a ser un hecho políticamente
relevante cuando el número de personas que la hablan es suficientemente alto como para
influir en los procesos electorales: esta situación ya se ha producido en EE.UU., al ser
cada vez más frecuente que el voto de la minoría hispana sea decisivo en los resultados
que se alcanzan en las urnas, y todo apunta a que ello sea cada vez más así. Para los
políticos, y para los politólogos, la lengua española (los hablantes de español,
habría que decir con más propiedad) constituye ya, y en el futuro con mayor peso, una
variable cuyo comportamiento es preciso conocer para tratar de controlar sus efectos en la
formación de opciones políticas por los ciudadanos; y las actuaciones para conseguir
este control tendrán, a su vez, efectos en la presencia de la lengua española en EE.UU.
(Gráfico 1)
El estudio de la situación de la lengua
española en EE.UU., realizado con la contribución de lingüistas, sociólogos,
economistas, demógrafos, politólogos, historiadores, entre otros especialistas, resulta
a todas luces imprescindible no ya para conocer el estado actual y prever la situación
futura, que también, sino para disponer de una herramienta sin la que no se puede
interpretar y explicar el comportamiento de la propia sociedad norteamericana, y mucho
menos influir en los estados de opinión y en las decisiones políticas, económicas o
sociales de sus ciudadanos. |

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El hoy y el mañana de la lengua española en EE.UU. dependen de un complejo entramado de
variables sociales, demográficas, culturales, económicas, escolares y políticas, cuyo
comportamiento no es fácil predecir ni, mucho menos, determinar. (Gráfico 2)
Conocer el presente y, desde él,
proyectar el escenario dentro del que estará el español en la sociedad estadounidense
del siglo próximo, requiere, pues:
Trabajar de forma interdisciplinar,
recurriendo a la sociología, a la economía, a la demografía, a la politología, a la
antropología, a los estudios sobre educación y, también pero no únicamente, a la
lingüística.
- Diseñar un modelo interpretativo de tipo
sistémico que integre este heterogéneo conjunto de factores, y que permita definir sus
componentes no como realidades sustantivas sino en interacción.
- Estudiar los efectos de las variables que integran
el modelo en diferentes poblaciones, ellas mismas en permanente interacción:
norteamericanos hispanos cuya lengua materna es el español; norteamericanos hispanos cuya
lengua materna es el inglés; norteamericanos no hispanos cuya lengua materna es el
inglés (distinguiendo distintos grupos raciales y culturales); norteamericanos no
hispanos cuya lengua materna no es el inglés (a su vez formada por un amplísimo abanico
de razas y grupos culturales).
- Apreciar, sin restar importancia al efecto que
tienen sobre el futuro de la lengua factores como la investigación lingüística o la
producción literaria, hasta qué punto el comportamiento de las variables que influyen en
la consolidación de la lengua española en EE.UU. es en buena medida función del número
de personas que la utilizan en su vida cotidiana (comprar, vender, leer, votar, etc.).
En este amplio dominio científico
asociado al momento actual y al futuro de la lengua española, el papel de las
instituciones de enseñanza es crucial, ya que constituyen un factor esencial para
fomentar su aprendizaje, uso y estudio, de ahí que tenga especial interés el conocer
cuál es la realidad de este idioma dentro del sistema escolar norteamericano en todos sus
niveles: elemental, secundario y superior.
Este trabajo pretende cubrir inicialmente este
objetivo de dar a conocer, en sus líneas generales, hasta qué punto el español se está
consolidando como materia curricular en los centros de educativos de los niveles primario
y secundario de EE.UU., dejando para mejor ocasión el análisis del nivel superior, que
por su complejidad e importancia merece un estudio monográfico.1 |
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NOTAS: |
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1. La
Consejería de Educación y Ciencia de la Embajada de España en EE.UU. ha publicado
recientemente un informe («El español en 50 universidades norteamericanas») que ofrece
interesante información al respecto. |
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