El español en las enseñanzas primaria y secundaria de Estados Unidos
Gonzalo Gómez Dacal
1. Introducción
La situación y la previsible evolución de la lengua española en EE.UU. constituyen fenómenos de extraordinaria relevancia, tanto desde una perspectiva estrictamente lingüística como si se analizan considerando los factores económicos, políticos, demográficos o socioculturales que se presentan estrechamente vinculados al presente y futuro del español en este país:
- Para un lingüista, o para un sociolingüística, puede ser apasionante estudiar qué determina la pervivencia de la lengua española en un medio culturalmente poco favorable y dominado por el inglés (lo que no suele suceder con otras lenguas de minorías radicadas en EE.UU.: italiano, polaco, griego, etc.); conocer cuál es el costo que el idioma paga por esta pervivencia (en términos de incorporación de vocabulario y de estructuras de la lengua dominantes, por ejemplo), o medir y explicar la «lealtad lingüística» propia de cada uno de los distintos grupos nacionales o culturales de habla española que viven en EE.UU.
- El valorar los efectos sociales derivados de la lealtad lingüística de los hispanos, o las consecuencias sociales de ser un hablante de español, (en términos, por ejemplo, de relaciones personales, hábitat, progresión social), es un juicio de notoria importancia sociológica, no en vano la lengua en un determinante importantísimo de la posición de los individuos en la estructura social: la lengua no es un componente «neutral» en la dinámica de las sociedades.
- Los factores económicos que están condicionando el interés por hablar español en EE.UU. la capacidad de compra de población hispana o los intercambios comerciales con países en los que se habla español son imprescindibles para hacer cualquier prognosis razonablemente fiable de la situación en la que la lengua española se encontrará en el próximo siglo, de ahí la relevancia que tiene el estudio de tales factores, tanto para los economistas (que han de conocer el comportamiento de un mercado en el que la población que habla español crece imparablemente) como para los que pretenden influir en la consolidación de este idioma en EE.UU.
- La lengua pasa a ser un hecho políticamente relevante cuando el número de personas que la hablan es suficientemente alto como para influir en los procesos electorales: esta situación ya se ha producido en EE.UU., al ser cada vez más frecuente que el voto de la minoría hispana sea decisivo en los resultados que se alcanzan en las urnas, y todo apunta a que ello sea cada vez más así. Para los políticos, y para los politólogos, la lengua española (los hablantes de español, habría que decir con más propiedad) constituye ya, y en el futuro con mayor peso, una variable cuyo comportamiento es preciso conocer para tratar de controlar sus efectos en la formación de opciones políticas por los ciudadanos; y las actuaciones para conseguir este control tendrán, a su vez, efectos en la presencia de la lengua española en EE.UU. (Gráfico 1)
El estudio de la situación de la lengua española en EE.UU., realizado con la contribución de lingüistas, sociólogos, economistas, demógrafos, politólogos, historiadores, entre otros especialistas, resulta a todas luces imprescindible no ya para conocer el estado actual y prever la situación futura, que también, sino para disponer de una herramienta sin la que no se puede interpretar y explicar el comportamiento de la propia sociedad norteamericana, y mucho menos influir en los estados de opinión y en las decisiones políticas, económicas o sociales de sus ciudadanos.
El hoy y el mañana de la lengua española en EE.UU. dependen de un complejo entramado de variables sociales, demográficas, culturales, económicas, escolares y políticas, cuyo comportamiento no es fácil predecir ni, mucho menos, determinar. (Gráfico 2)
Conocer el presente y, desde él, proyectar el escenario dentro del que estará el español en la sociedad estadounidense del siglo próximo, requiere, pues:
- Trabajar de forma interdisciplinar, recurriendo a la sociología, a la economía, a la demografía, a la politología, a la antropología, a los estudios sobre educación y, también pero no únicamente, a la lingüística.
- Diseñar un modelo interpretativo de tipo sistémico que integre este heterogéneo conjunto de factores, y que permita definir sus componentes no como realidades sustantivas sino en interacción.
- Estudiar los efectos de las variables que integran el modelo en diferentes poblaciones, ellas mismas en permanente interacción: norteamericanos hispanos cuya lengua materna es el español; norteamericanos hispanos cuya lengua materna es el inglés; norteamericanos no hispanos cuya lengua materna es el inglés (distinguiendo distintos grupos raciales y culturales); norteamericanos no hispanos cuya lengua materna no es el inglés (a su vez formada por un amplísimo abanico de razas y grupos culturales).
- Apreciar, sin restar importancia al efecto que tienen sobre el futuro de la lengua factores como la investigación lingüística o la producción literaria, hasta qué punto el comportamiento de las variables que influyen en la consolidación de la lengua española en EE.UU. es en buena medida función del número de personas que la utilizan en su vida cotidiana (comprar, vender, leer, votar, etc.).
En este amplio dominio científico asociado al momento actual y al futuro de la lengua española, el papel de las instituciones de enseñanza es crucial, ya que constituyen un factor esencial para fomentar su aprendizaje, uso y estudio, de ahí que tenga especial interés el conocer cuál es la realidad de este idioma dentro del sistema escolar norteamericano en todos sus niveles: elemental, secundario y superior.
Este trabajo pretende cubrir inicialmente este objetivo de dar a conocer, en sus líneas generales, hasta qué punto el español se está consolidando como materia curricular en los centros de educativos de los niveles primario y secundario de EE.UU., dejando para mejor ocasión el análisis del nivel superior, que por su complejidad e importancia merece un estudio monográfico.1