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Al habla

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Museo de los horrores

¿Alegreme o me alegré?: posición de los pronombres personales

Un internauta nos envía las siguientes frases procedentes de varios cuentos fantásticos de Rubén Darío:

«Alegreme, a pesar de que instintivamente sentía repulsión por él: alegreme, porque necesitaba en aquellos momentos desahogarme con alguien, aunque fuese con él»

(Thanatopia, pág. 10)

«En las horas de los rezos y de los cantos, notábanle todos los miembros de la comunidad, ya meditabundo, ya agitado... »

(Verónica, pág. 29)

«Apareciose un obispo a otro obispo, para indicarle un lugar en que se encontraba un documento perdido de los archivos de la catedral»

(La larva, pág. 41)

Alegréme, notábanle, aparecióse... ¿o deberíamos decir me alegré, le notaban o se apareció?

En el español actual, los pronombres átonos (me, te, le, se) se suelen poner delante del verbo, salvo que este sea un gerundio, un infinitivo o un imperativo, pues estas formas verbales exigen que los pronombres átonos se coloquen detrás.

Así, tendríamos los siguientes ejemplos:

  • Me alegro mucho de volver a verte.
  • Me lo dijo riéndose.
  • Tienes que decirme tu nueva dirección.
  • ¡Déjame en paz!

Pero, como indica la Real Academia en su Nueva gramática de la lengua española, no siempre fue así:

16.7e [...] los pronombres enclíticos se adjuntan a los infinitivos en la lengua actual (verlo), a los gerundios (viéndolo) y a los imperativos (vedlo). No obstante, la enclisis a las formas personales del verbo (díjolo, violas, contestole) se documenta hasta el siglo xx tanto en el español europeo como en el americano, con más frecuencia a principio de oración o tras pausa. Aún se usan ocasionalmente en la lengua escrita, sobre todo en la literaria, formas verbales conjugadas con pronombres enclíticos, aunque suelen percibirse como arcaizantes. Se detecta también su empleo en los registros más formales de la expresión oral.

Nueva gramática..., pág. 1208

Por esta razón resultan un tanto arcaicas las formas alegreme, notábanle o apareciose. Arcaicas que no erróneas.

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