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Asunto: La casa de Bernarda Alba: el embarazo de Adela
La dirección de este hilo es: http://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=33463

128882. Chusa Carballal
  128976. Ignacio Frías
    128978. Piedad Zurita
      128983. Ignacio Frías
        128987. Piedad Zurita
      129025. Luis Azcárate
        129054. Piedad Zurita
        129084. Ignacio Frías
          129317. Luis Azcárate
    129172. Chusa Carballal
      129188. Ignacio Frías
        129192. Chusa Carballal
 

128882.
Autor: Chusa Carballal
Título: La casa de Bernarda Alba: el embarazo de Adela
Fecha y hora: lunes, 21 de abril de 2008, 20:05 h

Queridos amigos expertos en Lorca. Os voy a plantear una cuestión que puede resultar banal o simplemente chismosa. Leyendo la maravillosa obra teatral, yo no encuentro una referencia clara al hecho de que Adela esté esperando un hijo. Discutiendo con otras profesoras compañeras mías que así lo afirman, no me he quedado convencida, lo que sí se desprende es la relación sexual entre Adela y Pepe el Romano, pero no su embarazo. Si alguno de vosotros tiene una argumentación válida, se agradece mucho que venga expuesta.
Un saludo de Chusa


128976.
Autor: Ignacio Frías
Título: Quiere ser argumentación válida
Fecha y hora: miércoles, 23 de abril de 2008, 10:26 h

Buenos días, Chusa.

Es bien cierto que en la obra no se dice expresamente que Adela, la hija menor de Bernarda, esté embarazada, pero, a mi juicio, al final del segundo acto Federico da pistas que permiten conjeturarlo. Quizá algo más que conjeturarlo. Esta es la escena; juzga por ti misma:

BERNARDA. ¿Qué ocurre?

PONCIA. La hija de la Librada, la soltera, tuvo un hijo no se sabe con quién.

ADELA. ¿Un hijo?

PONCIA. Y para ocultar su vergüenza lo mató y lo metió debajo de unas piedras, pero unos perros con más corazón que muchas criaturas, lo sacaron y como llevados por la mano de Dios lo han puesto en el tranco de su puerta. Ahora la quieren matar. La traen arrastrando por la calle abajo, y por las trochas y los terrenos del olivar vienen los hombres corriendo, dando unas voces que estremecen los campos.

BERNARDA. Sí, que vengan todos con varas de olivo y mangos de azadones, que vengan todos para matarla.

ADELA. ¡No, no, para matarla no!

MARTIRIO. Sí, y vamos a salir también nosotras.

BERNARDA. Y que pague la que pisotea su decencia. (Fuera se oye un grito de mujer y un gran rumor.)

ADELA. ¡Que la dejen escapar! ¡No salgáis vosotras!

MARTIRIO. (Mirando a Adela.) ¡Que pague lo que debe!

BERNARDA. (Bajo el arco.) ¡Acabar con ella antes que lleguen los guardias! ¡Carbón ardiendo en el sitio de su pecado!

ADELA. (Cogiéndose el vientre.) ¡No! ¡No!
Saludos cordiales.
Ignacio


128978.
Autor: Piedad Zurita
Título: De nombres y apellidos
Fecha y hora: miércoles, 23 de abril de 2008, 11:18 h

Buenos días, Ignacio:

Como tantas veces, a raíz de la respuesta a una pregunta surge otra pregunta. La mía es la siguiente: ¿Cuándo se llama a un poeta (no sé si a otro tipo de escritores) por su nombre suprimiendo su(s) apellido(s)?
El otro día Joaquín Martínez hablaba de Pablo (Neruda), hoy llamas tú a Federico García Lorca simplemente Federico; ¿hay alguna norma o algún criterio para hacerlo así? ¿Se trata de una familiaridad debido al conocimiento de su obra? Me gustaría saberlo porque yo me siento incapaz de llamar a ningún escritor solo por su nombre; en todo caso puedo referirme a él por su(s) apellido(s).

Un cordial saludo.
Piedad


128983.
Autor: Ignacio Frías
Título: No es cuestión de normas
Fecha y hora: miércoles, 23 de abril de 2008, 12:13 h

Preguntas, Piedad, si hay alguna norma por la que la referencia a un autor conocido deba hacerse empleando solo su nombre. Me veo obligado a repreguntar: ¿hay alguna que lo impida? No la conozco, por lo que entiendo que es perfectamente lícito hacerlo. No olvides que «nombre» es la palabra (o palabras, si el nombre es compuesto) que precede a los apellidos y que sirve para identificar a la persona. En este contexto, Federico está plenísimamente identificado.

Desde luego, no están de por medio ni la cortesía, ni la consideración ni el respeto. Cualquier lector bienintencionado puede leer en mi referencia a ese enorme escritor y poeta la admiración que le profeso y mi cercanía anímica con su sentir. Ni una ni otra, te lo puedo asegurar, aumentarían si lo llamara García Lorca. Más bien al contrario.

Afectuosamente.
Ignacio


128987.
Autor: Piedad Zurita
Título: 'Mi cercanía anímica con su sentir'
Fecha y hora: miércoles, 23 de abril de 2008, 12:36 h

...eso es lo que quería saber; tu cercanía anímica con su sentir es lo que te hace llamarlo Federico.
Todo aclarado, Ignacio.
Muchísimas gracias.

Afectuosamente.
Piedad


129025.
Autor: Luis Azcárate
Título: Nombres de escritores
Fecha y hora: jueves, 24 de abril de 2008, 10:33 h

Buenos días a todos:

¿Cómo ha de llamarse a los escritores? No creo que pueda haber nada reglamentado al respecto. Y las variantes que encontramos se deben, en mi opinión, a factores diversos y más o menos caprichosos.

Lo habitual es denominar a los artistas de la pluma por su apellido, o por su nombre y apellido: Góngora, Gonzalo de Berceo, Manrique o Jorge Manrique...

Casi nunca he oído citar a Lope por su nombre (Félix), y no acabo de saber si el nombre de pila de Garcilaso fue García, Garci o Garcilaso.

En realidad los poetas a quienes nos dirigimos sólo por su nombre son unos pocos. Entre ellos están:

Juan Ramón: creo que esta denominación está muy extendida, hasta el punto de que se ha derivado el adjetivo "juanramoniano".

Ramón: A Gómez de la Serna se le llamaba así, por excelencia, en su tiempo y se le sigue llamando.

Dámaso: Él mismo se autodenominaba así cuando se desdoblaba como interlocutor poético:
"Veinte años tienes, hoy me dije,
veinte años tienes, Dámaso"

Gabo: denominación usada, me parece, más en ambientes políticos o sociales que literarios.

Rubén: su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento...

Lo de Don Benito me parece que lo popularizó (muy a pesar del aludido) Valle Inclán, que le llamaba con verdadera mala uva "Don Benito el garbancero".

El título de Don se les concede a algnos escritores, pero no a otros: Don Luis (Góngora), Don Pío (Baroja), Don Antonio (Machado)...

Sorprendentemente, nadie llama en cambio Don Miguel a Cervantes, ni Don Manuel al otro Machado.

En cuanto a Federico , creo que se usa menos que García Lorca o Lorca. El adjetivo derivado es "lorquiano".

En fin. Las razones que llevan a este abanico de usos supongo que se estudiarán en la sociología literaria. Me gustaría saberlas, pero de momento las desconozco.

Es un placer poder saludar a todos los amigos del foro.

Luis


129054.
Autor: Piedad Zurita
Título: Esperaba tus palabras, Luis
Fecha y hora: viernes, 25 de abril de 2008, 08:30 h

Buenos días:

A mí también me gustaría conocer las razones y, por ello, sigo interesada en el asunto.

He leído un artículo donde pone que llamar a los escritores por su nombre de pila o apodo (Gabo para Gabriel García Márquez; Georgie para Jose Luis Borges, por ejemplo) puede no caer bien excepto que uno sea un estudioso que se haya ocupado de dicho autor toda su carrera, o si se hace alusión a un encuentro personal.
Me parecen razonables estas palabras.

Muchas gracias por tu intervención. Seguiré indagando.

Un saludo muy cordial.
Piedad


129084.
Autor: Ignacio Frías
Título: Nadie, nadie...
Fecha y hora: viernes, 25 de abril de 2008, 12:10 h

Buenos días, Luis.

Hace apenas un mes escribía en estos foros acerca del posible origen de la expresión francesa parler le français comme une vache espagnole. Y, claro está, salió a relucir el asunto relativo a la concordancia defectuosa:

[...] Nuestro diccionario académico trata de la llamada «concordancia a la vizcaína». La define como aquella «que usa mal los géneros de los sustantivos, aplicando el femenino al que debe ser masculino, y viceversa». Por extensión, se atribuye el calificativo de «vizcaína» a cualquier defectuosa forma de concordancia castellana.

Es lugar común considerar que nuestro señor don Miguel es el responsable de tal denominación. En el capítulo VIII de la primera parte de el Quijote, Cervantes pone en labios del vizcaíno estas desquiciadas frases:

—¿Yo no caballero? Juro a Dios tan mientes como cristiano. Si lanza arrojas y espada sacas, ¡el agua cuán presto verás que al gato llevas! Vizcaíno por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo, y mientes que mira si otra dices cosa.
Prodigio de falta de concordancia que, convenientemente recompuesta, debe querer decir:

¿Que no soy caballero? Juro a Dios, como cristiano, que mientes mucho. Si arrojas la lanza y sacas la espada ¡verás cuán presto me llevo el gato al agua! El vizcaíno es hidalgo por tierra, por mar y por el diablo; y mira que mientes si otra cosa dices.
Creo, Luis, que la cita es válida; aunque solo sea a través del nombre, el autor queda plenamente identificado.

Un saludo muy cordial.
Ignacio

P. D. Se trata del mensaje 128014


129317.
Autor: Luis Azcárate
Título: El hidalgo Don Miguel
Fecha y hora: lunes, 05 de mayo de 2008, 17:52 h

Buenas tardes, Ignacio, Piedad:

Pido, en primer lugar, disculpas por la tardanza en responder a vuestras interesantes observaciones.

Tienes toda la razón, Ignacio, al reprochar el exceso de mi frase. Y es cierto que a través de "Don Miguel" puede identificarse plenamente al autor del Quijote.

Cuando escribí lo que escribí, estaba yo pensando en la denominación habitual con que suelen referirse a los diversos autores los manuales al uso de historia de la literatura. Y creo que, en ese ámbito, y con matices, es válido lo que resumí.

He repasado por encima algunos de esos manuales que tenía a mano. Casi al cien por cien llaman a Cervantes "Cervantes".

Pero he encontrado una excepción. En la ya antigua pero muy notable Historia de la Literatura Española de Ángel del Río se cita (eso sí, una sola vez), al "hidalgo Don Miguel de Cervantes y Saavedra".

El tema me parece interesante, y tal vez merecería un estudio serio. De momento me ha permitido dirigirme a vosotros y saludaros afectuosamente.

Luis


129172.
Autor: Chusa Carballal
Título: Argumentación válida
Fecha y hora: lunes, 28 de abril de 2008, 20:47 h

Gracias Ignacio por tus argumentaciones que siempre aprecio, pues son precisas y están muy bien documentadas. Yo solamente soy una amante de la literatura, pero de forma autodidacta.
Para mí, el lenguaje poético utilizado por Lorca, insinuando más que informando, podría también interpretarse como que Adela temiera quedarse encinta de sus "relaciones clandestinas" con Pepe el Romano, y por tanto acabar como la hija de la Lebrada. Digamos que se sentía proyectada en esa otra mujer. Bueno, seguramente tus razonamientos son mejores que los míos. De todos modos, la duda no me quitará el sueño esta noche, por fin!
Un afectuoso saludo.
Chusa


129188.
Autor: Ignacio Frías
Título: Un paso más
Fecha y hora: martes, 29 de abril de 2008, 11:09 h


En primer término, Chusa, quiero agradecerte de todo corazón tu amabilísima respuesta.

Dicho esto, voy a ir un poco más lejos en mi argumentación favorable al embarazo real de Adela. Acompáñame al final del acto tercero. Tras la violentísima discusión entre madre e hijas, Adela se refugia en su habitación. Allí se ahorca, posiblemente desnuda. Entra Bernarda. Es entonces cuando comienza la ardorosa defensa del honor perdido de la familia:

BERNARDA. [...] ¡Descolgarla! ¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestirla como si fuera doncella. ¡Nadie dirá nada! ¡Ella ha muerto virgen! Avisad que al amanecer den dos clamores las campanas.

MARTIRIO: Dichosa ella mil veces que lo pudo tener.

BERNARDA: Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra hija.) ¡A callar he dicho! (A otra hija.) Las lágrimas cuando estés sola. ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho!
Algo tuvo que ver entonces Bernarda que le hizo adquirir certeza de que su hija se había entregado a Pepe. La pérdida de la virginidad producida hace tiempo no se aprecia a simple vista. Colijo, pues, que tuvo que ser el embarazo de Adela; ya visible.

Un saludo afectuoso.
Ignacio


129192.
Autor: Chusa Carballal
Título: El broche de oro
Fecha y hora: martes, 29 de abril de 2008, 13:18 h

Hola Ignacio, tu respuesta no desmiente mi opinión sobre tu precisión y documentación.
No había caído en ese detalle y creo que estás en lo cierto. Sólo que se me hace difícil pensar en una mujer tan joven que esperando un hijo del hombre que ama, se suicide.
Te agradezco mucho tu respuesta, que para mí ha sido el broche de oro.
Un afectuoso saludo
Chusa




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