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Asunto: Enfoque nociofuncional y Enfoque por tareas.
La dirección de este hilo es: http://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=1512

5168. Alberto César da Costa Maia
  5198. Mirza María Maluf Pérez
    5200. Alberto César da Costa Maia
      5238. Concepción García Alonso
  5245. Ernesto Martín Peris
  5389. Javier Zanón Gómez
 

5168.
Autor: Alberto César da Costa Maia
Título: Enfoque nociofuncional y Enfoque por tareas.
Fecha y hora: martes, 15 de diciembre de 1998, 12:40 h

Los métodos nociofuncionales presentan la
lengua através de diálogos contextualizados:
en la calle, en la tienda, etc. El método
GENTE cambia esta estructura y nos propone
la enseñanza a partir de la realidad del
aula. Ahora los alumnos no tienen que
simular situaciones, sino que deben hablar
de sus cosas. ¿Debemos seguir el enfoque
comunicativo tradicional, es decir, el
nociofuncional de Para Empezar, Planeta y
tantos otros, o debemos seguir el enfoque
por tareas del método Gente? ¿Cuál de estas
propuestas es la más adecuada para la
enseñanza del español a brasileños?

Saludos desde Brasil,

Alberto César


5198.
Autor: Mirza María Maluf Pérez
Título: Equilibrio
Fecha y hora: jueves, 17 de diciembre de 1998, 10:10 h

Estimado Alberto César,

Creo que las dos propuestas son válidas, hay que
tener un equilibrio y todo va depender de los
alumnos (en todos los aspectos), si es una clase
homogenea en lo fundamental: nivel cultural,
porqué ha escogido el idioma, el dominio del
portugués, o sea analizaría según esos dados,
después creo que es importante no ignorar el
"equipaje"(?portuñol?) del alumno, su
vivencia, gustos e intereses. Pienso que un fator
prejudicial es la semejanza de los dos idiomas,
muchas veces el alumno no se da cuenta que necesita
estudiar ( el brasileño comprende el 50% de español
sin estudiar, pero al tener que contestar crea el
portuñol), y también lo confunde; por otro lado
el alumno no tiene muchas oportunidades de
hablar fuera de clase, (bueno, esta es la realidad
de los alumnos de Timoteo (MG) una ciudad
siderúrgica, con dirección francesa, más difícil
todavía, nuestra esperanza es el Mercosur). Son
retos que tenemos que vencer y buscar estrategia para que la enseñanza del español sea eficicaz y
eficiente. Muchas veces me pregunto - al tener que
seguir el método dentro de un tiempo estipulado -
?no ha quedado algo por hacer o dar? ?Hay
necesidad de tanta prisa?
Creo que los alumnos al expresar sus anhelos,
dudas y creencias en otro idioma , procurando
palabras nuevas que traduzcan sus sentimientos y
emociones, comparten un momento mágico y
cómplice; por muy buenos que sean los diálogos
imaginarios.
Un saludo cordial
Mirza María


5200.
Autor: Alberto César da Costa Maia
Título: Dificultades
Fecha y hora: viernes, 18 de diciembre de 1998, 14:15 h

Gracias por tus comentarios, Mirza. También
creo que hay que equlibrar ambas propuestas,
pues cada una aporta algo bueno y distinto.
Sin embargo, muchas veces el profesor tiene
que adoptar un método que sigue una de
las dos metodologías, porque así lo exige
la directiva del centro.. Por ejemplo, el
Gente, método que ha introducido el enfoque
por tareas en la enseñanza del español, es
muy interesante, su diseño gráfico es
moderno y su estructura general es
motivadora, pero no es fácil acompañarlo en
casa. Me explico: el Gente es un cuaderno
de prácticas muy bueno, pero creo que sirve
solamente para el trabajo en el aula. ¿Cómo
el alumno va a repasar los contenidos que
han sido trabajados en el aula, si el Gente
no tiene modelos de diálogos, ni posee
esquemas gramaticales fáciles de consultar?
Bueno, es esta la idea que tengo del
método tras evaluarlo. Así que te pregunto
(y es claro, las preguntas van dirigidas a
todos los demás profesores): ¿mejor seguir
trabajando con los nociofuncionales? ¿No
estaríamos arriesgándonos al salir a trabajar
con un método que motiva el alumno en el
aula, pero le deja perdido en casa?


No estoy en contra del enfoque por tareas,
ni tampoco estoy despreciando el método
Gente. Lo único que deseo es ampliar el
debate sobre esta nueva propuesta didáctica.


Un saludo a todos los que participan en
este interesantísimo foro.

Alberto César


5238.
Autor: Concepción García Alonso
Título: ¿Tienes el libro de trabajo?
Fecha y hora: martes, 22 de diciembre de 1998, 10:29 h

Querido Alberto:

¿Tienes el libro de trabajo y resumen gramatical?
Por lo que dices en tu mensaje parace que no. Estoy
de acuerdo contigo cuando dices que en GENTE no hay
muchos diálogos, pero esto no quiere decir que no
haya muestras de lengua de otro tipo: folletos,
textos adaptados, etc.

Parece que este método ha superado la manera de
presentar los contenidos tan rígida que imponía en
el enfoque nociofuncional: diálogo, práctica de
exponentes y práctica más libre. Sin embargo, estoy
contigo: echo en falta algunos diálogos, porque
cuando son buenos, sirven de modelo para el alumno
y le ayudan a aprender (no quiere esto decir que
los tengan que memorizar como hacíamos antes).


Para mí la principal ventaja de GENTE es que es
motivador: dan ganas de hablar de las cosas que
presentan y de los temas que tratan y lo considero
el mejor aliciente para aprender.

Volviendo al LIBRO DE TRABAJO Y RESUMEN GRAMATICAL;
es un libro gordísimo, más que el libro de clase y
yo creo que es un abanico de actividades para que
el profesor o el alumno elija las que quiere hacer.
No tendría sentido hacerlas todas, pero creo que
tenemos que agradecer infinitamente a este equipo
de redactores de materiales que se hayan molestado
en pensar tantas actividades comunicativas para que
ahora los profesores podamos elegir. Esto sí que es
respetar el estilo de aprendizaje del alumno.
Además, todas se hacen de forma individual.


Si algún alumno quiere el drill puro y duro, hay
miles de libros que los tienen.


Además, hay también en cada unidad o módulo una
página donde recogen la gramática, desde la
perspectiva del uso. Yo creo que el alumno no tiene
por qué perderse porque también se dan paradigmas
de verbos, etc. Precisamente este libro de trabajo
me parece que potencia mucho el aprendizaje
autónomo (hay ejercicios en los que reflexiona
sobre cómo aprender, etc.)

Yo te animaría a que eligieras GENTE:no olvides que
va a salir o ha salido ya (??) material para vídeo y
otro material complementario. Después nos cuentas
qué tal te ha ido.

No he visto el número 2, ¿qué tal está?
Concepción


5245.
Autor: Ernesto Martín Peris
Título: Tareas y funciones
Fecha y hora: martes, 22 de diciembre de 1998, 16:56 h

Estimado Alberto César:

Gracias por el mensaje que me has enviado a mi
dirección de correo electrónico. Gracias, también,
por tus elogios al libro GENTE, del que soy autor
junto con Neus Sans.

Acepto gustosamente la invitación que en él me
haces para que lea el otro mensaje que has puesto
en este foro didáctico, y contesto aquí a las
preguntas que planteas en tus dos mensajes.

Prescindo de comentar la evolución de la enseñanza
comunicativa desde las propuestas nociofuncionales
a las de los enfoques procedimentales, uno de los
cuales es el modelo de las tareas. En la
introducción a GENTE, sus autores exponemos
resumidamente este desarrollo de la reflexión
metodológica.

En tus dos mensajes hablas, fundamentalmente, de lo
que consideras carencias del libro de trabajo de
GENTE. Bueno, evidentemente cada profesor evalúa
las necesidades de su grupo y lo que los diversos
materiales le ofrecen para darles respuesta
adecuada; de manera que no seré yo quien te diga si
es mejor uno u otro de los manuales que estás
considerando adoptar. Lo único que puedo decirte es
por qué hemos escrito el libro de trabajo que hemos
escrito:

a) En la reciente investigación sobre aprendizaje
de segundas lenguas se ha concedido mucha
importancia a la comprensión de las reglas que
gobiernan el sistema y el uso de la lengua que los
alumnos están estudiando; en épocas anteriores se
hacía mucho hincapié en la producción de
estructuras (morfológicas, sintácticas o
nociofuncionales); se consideraba que la repetición
de tales estructuras conduciría a su
interiorización. Actualmente se concede gran
importancia a la práctica de esas estructuras, en
condiciones diferentes: más que de repetición se
habla de uso en contextos en los que los alumnos
puedan servirse de ellas para comunicarse de
manera efectiva. Por eso planteamos unas
actividades de clase en las que los alumnos
utilicen significativamente el español, y un libro
de trabajo que les ayude a consolidar las
estructuras que han estado utilizando. Sin
renunciar por completo a los ejercicios de
repetición, hacemos hincapié en aquellos otros que
les ayuden a entender cómo funciona el español. Por
otra parte, insistimos en aspectos de aprendizaje y
memorización del vocabulario, que nos parece uno de
los requisitos fundamentales para poder practicar
la comunicación en la nueva lengua.

b) Los diálogos que tú echas de menos, los alumnos
serán capaces de realizarlos cuando se encuentren
en la situación de hacerlo. No creemos que aprender
una lengua consista en memorizar un conjunto más o
menos extenso de formulaciones, aunque éstas sean
nociofuncionales. Más bien consiste en, a partir de
una experiencia de uso de la lengua –experiencia
necesariamente limitada- ser capaz de establecer
analogías con otros usos, otros contextos y otras
situaciones. Y eso, creemos, lo facilita mejor el
enfoque mediante tareas.

c) Es imposible prever en un manual –y en él darles
respuesta- a todas las preguntas que en relación
con la nueva lengua puede plantearse el alumno. Por
eso (y éste es otro de los ejes de la actual
didáctica) se tiende a fomentar la auotonomía de
los alumnos; no solo para organizarse en su estudio
y planificarlo personalmente, sino también para
abordarlo con una actitud exploratoria,
indagadora, que les ayude a descubrir reglas,
mecanismos, particularidades de la nueva lengua. En
el libro de trabajo de GENTE hemos querido afrontar
este reto con una estructura tripartita, en la que
por un lado hay una serie de ejercicios y
actividades (que el alumno, o profesor y alumnos
deberán seleccionar de acuerdo a sus necesidades),
luego una sección de desarrollo de la autonomía, y
finalmente un “consultorio lingüístico”.

d) Este consultorio viene a desempeñar el papel de
una gramática de referencia, en la que los autores
hemos querido presentar algunos de los fenómenos
que, en relación con el material trabajado en el
libro de clase, pueden ser de interés para los
alumnos. Evidentemente, no podemos tratar todos los
fenómenos, por la razón que te he apuntado más
arriba. Podemos prever algunas de las preguntas que
se hará el alumno, pero desde luego solo algunas.

En todo caso, creemos que es muy conveniente
estructurar la presentación de cuestiones
lingüísticas (gramática, vocabulario,
pronunciación, nociones y funciones) de manera
acorde a su aparición en las actividades de uso,
que vienen determinadas por las tareas; al final
del libro, los alumnos habrán visto todos los
contenidos lingüísticos básicos.


Bueno, no sé si con estas notas doy respuesta a tus
preguntas. Ha sido un placer establecer este
contacto contigo.

A ti y a todos los participantes en este foro, muy
felices fiestas de Navidad.

Cordialmente
Ernesto Martín Peris


5389.
Autor: Javier Zanón Gómez
Título: Un equilibrio que no es tal
Fecha y hora: lunes, 11 de enero de 1999, 10:16 h

La aparición de los primeros manuales para la
enseñanza del español mediante tareas está
suscitando numerosas dudas. Al respecto, quisiera
aportar mi opinión sobre algunos de los temas que
han aparecido en este foro: el posible equilibrio
entre una organización nocio-funcional y otra
mediante tareas;la utilización de diálogos y libros
de ejercicios, etc.


Un equilibrio que no es tal

La enseñanza mediante tareas intenta dar un paso
más dentro del amplio modelo conocido como
enseñanza comunicativa. Es una propuesta que
permite solucionar algunos de los problemas
observados en los cursos nocio-funcionales. Veamos
algunos de ellos:

1. La organización del curso a partir de unas
situaciones de comunicación básicas para la
supervivencia comunicativa del alumno en un país
hispanohablante.

Este planteamiento, clásico en los cursos
nociofuncionales, es útil cuando los alumnos
estudian en un país hispanohablante, ya que el
curso es en realidad un entrenamiento organizado y
sistematizado que facilita luego el enfrentarse a
esas situaciones en la calle. Y por tanto,
funciona. Pero, ¿qué sucede con los millones de
alumnos que estudian español en su propio país y
que apenas tienen ocasión de practicar esas
situaciones con otros hispanohablantes? ¿Qué
capacidad de comunicación desarrollan y qué español
aprenden? Y podríamos añadir, al no usarlo ¿qué y
cuánto español olvidan?

La enseñanza mediante tareas convierte el uso del
español en la clase en objetivo del curso. No como
recreación de las supuestas situaciones que vivirá
el alumno al viajar o vivir en un país
hispanohablante sino como la manera de aprender la
lengua. Para ello, organiza el curso en torno a
temas y actividades motivantes que permitan a los
alumnos hacer cosas (hablar, leer, discutir, etc.)
en español desde las primeras clases. En este
nivel, la virtud de un curso mediante tareas estará
en lo cerca que estén esas tareas de los intereses,
temas atractivos y realidad de los alumnos.

2. La recreación de estas situaciones a través de
diálogos estandarizados que actúan como modelos de
la lengua que debería usar el alumno.

¿Qué conversación mantienen dos hispanohablantes al
salir una tarde a comprar un regalo para un amigo?
¿Realmente se parece al ejemplo de diálogo que nos
ofrecen los libros? ¿O ese diálogo es más bien un
encadenamiento de preguntas sobre gustos,
opiniones, etc. que en realidad practica unidades
funcionales del mismo libro? ¿No estamos en
realidad, utilizando esas frases para practicar
formas de preguntas/respuestas y de construcciones
gramaticales? ¿Realmente los alumnos comunican
cuando aprenden y reproducen esos diálogos?

Las tareas tienen el objetivo de presentar y hacer
usar el español a los alumnos para hacer cosas
reales y vivas con la lengua: Elegir y planificar
una salida de fin de semana de toda la clase;
Dibujar y exponer las características de mi casa
ideal; Crear un producto comercial y elaborar un
anuncio publicitario; Analizar y discutir los
problemas de la ciudad donde vivimos, etc.

El análisis lingüístico de las tareas acerca a los
alumnos al español cierto usado por los hablantes y
no a modelos estándar que pueden fácilmente
convertirse en fórmulas para la supervivencia
comunicativa de un viajero. Mediante el trabajo con
las tareas los alumnos crean en la clase un
espacio de comunicación real en español al hablar
de sus preferencias, tomar decisiones, opinar sobre
lo que piensan o hacen los otros alumnos, etc. La
clase vuelve a ser un ágora y el español la
herramienta de sus integrantes.


3. La práctica de los contenidos lingüísticos
(funcionales y gramaticales) como método para
conseguir que los alumnos sean capaces de
comunicarse en esas situaciones.

Me temo que los cursos nociofuncionales heredaron
una creencia propia de los métodos más antiguos. Y
es que la lengua se aprende memorizando palabras y
frases y repitiendo ejercicios para fijarlas. Este
tema, plantea necesariamente una pregunta clave en
la enseñanza mediante tareas: ¿Qué es el lenguaje?
Si creemos que trabajando palabras y frases ya
hemos enseñado el español y que nuestros alumnos ya
son capaces de comunicar... Pues para este viaje no
necesitábamos estas alforjas Y me refiero a las de
un libro nociofuncional. Es decir, el lenguaje, (al
igual que sucede con la música) no sólo se aprende
memorizando y entendiendo sus piezas y reglas.
Además, es necesario (permítanme la figura) tocar
el instrumento. Es decir, en nuestras clases, los
alumnos necesitan dominar los contenidos
lingüísticos (gramaticales y funcionales) pero
también ejercitarlos en actividades de
comunicación. Las tareas permiten organizar la
clase para la comunicación. Y no como la simulación
de una situación que quizá vivas en el futuro sino
como auténtico intercambio de información, opinión
y matices personales, tan importantes en la
verdadera comunicación.

La organización de las tareas en una lección o
unidad de trabajo obedece al carácter instrumental
del lenguaje. Es decir, se plantea un objetivo
final o tarea final para la unidad (elaborar una
encuesta sobre la ciudad donde vivimos y proponer
un debate sobre sus problemas y las posibles
soluciones) que actúa de motor de todo el trabajo.
Mediante diferentes tipos de tareas (presentación
de modelos, ejercicios de gramática, actividades de
comprensión y expresión, práctica de muestras
funcionales, etc.) se trabajan todos los aspectos
necesarios para que los alumnos sean capaces de
realizar la tarea final. Es decir se intenta
responder a la pregunta: ¿Mediante qué tareas mis
alumnos desarrollarán el conocimiento y la
capacidad comunicativa necesarios para la
realización de la tarea final? Es decir, se atiende
a la dimensión formal del español (¿Qué contenidos
léxicos, gramaticales y funcionales necesitan mis
alumnos?) y a la dimensión instrumental (¿Mediante
qué tareas comunicativas desarrollarán la capacidad
de entender, hablar, leer y escribir sobre el tema
de la unidad?).

Esta forma de trabajo, obviamente, admite gran
flexibilidad. Es decir, claro que podemos utilizar
otros diálogos de libros más nociofuncionales y
otros ejercicios de libros de gramática y... lo que
queramos. Mientras la secuencia de trabajo esté
orientada hacia la Tarea final, todas las
actividades (sean nociofuncionales, sean puramente
estructurales, etc.) ayudarán a los alumnos a
avanzar en su aprendizaje.

Por ello, el equilibrio entre la enseñanza
nociofuncional y la enseñanza mediante tareas es un
concepto que queda ampliamente superado por esta
última. Es decir, podemos trabajar mediante tareas
incorporando todos aquellos elementos
nociofuncionales (diálogos, situaciones, contenidos
funcionales, etc.) que creamos útiles para la
realización de las tareas finales. Pero estaremos
trabajando mediante tareas.

La enseñanza mediante tareas implica concebir la
enseñanza del español a partir de una revisión
profunda del concepto de lenguaje. El español no es
solo un conjunto de contenidos para aprender sino
que es también una capacidad para hacer cosas. No
queremos solamente que nuestros alumnos sepan mucho
sobre el español. Queremos que nuestros alumnos
hablen, lean, escriban y disfruten en español. La
enseñanza mediante tareas sin una reflexión por
parte del profesor sobre este objetivo instrumental
del español puede llevar a una banalización del
modelo. Algo lamentable y que, desgraciadamente ya
puede apreciarse en algunos de los materiales que
con cierto oportunismo comercial aparecen en el
mercado bajo la etiqueta de enseñanza mediante
tareas.

Atentamente

Javier Zanón

Para saber más:

Sobre la enseñanza mediante tareas:
V.V.A.A. 1991. Dossier enfoque por tareas. Revista
Cable, nº 5.

Sobre las tareas finales y las secuencias de
trabajo:
ESTAIRE, S. & J. ZANON. 1994. Planning Classwork:
A Thematic Task-based Approach. Oxford: Heinemann.

Sobre las tareas comunicativas:
MARTÍN PERIS, E. Libros de texto y tareas. En J.
Zanón (Coord.) La enseñanza de las lenguas
extranjeras mediante tareas. Vol. I: La enseñanza
del español mediante tareas. Madrid: Edinumen. (En
preparación).




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