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Historias de debajo de la luna

Explotación didáctica. Su cuento

Por Marisa González Blasco

Objetivos de la actividad

  • Interculturales
    • Reflexionar sobre las imágenes que se asocian a algunos animales en
      diferentes culturas y el origen de las mismas
    • Comparar los usos y costumbres relacionados con los animales de compañía en diferentes culturas
    • Analizar los aspectos cognitivos y afectivos del comportamiento de los personajes que aparecen en una fábula y buscar soluciones a un conflicto
    • Tomar conciencia de las normas de comportamiento aprendidas en nuestra cultura de origen y los valores que subyacen
    • Reflexionar sobre cómo en los encuentros interculturales las diferentes formas de actuar pueden provocar conflictos
    • Analizar la situación de las comunidades de inmigrantes en las sociedades receptoras e identificar medidas que favorezcan la convivencia de todos los ciudadanos y el encuentro intercultural
  • Otros
    • Contar el argumento de un cuento o una fábula
    • Reflexionar sobre las características de los protagonistas de las fábulas en función de su moraleja o intención didáctica
    • Redactar una versión de un cuento contado en primera persona

Sugerencia de explotación

Antes de la lectura

  1. Explica a tus alumnos que los protagonistas del cuento de Rajendra con el que vais a trabajar son dos animales que, como en todas las fábulas, representan determinadas cualidades humanas. Pídeles que completen la tabla con los nombres de aquellos que, en su opinión, responden a las siguientes descripciones. También puedes pedir a tus alumnos que añadan algunas descripciones de animales que relacionen con fábulas que se hayan divulgado en sus países de origen.
  2. Una vez que hayan completado la tabla pueden comparar sus respuestas con las de otros compañeros y así comprobar que tenemos imágenes similares o diferentes de algunos animales que han sido transmitidas a través de los cuentos y fábulas y que se comparten en diferentes culturas. Conviene que les invites a reflexionar sobre el origen de esas imágenes: si es algo que se dice en su país, una imagen que viene de los cuentos populares que conocen, de historias que han leído o les han contado, de películas conocidas internacionalmente, de su propia experiencia, etc.
  3. La propuesta que incluimos en este apartado está basada en una actividad de Mercedes de Castro (1999)1. Pregunta a tus estudiantes cuáles creen que son las características que se valoran más en un animal de los que en sus países de origen suelen tenerse en casa y pídeles que ordenen la siguiente lista según les parezcan animales más frecuentes o habituales como animales de compañía o menos.

    Cuando hayan establecido qué animales consideran como más prototípicos como animales de compañía invítales a que, en pequeños grupos, comparen las listas y expliquen al grupo por qué los han ordenado de esa manera. Si tus alumnos provienen de diferentes países o tienen experiencias de contacto con otras culturas es muy probable que al comparar las listas surjan interesantes conversaciones sobre los animales que se consideran de compañía en unos lugares y en otros. En España, por ejemplo, no resulta extraño que los niños cuiden gusanos de seda durante el período en que forman el capullo hasta convertirse en mariposas, mientras que en otros lugares esta práctica puede parecer rara. Naturalmente el hecho de que se considere adecuado o no, habitual o no, tener determinado animal en casa es una cuestión que depende de la cultura en la que nos hemos educado y vivido. Más allá de los animales de compañía que son habituales en cada cultura, se podría abordar la forma en que estos viven junto al hombre (en las ciudades, en el campo, en el jardín, en el interior de la casa, en jaulas, en libertad...), los cuidados y atenciones que reciben, las actividades que realizan con sus dueños, etc., ya que pueden encontrarse grandes diferencias entre unas culturas y otras. A algunos alumnos en cuyas culturas los perros son animales de compañía habituales, les resulta muy extraño ver cómo en España estos viven en los pisos y apartamentos de las grandes ciudades y no solo en casas en el campo.

  4. Hazles reflexionar sobre el hecho de que las fábulas encierran una enseñanza y que, a veces, para ello se suele recurrir a que los protagonistas sean dos animales que representan características contrarias o diferentes. Pide a tus estudiantes que busquen en su memoria cuentos en los que se dan estas dos características y ofréceles algún ejemplo.

    En el cuento de la cigarra y la hormiga, por ejemplo, la cigarra simboliza a la persona que no se preocupa por el futuro y vive alegremente, mientras que la hormiga es muy trabajadora y se pasa el verano recogiendo comida para el invierno.

  5. Explica a tus estudiantes que los protagonistas del cuento de Rajendra son dos animales que están incluidos en la lista del apartado 2. Invítales a hacer hipótesis sobre algunas parejas que podrían ser personajes de la fábula que va a contar Rajendra. Si te parece oportuno, ofréceles algún ejemplo de una combinación posible como el conejo y la tortuga haciendo referencia a las características que les han llevado a pensar en esa pareja (la velocidad de uno y la lentitud del otro).
  6. Presenta en una transparencia o en la pizarra el inicio del cuento y explica que en español es muy frecuente que los cuentos empiecen con las fórmulas «Había una vez» o «Érase una vez». Invita a tus estudiantes a contar a sus compañeros cómo es el comienzo de los cuentos en sus lenguas de origen o en otras que conocen.

    Había una vez una rana sentada a la orilla de un río, cuando se le acercó un...

    Pídeles que hagan hipótesis sobre la continuación de la historia y a continuación, para comprobar sus hipótesis, muestra las primeras líneas del cuento de la rana y el escorpión:

    Había una vez una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión que le dijo:

    —Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Puedes llevarme a tu espalda…

    Durante la lectura

  7. Para esta fase de la lectura necesitarás una transparencia con el cuento del escorpión y la rana y una hoja en blanco que te servirá para ir descubriendo poco a poco el texto. Con esta lectura fragmento a fragmento se pretende trabajar la estrategia de lectura de anticiparse al texto que se va a leer. Para ello, los alumnos recurrirán tanto a su imaginación como a su conocimiento del mundo. El texto de la transparencia, que incluye toda la fábula excepto el principio y el final, estará dividido en cinco fragmentos tal y como se muestra en esta ventana.

    Pide a tus alumnos que formen grupos de tres y explícales que vais a leer el cuento poco a poco, que vas a ir mostrando un fragmento y que antes de leer el siguiente tendrán un minuto para comentar en su grupo cuál creen que es la continuación de la historia.

  8. Con la lectura del penúltimo fragmento tus alumnos ya conocen el desenlace de la historia y están en situación para aventurar las razones que llevaron al escorpión a comportarse de esa forma. Deja que compartan sus hipótesis en pequeños grupos y después anímales a que las intercambien con el grupo clase y a que preparen un final para esta fábula con el que todos estén de acuerdo y que expliquen los motivos que tuvo el escorpión para matar a la rana, sabiendo que incluso, la muerte de la rana suponía la suya. Por último puedes mostrar el final de la historia tal y como la ha contado Rajendra.

    Después de la lectura

  9. Para adentrarnos en un análisis del comportamiento de cada uno de los protagonistas del cuento propón a tus estudiantes que se organicen en dos grupos, A y B, para responder a las preguntas de las siguientes fichas.
  10. Llama la atención de los alumnos sobre la forma en que se ha contado la historia y pídeles que identifiquen los fragmentos del narrador y las intervenciones de cada uno de los personajes. A continuación proponles contar la historia desde una perspectiva diferente y explica que, en los mismos grupos que formaron en el apartado anterior, pueden hacer una nueva versión de la fábula: el grupo A la historia contada desde el punto de vista de la rana y el grupo B desde la perspectiva del escorpión. Invítales a escribir una versión del cuento contado en primera persona en la que expliquen y justifiquen la manera de actuar de su personaje recurriendo a lo que este pensó y sintió.

    Cuando dispongan de esas nuevas versiones proponles que las intercambien o que las expongan en el grupo clase. Si te parece adecuado para tu grupo, puedes animarles a que preparen una dramatización en la que la rana y el escorpión, en un cara a cara, se expliquen cómo vivieron la historia cada uno y piensen de qué forma podrían haber llegado los dos juntos a la otra orilla del río. Si consideras que puede resultar interesante y motivador para tus alumnos, sugiéreles utilizar unas marionetas que pueden fabricar ellos mismos con una foto de un escorpión y otra de una rana, recortándolas y pegándoles un palito por detrás.

  11. Pregunta a tus estudiantes si les ha gustado el cuento, si se esperaban ese final y por qué, si es comprensible por los rasgos de carácter y de personalidad que representan cada uno de los protagonistas de la historia y si es algo de lo que puedan obtener una lección. Pídeles que comparen sus respuestas e identifiquen las interpretaciones más comunes en la clase. Remíteles al enlace ¿Por qué ha elegido Rajendra este cuento? para comprobar si comparten la opinión de Rajendra sobre esta historia.
  12. Rajendra explica cómo la cultura en la que nacemos y nos educamos forma parte de nuestra personalidad y determina nuestro comportamiento. Alrededor de esta afirmación puedes organizar un debate en clase en el que invites a los alumnos a reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

    ¿Estás de acuerdo con Rajendra? ¿Crees que nuestra cultura de origen determina nuestro comportamiento? ¿Y nuestra forma de pensar y de sentir, nuestros valores y creencias?

    ¿Qué normas de comportamiento recuerdas que te enseñaron tus familiares y profesores para desenvolverte en situaciones como estas?

    • comer de forma correcta y educada (¿qué posición es la correcta?, ¿sé debe decir algo al empezar a comer?, ¿qué cosas no se pueden hacer? etc.);
    • recibir invitados en casa o ir invitado a otra casa (¿qué se ofrece?, ¿se debe llevar un regalo?, ¿a quién?, ¿hay que ser puntual?, ¿cómo se debe vestir?, ¿cuánto tiempo se puede estar?, ¿con quién se puede ir?, etc.);
    • hablar con personas mayores (¿hay que dirigirse a ellas de una forma especial?, ¿cómo se debe saludar? etc.);
    • viajar en transporte público (¿hay que ceder el asiento a algunas personas?, ¿a quiénes?, ¿se puede hablar en un tono normal?, ¿se puede comer?, ¿se puede fumar?, etc.);
    • ir a ver un espectáculo (¿con qué tipo de ropa?, ¿se puede comer?, ¿se puede hablar durante el concierto, la película, la obra de teatro...?, ¿con qué tiempo de antelación se ha de llegar?, etc.).

    ¿Crees que has ido cambiando tu forma de comportarte en alguna de esas situaciones a lo largo de tu vida? ¿Por qué has cambiado? ¿Por influencia de alguna persona? ¿Por tus experiencias en otros países? Cuenta alguna experiencia al respecto.

    En tus encuentros con personas de otras culturas, ¿has identificado que alguna de tus formas de comportarte resultara incómoda o extraña? ¿Cuál? ¿Has cambiado tu forma de comportarte? ¿Cómo? ¿Le has explicado a la otra persona por qué actuabas de esa manera? Y a ti, ¿te ha molestado algún comportamiento de personas de otros países? ¿Cuál? ¿Qué has hecho para no estar incómodo?

    ¿Qué cosas de las que haces y que identificas con esas normas de comportamiento que aprendiste de tu familia y de tu entorno podrías dejar de hacer o hacer de otra manera si fuera necesario? ¿Por qué motivos o en qué circunstancias estarías dispuesto a hacerlo? ¿Te sentirías bien haciéndolo? ¿Qué tipo de comportamientos no estás dispuesto a cambiar por ninguna razón?

Otras sugerencias

Rajendra explica muy bien el comportamiento del escorpión pero no se detiene en explicar por qué la rana actuó de esa manera. Invita a tus alumnos a aventurar respuestas para explicar el comportamiento de la rana y por qué acepta prestar ayuda al escorpión aun conociendo su naturaleza. Anímales a incluir todas las opciones que se les ocurran, aunque estas les resulten ficticias o cómicas. Si te parece oportuno, puedes ofrecer algunas de las siguientes posibilidades:

  • porque es una ingenua y siempre acaba confiando en todo el mundo;
  • porque forma parte de su naturaleza ofrecer generosamente su ayuda aun a riesgo de su vida;
  • porque quería experimentar a cualquier precio;
  • porque era una rana con una enfermedad dolorosa que de todas formas iba a terminar con su vida y decidió aprovecharse del veneno ajeno;
  • porque le habían dicho que el veneno provocaba, antes de morir, unas alucinaciones interesantes, y quería probarlas;
  • porque estaba untada de un antídoto y pensó que no le iba a afectar el veneno;
  • porque quería que el escorpión se ahogase y salvar así al resto de las ranas.

Existe una versión de esta fábula en la que los protagonistas son un escorpión y una tortuga. Anima a tus estudiantes a imaginar cómo habría sido la historia si en lugar de una rana el escorpión se hubiera encontrado con una tortuga o si la rana se hubiera encontrado con una mosca sin alas.

Si deseas detenerte en las imágenes que se asocian a algunos animales en distintas culturas y llevar a tu clase un texto en el que se recogen las imágenes del perro, el gato, el toro, el cerdo, el zorro, el lobo, el mono o la cigarra, en la cultura española en la sección DidactiRed encontrarás una actividad, En el arca de Noé, que puede resultarte muy útil.

El tema de los animales de compañía puede resultar muy motivador para tus alumnos y desencadenar en el aula interesantes conversaciones alrededor de diferentes aspectos:

  • La relación de los propietarios con sus animales: los cuidados y atención que les proporcionan, el tratamiento que se considera adecuado en diferentes países, abusos y maltrato a animales, los lazos y relaciones de afecto que se establecen entre los animales y sus dueños, etc.
  • La relación de los propietarios de animales con el resto de la comunidad: los lugares por donde se pasea con animales y donde se les lleva para orinar o defecar, si se llevan sueltos o atados, el respeto hacia las personas a las que no les gustan los animales o les dan miedo, etc.
  • Viajes y salidas con animales domésticos: las posibilidades de viajar con animales en medios de transporte público, de alojarse en hoteles o ir a restaurantes, regulaciones de entrada de animales en determinados países, etc.
  • Funciones de los animales de compañía: las terapias y tratamientos con animales para personas de la tercera edad o niños, animales que colaboran con el hombre en diferentes tareas (perros policías, perros lazarillos, etc.).
  • Supersticiones y animales: animales que dan buena o mala suerte, mascotas de grupos y equipos deportivos, etc.

Actividad global intercultural

  1. Como tarea final, puedes pedirles a los alumnos que piensen en una realidad, animal, objeto, paisaje, etc. de su país que les llame la atención o lReparte a tus alumnos tarjetas con nombres de animales diferentes y pídeles que elijan mentalmente uno o dos que les gustan, con los que se identifican porque consideran que tienen rasgos de carácter que ellos también tienen. Indícales que pueden pensar en otros animales diferentes a los que encuentren en las tarjetas. Antes de que cuenten a sus compañeros el animal que han elegido, pídeles que completen la siguiente frase con el nombre de sus compañeros:

    Si (nombre de un compañero) fuera un animal sería un/una... porque...

    A continuación invítales a leer al grupo las frases que han escrito y a que opinen sobre los animales que les han adjudicado sus compañeros, en qué están de acuerdo y en qué no y por qué razón.

  2. Plantea al grupo clase que vais a realizar un experimento para el que van a tener que resolver un problema y expón la siguiente situación:

    Todos ellos, convertidos en animales, van en una barca en la que están cruzando un gran río. A la mitad del camino tienen un accidente, la barca se empieza a hundir y entre todos tienen que buscar la manera de llegar sanos y salvos a la orilla.

    Explica que cada uno debe elegir el animal que desea representar y comunicárselo al grupo. Haz hincapié en que el objetivo es encontrar una solución al problema que se les ha presentado y conseguir que todos lleguen a la orilla y que para ello tendrán que prestarse ayuda unos a otros y aprovechar las cualidades de cada uno para resolver la situación. Pide a tus alumnos que piensen en si el animal que van a representar sabe nadar o no y en las cualidades que poseen que podrían contribuir a que el grupo consiga su objetivo.

  3. Para llegar a tomar las decisiones más acertadas explica a tus alumnos que en grupo deben prever las situaciones que pueden favorecer que todos lleguen a la orilla y aquellas situaciones que impedirían que la situación tenga un final feliz. Apunta que, por ejemplo, si la rana ayudara al escorpión llevándolo sobre su lomo correría el mismo peligro que la rana del cuento de Rajendra y que, sin embargo, si la rana ayuda al ratón se evitaría ese riesgo. Llama la atención sobre que algunos animales pueden presentar tendencia a abusar de su fuerza y poder mientras que en otros se puede observar cierta tolerancia a los abusos y sugiéreles que lo tengan en cuenta a la hora de pensar en quién puede ayudar a quién. Pídeles que vayan tomando nota de todas aquellas situaciones que pueden prever en una tabla con dos columnas.

    Recuérdales que el barco se está hundiendo y que no cuentan con mucho tiempo para tomar las decisiones finales. Marca un tiempo, que puede oscilar entre 10 y 20 minutos, para que se pongan de acuerdo en la mejor solución al problema. Si tu grupo es muy numeroso y has formado dos o más grupos, pídeles que expongan sus soluciones a toda la clase y que entre todos elijan las más acertadas.

  4. Felicita a tus alumnos por la solución a la que han llegado y aprovecha para establecer un paralelismo entre el barco lleno de animales que juntos consiguen llegar a la orilla y las sociedades multiculturales en las que también se trabaja con el fin de alcanzar una convivencia justa en un estado de bienestar para todos. Explica que a ese metafórico barco, que puede ser una sociedad, llegan personas de diferentes países que entran a formar parte del proyecto común de la comunidad receptora.

    Invítales a que en grupos pequeños reflexionen sobre las actitudes, los comportamientos y los hechos que contribuyen a que todos lleguen a esa «orilla imaginaria» y en aquellos que pueden impedirlo. ¿Qué consideran ellos que habría que modificar y por qué? ¿En qué aspectos, temas y situaciones serían necesarias más ayudas? Puedes escribir en la pizarra la siguiente tabla y ofrecer algunos ejemplos para que inicien su reflexión:

    Contribuyen positivamente... Contribuyen negativamente...
    • la regularización de la situación de trabajo de los inmigrantes;
    • las medidas de reagrupación familiar
    • el desconocimiento de la lengua de la sociedad receptora por parte de los inmigrantes;
    • las dificultades para encontrar una vivienda.

    Deja tiempo para que en pequeños grupos tomen nota en la tabla y debatan sobre estos aspectos. Finalmente organiza una puesta en común en el grupo clase para compartir las reflexiones de todos los grupos.

  5. Finalmente, tras las reflexiones del apartado anterior, puedes sugerir a tus alumnos que elijan un animal que represente a una persona que emigra y a otro animal para representar a la comunidad receptora y que escriban, en pequeños grupos, una fábula con moraleja en la que ofrezcan su visión y sus ideas para facilitar un encuentro fructífero para todos. Recuérdales que esta vez se trata de escribir una historia con final feliz y que en español es muy frecuente cerrar los cuentos populares con la fórmula: «Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado».
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