Rajendra, ¿por qué has elegido esta historia para contárnosla?
Es un cuento que siempre ha estado conmigo, que lo cuento muchas veces y que me gusta. Es un cuento que habla de cómo los rasgos culturales de una persona forman parte también de su naturaleza, marcan su comportamiento. Y eso es algo que va siempre con uno, que no se puede cambiar y que forma parte de su personalidad.