Centro Virtual Cervantes
Enseñanza

Historias de debajo de la luna > Índice > Módulo V. Masoud Harandi > ¿Quién es?
Historias de debajo de la luna

¿Quién es?

Masoud Harandi: «Media vida en España»

[Fotografía] Masoud Harandi.

Masoud Harandi es un iraní corpulento y enormemente simpático que llegó a España hace 21 años. Tiene 42 años, así que, si las matemáticas no engañan, se puede decir con toda propiedad que lleva media vida en España. Eso, pese a que, en principio, España era solo una etapa de su viaje a los EE.UU. Hijo de un industrial fabricante de harinas ya fallecido, Masoud cursó estudios militares. Trabajaba en el ejército cuando la revolución islámica del ayatolá Jomeini derrocó la monarquía del Sah. Fue entonces cuando decidió salir del país, aunque él asegura que no hubo motivos políticos para ello. Simplemente, le movía el afán de aventura. Quería estudiar en EE.UU. Recaló en España porque le aseguraron que era el país que mejor le podría servir como escala hacia Norteamérica. Pero se quedó. Le gustó el carácter sencillo, acogedor y familiar de la gente. Algo que él opina que los españoles hemos ido perdiendo un poco.

En España, ha trabajado haciendo un poco de todo: vendiendo alfombras, de portero de discotecas, como camarero en bares y restaurantes, vendiendo caviar... Ahora se gana la vida como actor de reparto en anuncios publicitarios y como guía turístico en Irán.

Mientras conversamos, en la tienda de decoración de su amigo Mamoud, ni él ni su amigo dejan de cantarnos las bellezas de Irán: las cúpulas de Shírez, la belleza de Ispahán, la grandeza de Persépolis. La comunidad iraní en España no es muy grande. Entre 7000 y 8000 personas, según Masoud, pero sí parece estar bastante unida. Masoud nos explica que muchos iraníes se juntan en Madrid cuando viene a actuar algún cantante de su tierra. O, también, para celebrar el año nuevo iraní, una fiesta en la que el fuego tiene un papel importante, debido a la influencia que todavía pervive entre los persas de la religión zoroastrista. «En esa fiesta de año nuevo se saltan hogueras, como aquí en San Juan. Es una tradición muy antigua, que tiene un sentido de purificación. Mientras se salta, se recita una frase que dice: "El color amarillo mío es tuyo, tu color rojo es mío". El amarillo simboliza la enfermedad, el rojo simboliza la vida. Es como dejar la enfermedad en el fuego y coger la vida de él».

Masoud se empeña en destruir algunas falsas imágenes de Irán. Por ejemplo, asegura que en Irán, pese a la imagen exterior, no existen problemas religiosos: «Hay judíos, cristianos armenios, zoroastristas... nadie tiene ningún problema. El único requisito que tienen que cumplir las mujeres es llevar el chador, un sencillo pañuelo que no tiene nada que ver con el burka de las mujeres afganas». Según explican Masoud y Mamoud, salvo ese detalle, la mujer no sufre prohibiciones estrictas. «De hecho, en el parlamento hay más de 50 diputadas. Son muchas las mujeres que trabajan; principalmente, si el sueldo del marido es pequeño».

Curioso, Masoud ha visitado durante todos estos años distintos países de Europa. Sin embargo, no volvió a Irán hasta 14 años después de su partida, a causa de una enfermedad de su padre. Lo que más aprecia de Irán es que todavía se conserva el sentido de las relaciones de familia, el gusto por reunirse y estar juntos. Pero nunca se ha planteado volver a vivir allí. Solo lo hará cuando sea viejo o cuando se muera. «Si me muero aquí, ya les tengo avisado a mis amigos para que me manden para Irán». Pero, con la vitalidad que derrocha Masoud, no parece que eso vaya a suceder mañana.

Flecha hacia la izquierda (anterior) Flecha hacia arriba (subir) Flecha hacia la derecha (siguiente)
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es