Elizabeth Vidal y Elisa Cragnolino. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)
A través de esta ponencia se presenta un proyecto de capacitación a distancia dirigido a organizaciones de base que se produjo e implementó en Argentina a partir de junio de 1998.
El paquete didáctico audiovisual está compuesto por cinco vídeos, cinco cartillas impresas para los usuarios y un manual destinado al capacitador.
Cada uno de los vídeos está integrado por dos partes bien diferenciadas en cuanto a su género: una parte es ficcional y otra tiene carácter explícitamente educativo. A su vez, dentro de esta última, se incorporan testimonios documentales recogidos entre miembros de organizaciones comunitarias de distintas regiones del país.
Este paquete tiene previsto dos modos diferentes de circulación: por televisión (cable) y por envío directo a los usuarios.
La complejidad de los temas que se trabajan (la gestión en las organizaciones comunitarias), las características socio-pedagógicas de los destinatarios con un bajo nivel de alfabetización, y los posibles canales de distribución antes mencionados orientaron la mixtura de géneros y formatos seleccionados.
En las líneas siguientes vamos a describir el «Proyecto de Capacitación en Gestión para organizaciones de base en soporte audiovisual». (Paquete audiovisual didáctico), pero nos parece importante mencionar previamente sus antecedentes.
Este proyecto retoma y profundiza elementos que estuvieron presentes en la formulación y producción de un programa de capacitación anterior: el «Programa de Capacitación a distancia en Gestión y Gerenciamiento de organizaciones comunitarias» (PCAD) que fue desarrollado también por el CENOC, (Centro Nacional de Organizaciones de la Comunidad), dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación.
Sin embargo se diferencian en cuanto al público destinatario y el soporte utilizado. El PCAD, diseñado y puesto en marcha durante 1996 y 1997, se dirigía a organizaciones con un mayor grado de consolidación que los usuarios de este nuevo programa y utilizaba módulos impresos y encuentros tutoriales.
A partir de esa primera experiencia se descubre entre las organizaciones comunitarias de base y grupos incipientes de distintas regiones del país un creciente interés en acceder a la capacitación ofrecida por el PCAD.
Dado el bajo nivel de escolarización y de competencias en lecto- escritura que tienen sus miembros y también por el escaso grado de desarrollo organizacional de estos grupos u organizaciones incipientes se hacía necesario una readecuación de la propuesta.
Para esa readecuación se contaba con la existencia de antecedentes y experiencias en capacitación a organizaciones incipientes y de base por parte de organizaciones técnicas de apoyo que estaban en condiciones de hacer su aporte para lograr un producto adecuado a las necesidades de formación de las organizaciones de base (los usuarios).
La participación de estas organizaciones del sector, con conocimientos técnicos, definiendo y adecuando los contenidos al perfil del usuario meta, continúa con una línea de trabajo que lleva adelante el CENOC desde el programa anterior. Nos referimos a la producción y planificación participativa
Entendemos que una propuesta de educación es ante todo un acto de comunicación, donde educador y educando se encuentran cada uno con su trayectoria, sus saberes, sus expectativas y en el que se produce una negociación de significados.
Sabemos también que en la sociedad existen numerosas necesidades de capacitación que no pueden resolverse por la falta de una propuesta accesible, por la escasez de recursos materiales y humanos idóneos. Estas necesidades, que son dinámicas y van transformándose además no siempre encuentran respuestas en los circuitos tradicionales (educación formal).
Estos son algunos elementos que nos estimulan a utilizar la amplia oferta de tecnología disponible e intentar dar respuesta a estas necesidades.
Toda propuesta educativa está mediada por tecnologías, que pueden potenciar o entorpecer ese proceso o acto de comunicación. Aquí la palabra tecnologías se utiliza en un sentido amplio; incluye y va más allá de la tiza y el pizarrón, la estrategia docente del maestro en el aula, un vídeo, un manual de educación a distancia, un programa de TV. Es decir, siguiendo a Colom Cañelas (1986), entendemos que la tecnología «aparece cuando el problema de acción que se pretende resolver mediante la aplicación de técnicas es objeto de reflexión teórica. De ahí entonces que se puede afirmar que la tecnología es la teoría de la técnica».
Cuando se opta por el uso de tecnologías, que involucran un proceso de producción con muchas etapas, a cargo a distintas personas, y además los destinatarios están alejados de ese centro de emisión o producción de la propuesta, son muchos los elementos a conciliar. Este es justamente el caso de las propuestas educativas a distancia, estén estas apoyadas en vídeos o materiales impresos, y hay recaudos que se deben tomar para alcanzar el objetivo previsto.
Es necesario preguntarse entonces: ¿cuáles son los espacios más adecuados desde los cuales intervenir? ¿Cuál es la forma que debe asumir la capacitación? ¿Cuáles son los medios más adecuados de utilización? ¿A través de qué medios se logran resultados sustentables y que tengan alcance a una población mayor? ¿Cuál es la perspectiva pedagógica y comunicacional implícita en la propuesta?
Estas son algunas de las cuestiones susceptibles de ser planteadas cuando se trata de planificar acciones de capacitación y que, en parte, orientaron el diseño de la propuesta PAD.
Los desafíos, a nuestro entender, se encontraban también en:
Es por estas razones por las que este Proyecto de Capacitación propone:
En cuanto a los destinatarios del proyecto, es necesario distinguir entre: a) usuarios directos y b) usuarios indirectos.
Implica las siguientes actividades:
Implica las siguientes actividades:
Implica las siguientes actividades:
En principio se establecen cinco contenidos centrales. Los temas sobre los que se localizarán cada uno de los vídeo-episodios, son trabajados por la Mesa Productora de Contenidos. Se denomina de esta manera al espacio de reunión de miembros de organizaciones técnicas de apoyo con experiencia en trabajo y capacitación en organizaciones de base, y fue convocada por el CENOC. Sus funciones fueron: definir los contenidos, determinar la profundidad de los mismos y su adecuación al usuario al que se dirige el PAD.
Los contenidos básicos se refieren a los siguientes puntos:
Según se señaló anteriormente se ha previsto que el PAD tenga dos alternativas de circulación: una por televisión y otra por envío directo a los usuarios.
En la propuesta se contempla la realización de:
En el diseño de esta propuesta partimos de los siguientes presupuestos sociopedagógicos:
Es a partir de esta práctica y conocimientos de algunos de los miembros de la comunidad que se avanza hacia la presentación de los nuevos conocimientos que son el resultado de la experiencia sistematizada de otras organizaciones con trayectoria técnica, de apoyo y de experiencias en capacitación con el movimiento de Organizaciones Comunitarias de Base. Estos, finalmente, convergen en una práctica que implica la transformación de prácticas anteriores.
Decir que lo audiovisual puede ser utilizado para educar es hoy una afirmación obvia. La televisión es responsable en gran parte de este fenómeno. Esta crea, produce y reproduce formas culturales. En proporciones cada vez más amplias resulta ser para vastas audiencias fuente básica de información, de ideas, de valores; documenta hechos; transforma espectáculos tradicionales y crea nuevos.
Aceptamos el hecho que la TV educa aún cuando no se lo proponga explícitamente. Reconocemos en la oferta televisiva propuestas educativas informales (divulgación, sensibilización, información como entretenimiento, especialización) y formales(capacitación para el trabajo, actualización profesional, educación abierta/educación a distancia, sistemas de telesencundaria y teleprimaria).
La primera respuesta es que observamos que los destinatarios de esta propuesta poseen un bajo nivel de escolarización y por lo tanto no tienen incorporada entre sus prácticas habituales la lectura, lo audiovisual nos permite llegar a estas personas sin iniciar un proceso de alfabetización previa.
Además el lenguaje audiovisual resulta apropiado para mostrar fenómenos y situaciones de la vida cotidiana, identificando las distintas situaciones-problema, en su contexto natural (o habitual) poder compartir experiencias, proponer posibles soluciones profundizando en procesos de identificación e involucrando a los destinatarios en la propuesta.
El lenguaje audiovisual apela fuertemente a lo afectivo. Es un elemento que bien manejado potencia y favorece los aprendizajes.
Asimismo el material de vídeo podrá destinarse, para una difusión más extensa, a canales educativos de televisión.
Se entiende el vídeo como complementario o parte de un complejo de estrategias, es parte de un paquete de tecnología educativa, que en este caso se prioriza en atención al tipo de destinatarios. Por eso no solo reciben el material sino que lo trabajan en un taller donde van a aprender a leerlo y utilizarlo en la comunidad.
El Taller se presenta como un espacio y un tiempo para el aprendizaje, con un sujeto protagonista. Incluye un momento de motivación, un momento de información, un momento de reflexión para posibilitar luego la acción.
Los contenidos estarán presentes en una historia, en un relato, audiovisual sin contenido explícito manifiesto en su desarrollo, pero sí implícitamente y, como tal, sistemáticamente planeados y desarrollados. El relato por sí mismo debe contener las situaciones en las que se traducen a situaciones verosímiles los contenidos, y si es quebrado por indicaciones educativas explícitas y directas dicho relato pierde efectividad y atractivo para el espectador, en particular para aquel que lo contemple a través de la emisión de un canal televisivo. La cartilla televisiva permitirá volver al relato y analizar los aspectos que hacen a la gestión de las organizaciones comunitarias, pero ya con un usuario que fue involucrado por una historia que lo haya atraído en sí misma.
A su vez, dentro de la cartilla audiovisual se incorporan testimonios documentales recogidos entre miembros de organizaciones comunitarias de distintas regiones del país.
Reconocemos que toda producción audiovisual está atravesada por tres dimensiones: la temática, la técnica y la estética. Si un producto no logra coherencia entre ellas corre el riesgo de no ser lo suficientemente legible o claro para el receptor. Esta coherencia que señalábamos es especialmente importante cuando el objetivo es de capacitación. Se trata de que los aspectos expresivos y formales trabajen de acuerdo al superobjetivo del vídeo, película, cartilla o documental.
En la ficción elaborada para este proyecto se optó por una historia sencilla: la de un pequeño grupo de vecinos que registran una incipiente organización en su historia reciente, con una performance poco exitosa. Ante un hecho repentino (la muerte del dueño de los terrenos donde han asentado sus viviendas) se comienzan a organizar espontáneamente, en pos de un objetivo: resolver el tema de las tierras.
Esta plot principal (conflicto) esta atravesado por sub-plot que se distribuye equilibradamente a lo largo de cinco capítulos, donde lo individual y lo colectivo se entremezclan en el relato. Este por momentos se acerca al género de la telenovela.
El tratamiento es naturalista, interrumpido de tanto en tanto por intervenciones de un relator, un viejo del barrio, que marca algunas situaciones, refuerza algunos climas y garantiza la correcta legibilidad de aquellos aspectos que nos interesan recuperar como parte de la capacitación. Estas interrupciones tiene un tratamiento de cámara documental.
Así a lo largo de todo el material audiovisual, cada intención comunicativa es remarcada por un tratamiento estético determinado. Favoreciendo, como decíamos antes, la legibilidad del producto.
Respecto a la mixtura de géneros utilizados: ficción, educativo y documental, se trata de abordar desde distintos tipos de narrativas la misma problemática, el mismo contenido, explotando lo que cada género nos brinda.
Reconocemos, siguiendo a Brunner, (1994: 23 y 24) que «son dos modalidades de funcionamiento cognitivo, dos modalidades de pensamiento y cada una de ellas nos brinda modos característicos de ordenar la experiencia, de construir la realidad. Las dos si bien son complementarias (...). Los intentos de reducir una modalidad a otra o de ignorar una a expensas de la otra hacen perder inevitablemente la rica diversidad que encierra el pensamiento(...). Un buen relato y un argumento bien construido son clases naturales diferentes. Ambos pueden usarse como medio para convencer a otro. Pero aquello de lo que convencen es completamente diferente: los argumentos convencen de la verdad, los relatos de su semejanza con la vida.(...), en uno la verificación se realiza mediante procedimientos que permiten establecer pruebas formales y empíricas, en el otro no se establece la verdad sino la verosimilitud».
El relato ficcional nos permite acercarnos a situaciones comunes, de personas comunes. El bloque educativo nos permite reflexionar sobre la ficción y las intervenciones documentales nos ayudan a anclar todo lo antes expuesto en situaciones reales.
Para la etapa de producción se conformo un equipo de trabajo integrado por: Lic. en Letras, antropólogos, comunicadores sociales, sociólogos y estudiantes de cine.
Hasta llegar a la concreción de los guiones literarios de la ficción y los guiones técnicos de las cartillas audiovisuales, en cada una de las etapas anteriores, desde la story line, sinopsis, escaleta, el material pasaba por los distintos integrantes y cada uno hacía su aporte. El trabajo llevo tres meses, desde la definición de contenidos por parte de la Mesa de Producción de Contenidos, donde este equipo también participó a través de uno de sus miembros.
Durante la etapa de pre-producción, la mesa de producción de contenidos estuvo integrada por representantes de organizaciones técnicas de apoyo (SEHAS-CEAP-CECOPAL-MUTUAL MUJICA-IDEAS-SERVIPROH), con experiencia en asistencia y capacitación a Organizaciones de Base Movimiento. La decisión de convocar a esta mesa y trabajar de esta manera fue del CENOC.
El CENOC convocó a distintos equipos de realizadores. Después de una etapa de consultas EDUCABLE efectúa una propuesta para hacerse cargo de la realización de los videos. Nuestro equipo asume en esta etapa tareas de seguimiento.
Con respecto a la evaluación, en el momento de elaboración de este proyecto se realiza la siguiente propuesta, que aún no ha sido aprobada por el ente responsable del proyecto.
Para la evaluación del proceso se diseñan instrumentos que convergen en una primera etapa a los seis meses y una segunda etapa al año del comienzo de la ejecución: