Mari Luz Gutiérrez Araus y M.ª Eugenia López Muñoz. Facultad de Filología (UNED) / UNED - Instituto Cervantes
Formar profesores de español como segunda lengua en un centro virtual requiere un perfil docente específico, en consonancia con las tareas que el profesor tiene que realizar, condicionadas por el propio ámbito telemático donde desarrolla esa actividad en sus distintas vertientes: docente, en cuanto tutor del área de conocimiento que tenga asignada; técnica, tanto por la edición y gestión de materiales cuanto por el uso y mantenimiento de interfaces de comunicación; e investigadora, según las competencias que tenga asignadas en el área de I + D.
En nuestro caso, además, las tareas del profesor están vinculadas al tipo de destinatario. Los contenidos que hay que transmitir difieren dependiendo del paradigma de alumno al que se dirijan:
El estándar de tutor online o teleformador se caracteriza por la adopción e integración de recursos de la enseñanza a distancia tradicional (texto, ejercicios y solucionarios para la autoevaluación, audio y vídeo, tutorías telefónicas, correo, etc.), y también de la enseñanza presencial, de la que toma su soporte docente básico: el profesor interactivo en modo natural (frente al telemático), i. e., un profesor que interacciona con el alumno por medio de la imagen en movimiento y de la voz en un mismo tiempo y espacio.
La diferencia fundamental entre el estándar presencial y el nuevo modelo docente es el ámbito en el que se transmiten los datos: mientras que la enseñanza presencial se imparte en el aula física, el tutor online se relaciona con sus alumnos en una ámbito virtual. Esta es la causa directa que genera los cambios de forma y función en la enseñanza que se imparte en la Red.
El nuevo perfil de formador de profesores de ELE requiere, además de una capacitación académica específica y un dominio del idioma propio del nativo, conocimientos de informática como usuario avanzado (ofimática, técnica multimedia, internet), para realizar el diseño, edición y gestión de materiales web, atender a los alumnos en las tutorías en línea (chat, audio y videoconferencia), generar y administrar bases de datos (exámenes, ejercicios de autoevaluación, test de nivel, histórico de preguntas, etc.) y responder a las consultas que los alumnos realicen sobre los contenidos del módulo de informática que se incluya en su programa de estudios.
En este ámbito de formación hay que distinguir entre la persona del teleformador y los autores de materiales textuales (ponencias, cursos monográficos), aunque esto último no quede excluido de la función del tutor. De hecho, el perfil del profesor online en este tipo de enseñanza se completa con el área de I + D en la producción y diseño de materiales no solo para la formación de profesores de ELE, sino también para la enseñanza del español como lengua extranjera en el Red. Desarrollar en el aula virtual la actividad de I + D requiere, además de un entorno telemático adecuado, la formación de equipos en los que intervengan tutores y alumnos, que completen sus estudios en periodo de prácticas.
El modelo de tutor online para la formación de profesores de ELE, al que hacemos referencia, no es otro que el un profesor que realiza su actividad en medios telemáticos. Esta es su especificidad frente a los modelos tradicionales de enseñanza presencial o a distancia.
Las tareas docentes del tutor online son múltiples en esta área de formación —lo mismo que sucederá en otras—. El nuevo paradigma de enseñanza incorpora también rasgos nuevos al perfil del profesor. Las condiciones óptimas para el ejercicio de su actividad son aquellas que le permitan ser responsable académico de la materia que imparte y de los alumnos inscritos en ella para que pueda gestionar adecuadamente tanto su organización y contenidos como el proceso de evaluación de los alumnos.
Los tutores online en la formación de profesores de ELE son los encargados de gestionar la actividad docente de su módulo de formación, que puede clasificarse en tres tipos de tareas básicas: tutoriales, de evaluación y gestión de los materiales didácticos.
El proceso de evaluación tiene gran importancia en la enseñanza telemática. El tutor se encuentra con que tiene que suplir ciertas apreciaciones sobre sus alumnos, que obtendría de forma directa —o más inmediata— en la enseñanza presencial, con otros mecanismos que le proporciona el sistema.
El tutor puede ser autor de los materiales textuales de su módulo, pero también puede incluir en su programa ponencias o trabajos de otros autores, que el se encargará de gestionar.
Son diversas las tareas que el tutor tiene que desempeñar en este ámbito docente:
La función del tutor online no consiste tanto en la transmisión directa de conocimientos cuanto en la de ser guía del conocimiento. Por esa razón, el profesor telemático tiene que ocuparse también de su propia formación permanente, del estudio y la investigación en metodología y materiales que repercutirán en beneficio de su tarea formativa.
De ese modo se garantizan los buenos resultados en la formación de los nuevos profesores de ELE, y se aumenta la cualificación de los tutores online, imprescindible para la nueva sociedad basada en el conocimiento y la información actualizados.
Desde la perspectiva de la nueva economía, un teleformador no es rentable si no es capaz de generar conocimiento actualizado y útil. Los profesionales que realizan estudios de postgrado en el área de la enseñanza del español —y, en general, en todas las demás— requieren de una capacitación rápida, completa, eminentemente práctica y de inmediata aplicación, de tal manera que, una vez finalizado el programa de estudios, estén en condiciones de incorporarse a su nueva actividad.
La investigación repercute directamente en la mejora de la enseñanza telemática, de sus recursos y entornos virtuales, de los materiales de apoyo para el estudio, de la interacción profesor-alumno, alumno-alumno, y también —y no menos importante— de la coordinación y colaboración entre los miembros del claustro.
Toda la comunidad virtual —docente y dicente— se beneficia de las aportaciones de la investigación y desarrollo e innovación tecnológica-didáctica que se realice en el medio telemático de formación.
Pero la investigación tiene además otra vertiente en la tarea del tutor online. No se trata solo de investigar para la mejora en el rendimiento de los recursos educativos del entorno, sino también de indagar en todas las posibilidades que la Red ofrece para la formación de profesores de ELE, una serie de elementos que podemos clasificar como recursos de apoyo para las tareas del equipo docente e investigador en esta materia.
La labor técnica del tutor online está relacionada con las dos secciones anteriores. La docencia y la investigación que realiza el formador de profesores de ELE se desenvuelven en un ámbito telemático y, por tanto, estos profesionales requieren conocimientos específicos de las herramientas que van utilizar para llevar a cabo el ejercicio de sus funciones en el aula virtual. Aludimos a unos conocimientos de informática como usuarios avanzados (ofimática, técnicas multimedia, internet), puesto que se trata de herramientas auxiliares de las que el tutor online tiene que hacer uso en su labor docente.
Para acometer adecuadamente las tareas tutoriales, el profesor tiene que conocer los dispositivos de comunicación que ofrece internet, porque va a relacionarse con sus alumnos a través de ellos. Videoconferencia, chat, mail son recursos que va a utilizar y a la vez tendrá que gestionar, con independencia de que el software de aula virtual con el que trabaje le facilite o agilice estas actividades. El sistema brinda mecanismos para simplificar las tareas estándar, pero el tutor precisa un conocimiento de las posibilidades que tiene el propio sistema, las disponibles y las que se pueden desarrollar en el futuro, atendiendo a las necesidades que él observe.
De ese modo, los profesionales de la enseñanza telemática contribuyen de forma activa al desarrollo de versiones más avanzadas de los aplicaciones con los que trabajan.
El proceso de evaluación también precisa conocimientos de herramientas ofimáticas como son los diversos recursos del sistema operativo o los gestores de bases de datos relacionales, entre otros. El tutor tiene que saber generar bases de datos de conocimiento, catálogos de preguntas, pruebas de nivel, exámenes tipo, etc.
Por otra parte, si bien es cierto que la gestión del expediente la realiza el propio sistema, la información que obtiene el profesor en su relación directa con el alumno precisa de una organización y administración independientes, y tiene que estar disponible para las distintas evaluaciones que se realicen en el desarrollo del programa del módulo o del curso.
Si en lo que antecede los conocimientos de comunicaciones en internet y ofimática resultaban imprescindibles, para la gestión de materiales didácticos sucede algo análogo. El tutor necesita manejar técnicas multimedia y el lenguaje descriptivo para los navegadores en internet. Edición y diseño en HTML con los recursos de texto, audio, imagen y vídeo que caracterizan al estándar de W3C constituyen una herramienta imprescindible en las tareas del tutor online, un modelo de profesor que configura el nuevo estándar en la enseñanza que tiene como soporte la conjunción de las telecomunicaciones y la informática.
Y para concluir, entendemos que la mejor forma de sintetizar la exposición anterior es la presentación del perfil académico y profesional del tutor online en la formación de profesores de «Español Lengua Extranjera». Constitutivos todos ellos imprescindibles para el ejercicio docente de profesionales inmersos también en la nueva economía de la sociedad de la información y el conocimiento.
El futuro abre grandes posibilidades para la formación virtual de profesores de «Español Lengua Extranjera». Los recursos que brevemente se han esbozado en esta comunicación constituyen solo el comienzo de un quehacer que se inscribe en el cambio de paradigma de el enseñanza.
Pero son muchos los trabajos de investigación, relacionados con la telemática, que actualmente ensayan mecanismos de interacción nuevos para este ámbito de enseñanza. Proyectos sobre nuevas técnicas aplicadas a la teleconferencia o el aumento de interactividad multimedia son algunos de los campos en los que se está experimentando ya, junto a investigaciones sobre el interfaz de usuario para personalizar más el proceso de aprendizaje, integrando software de enseñanza con software estándar. Estos y otros muchos avances tecnológicos, como la imprescindible comunicación rápida en internet, son medios que auguran un gran porvenir para la teleformación
Quizá lo más llamativo, por el tratamiento que ha recibido en la literatura de ficción, sea el desarrollo de avatares que puedan integrase en el aula virtual. Estos personajes de realidad virtual (VR), podrán adoptar la forma del tutor online, convirtiéndose así en tutor virtual. El avatar sustituto podrá adoptar las características físicas (aspecto, voz, etc.) y los conocimientos del profesor titular (humano), al que superará, al menos, en la capacidad de memoria. Esperemos que no sea así en todo lo demás y que se mantenga siempre bajo la dependencia técnica y, cómo no, académica del profesor original.