José Miguel Correa, Nere Amenábar, Alex Ibáñez, Estitxu Jiménez de Aberasturi y Carmen Cuevas. Departamento de Didáctica y Organización Escolar. Universidad del País Vasco
Durante este curso 1999/2000, hemos iniciado una experiencia de teleformación en el recién iniciado campus virtual de la Universidad del País Vasco. Nuestra actividad ha girado en torno a la implantación de una nueva asignatura como es La enseñanza de la televisión. Esta asignatura, cuya impartición se ha realizado a lo largo del primer cuatrimestre del curso, se ha ofrecido dentro del programa del campus virtual de nuestra universidad y en este artículo queremos describir los aspectos más destacables de nuestra experiencia, las características del campus virtual, las herramientas con las que contamos para gestionar la teleformación y el proceso de enseñanza. Por último, concluiremos con una reflexión, que reivindica la necesidad de buscar parámetros de calidad que orienten la teleformación.
La docencia en el campus virtual de la Universidad del País Vasco empezó a desarrollarse en el segundo cuatrimestre del curso académico 1998-99. La Universidad del País Vasco, como la mayoría de las universidades y centros de formación, está muy sensibilizados con los profundos cambios que se están produciendo en nuestro entorno y en cómo ir dando respuesta a las nuevas necesidades que estos generan. En un entorno de convivencia de nuevas y viejas tecnologías, los contextos de aprendizaje están siendo profundamente trasformados gracias a las nuevas tecnologías de la formación. De hecho en la última década hemos asistido al desarrollo de profundos cambios en la manera de enseñar y aprender, y cada vez más, se acercan a nuestro entorno didáctico más próximo, nuevas posibilidades desarrolladas por la tecnología informática. Esta iniciativa del campus virtual, supone sin duda, un nuevo reto organizativo y pedagógico para nuestra universidad.
La dirección del campus virtual de la Universidad del País Vasco, es http://cv.ehu.es/campus/. Una vez conectados accedemos a un entorno donde encontramos la información y recursos organizativos y didácticos a través de los que se gestiona el aprendizaje virtual.
Las utilidades o herramientas web del campus virtual pueden agruparse en torno a cinco campos principales: las propias del servidor, las orientadas a la administración y gestión, las de comunicación y trabajo colaborativo, las de distribución y creación de información y contenidos de aprendizaje y las de evaluación, seguimiento y autoevaluación.
Un instrumento de gestión de acceso compartido a profesorado, administradores y alumnos (relativamente) son las listas de alumnos, donde se integra la dirección de correo electrónico y datos referentes a los estudios que realiza el alumnos, dirección, etc. En servicios, una función abierta al alumnado y profesorado del Campus, se recoge información sobre exámenes, matriculación, material didáctico y normas de funcionamiento. En comunidad, se tiene acceso a la agenda de actividades, foro y chat de Campus y cartas al director.
Como utilidades de comunicación y trabajo colaborativo para la gestión de las actividades, profesores y alumnos cuentan con herramientas de trabajo asíncronas, como el correo electrónico, el acceso a grupos de noticias y las listas de discusión. Entre las utilidades de comunicación síncrona están las de conversación electrónica (chat) y la videoconferencia. Los chats que son administrados por los profesores permiten debatir cuestiones relativas al programa y realizar orientaciones y tutorías en línea. La UPV/EHU, es una universidad dividida en tres campus y el servicio de videoconferencia permite que nuestro modelo de formación integre las videoconferencias.
En relación con la distribución y creación de información y contenidos de aprendizaje están la guía y programa de la asignatura, donde los alumnos encuentran las directrices y orientaciones fundamentales para desarrollar las actividades de la asignatura. Se especifican los objetivos y los contenidos y su secuenciación. Así como los plazos previstos para el desarrollo de las actividades y entrega de las tarea. Existe otra utilidad que es la biblioteca de la asignatura, donde el profesor pone a disposición de los alumnos materiales didácticos que completan y enriquecen los contenidos básicos recogidos en los materiales didácticos de la asignatura. El profesor recoge artículos de calidad y actualidad que profundizan los temas que se estudian en el programa. Los materiales didácticos de la asignatura, es uno de los puntos fundamentales del modelo de formación. Recogen el desarrollo de los temas del programa. Los materiales didácticos están divididos en módulos. Cada módulo se inicia con una definición de los objetivos que se persiguen y se desarrollan los contenidos. En cada módulo se hace una propuesta de actividades y ejercicios de autoevaluación. También se recoge la bibliografía fundamental y de ampliación de cada tema.
Otra herramienta es la conexión a la biblioteca de la UPV/EHU, donde los alumnos entran directamente a la consulta del catálogo de nuestra biblioteca, a las bases de datos y a recursos temáticos de internet (entre ellas las de Educación, donde puede encontrar conexiones a servidores de instituciones, publicaciones electrónicas, bibliografía y bases de datos en educación, lista de noticias y foros de discusión, catálogos de editoriales y librerías y formas de acceso al documento).
Otro de los escenarios virtuales más significativos dentro de este modelo de formación es el foro de alumnos, uno de los recursos más utilizados y donde se puede desarrollar un trabajo de colaboración muy eficaz. El profesor tiene también un espacio específico que utiliza para dar orientaciones puntuales al alumnado, se denomina tablón de anuncios del profesor.
Entre las herramientas de evaluación, seguimiento y autoevaluación están las de respuesta corta, de verdadero o falso y cuatro respuestas.
El sistema informático ofrece al profesor un seguimiento del alumno, quien puede disponer de cada uno de los alumnos, de una información detallada de los aciertos y errores y tiempo empleado en la resolución de cada ejercicio de autoevaluación. Además existen otros tipos de procedimiento que se ofrecen al alumno para la autoevaluación como los de relacionar columnas, frases y realizar puzzles. Son recursos para la autoevaluación que el profesor puede desarrollar para cada módulo. También el alumno realiza otras actividades que manda al profesor y que este corrige personalmente.
Existen dos procedimientos de evaluación, el seguimiento continuado y progresivo de las actividades didácticas básicas dentro de los plazos programados o el examen, que es uno de los recursos que sigue teniendo mucho peso y protagonismo en el campus virtual, resolviendo momentáneamente, los problemas de acreditación que plantean estas nuevas formas de enseñanza.
¿Hay realmente innovación y cambio con la teleformación? ¿Qué tipo de cambio y mejora nos interesa en la formación de los universitarios? ¿No es más de lo mismo y con escasa calidad, los montajes que estamos observando desarrollarse en nuestro entorno? ¿ Supone realmente trasformar, mejorando y no solo reproducir las experiencias de teleformación en nuestro ámbito universitario? ¿Se ha hecho una evaluación real de la aportación de la teleformación y de las nuevas tecnologías en nuestro contexto educativo?
Siguen pendientes las preguntas sobre los eternos dilemas de qué tipo de educación, para quién y cómo, aunque la nueva tecnología favorezca el estudio y la atención individualizada y promueva un discurso muchas veces mesiánico e idealizado sobre la bondad y eficacia de lo tecnológico.
La mejora de la calidad en la teleformación pasa por atender los aspectos tangibles e intangibles del modelo de enseñanza, y por comprender la contribución de cada uno de ellos al buen funcionamiento del sistema. Un plan estratégico para la calidad en la teleformación necesita integrar y desarrollar una tecnología informática que esté basada en una fundamentación pedagógica a fin de superar ciertas limitaciones y espejismos a los que nos puede conducir una mitificación excesiva de la tecnología: la tecnología debe de estar en función de un proyecto pedagógico y no a la inversa.
Nuevas formas de profesionalidad, para las que debemos formarnos, van a empezar a desarrollarse. Tenemos que reaprender a enseñar, comprender las claves de la docencia virtual, clarificando los criterios de eficacia. Las actividades constituyen el soporte del aprendizaje, el proceso fundamental de la formación, como trasformación de la información en aprendizaje significativo, y, en el campus virtual, la metodología pedagógica y los recursos tecnológicos deben de favorecer una experiencia interactiva compleja entre alumno, profesor y contenido de aprendizaje a través de diseños que integren todas estas múltiples posibilidades.
No solo la calidad del contenido, el valor del conocimiento transferido es importante en una relación virtual de aprendizaje, sino también la calidad de la interacción comunicativa. La comunicación aunque diferente, sigue siendo tan importante como en la enseñanza presencial.
La comunicación pedagógica, también en contextos de aprendizaje virtual, se construye en un proceso de interacción entre alumnos y profesores, que viene facilitado por la reproducción virtual del contexto de comunicación natural. El docente no solo atiende individualmente al alumno sino que necesita construir una intervención pedagógica con el grupo, como un relato coherente basado en la interacción verbal y no verbal, integrando información del alumno y del grupo, variada, rica, creativa. No se puede reducir al alumno, como referente de la comunicación, a una dirección de correo electrónico o un simple nombre. Hay que aportar mayor información para facilitar esa comunicación pedagógica. En este sentido la amigabilidad y trazabilidad favorecen ese proceso de comunicación. Y la presencialidad también tiene su papel en la enseñanza virtual y hace falta redefinirla, en función de la comunicación pedagógica.
En la medida que atendamos los aspectos tangibles: plataforma, comunicación, materiales, funcionamiento de la red; y lo intangible: comunicación pedagógica, rol del profesor, interacción, diseño de actividades, proceso de evaluación y la satisfacción de alumnos, profesores y gestores, seremos capaces de construir una alternativa más cercana que la educación a distancia y diferente de la enseñanza presencial. Creemos que la educación a través de la red ofrece nuevas posibilidades de aprendizaje abierto y flexible. Pero el profesorado y el alumnado necesitan buenas condiciones de trabajo, funcionamiento adecuado de la red, eficacia en las funciones que integran el campus virtual, calidad de los contenidos, adecuación pedagógica de las actividades, fluidez en la comunicación pedagógica, coherencia con los proceso de evaluación y acreditación. La flexibilidad debe de ser una opción compatible con la rutina docente y ofrecer la seguridad de conexión y entrada al campus virtual a cualquier hora que se desee. Solo así podemos asegurar la calidad que proporcione eficacia y satisfacción a alumnos y profesores.