LEYENDA: Parte de la transcripción está marcada de acuerdo con el siguiente código de colores:
El color rojo sirve para destacar los elementos que tratamos. Pon atención, te ayudarán a aprender.
El color azul sirve para señalar los errores que comete el alumno-locutor en relación con el tema tratado.
El color verde sirve para los errores que comete el alumno-locutor, pero que no se relacionan con el tema tratado.
(P) Profesor/a
(A) Alumno/a
P: ¡Hola amigos! Bienvenidos a una nueva edición de EN SINTONÍA CON EL ESPAÑOL. Está con nosotros Yen Lin, de Taiwán. ¡Hola Yen Lin! ¿Cómo estás?
A: Muy bien, ¿y tú?
P: Muy bien. Oye, te agradecemos muy especialmente el que vengas a conversar con nosotros hoy, porque tu lengua materna, el chino, nos viene estupendamente. Imagínate, hoy vamos a ofreceros algunas prácticas y consejos para mejorar la pronunciación de la –r. ¿Practicamos? ¿Te atreves?
A: ¡Venga! ¡Vamos allá!
P: ¡Muy bien! ¡Vamos allá! Para empezar, nos gustaría que nos contaras cuál es tu experiencia con este fonema español, ¿la -r te ha resultado muy difícil de dominar? ¿La dominas ya? ¿A veces se te escapa la -l en lugar de la -r? ¿Cómo va la cosa?
A: Pues sí que me ha costado bastante, pero, bueno, de momento lo tengo más o menos superado. Pero cuando quiero hablar rápido, puede que se me escape alguna…
P: Cuando hablas rápido.
A: Sí.
P: ¡Ah, vale! Pero, si no, si lo piensas, te sale bien.
A: Sí.
P: Vale, fenomenal. ¿Cuál te parece a ti que es el problema para llegar a pronunciar bien la -r cuando tu lengua materna es el chino?
A: Pues me parece que el problema sería la falta de mismo fonema, porque en chino tenemos un fonema que es parecido, pero se pronuncia de otra manera.
P: ¿Cuál es?
A:-Yyi, -yyi, que no se vibra.
P: No vibra la lengua, es verdad.
A: No como (la) -r.
P: Pero, sin embargo, la punta de la lengua sí que se sitúa detrás de los dientes, ¿verdad?
A: Sí, eso es.
P: ¡Ah, de acuerdo! ¡Ah, ya entendemos, sí! Oye, y siendo que hay tan poca diferencia entre la -yyi y la -r, en términos de punto de articulación, ¿cómo conseguiste mejorar la pronunciación de la -r española?
A: Pues es practicar y practicar y cometer errores…
P: ¿Errores? ¿Divertidos algunos? ¿Tienes alguna anécdota divertida que contarnos?
A: Pues sí, una vez estuve comentando a mi profesor sobre una novela que se titula Dos mujeres en Praga, pero se me escapó: en vez de decir ‘Praga’ dije ‘braga’.
P: ¡Oh, Dios mío! Imagino la cara que se le quedaría al pobre profesor, ¿no?
A: Sí, sí y yo avergonzada.
P: Claro, claro. Bueno, pues vamos a ayudarnos a no cometer ese tipo de errores porque en nuestro programa de hoy intentaremos ofreceros una práctica sistemática de este sonido. Vamos a empezar con algunos ejercicios que nos permitan diferenciar, o discriminar, el sonido que queremos practicar de otros muy próximos con los que se confunde. Después, practicaremos la articulación, es decir, intentaremos colocar muy bien el aparato fonador para producir la -r, primero solo con palabras, y luego en frases cada vez más largas. Finalmente, charlaremos sobre un tema de actualidad, las aplicaciones más novedosas de Internet para mantener contactos con la gente. ¿Qué te parece?
A: Estupendo.
P: Bueno, pues vamos allá. Vamos a ver si nuestros oyentes distinguen bien entre la -r simple, la -r doble y la -l. Yo os digo una frase, y vosotros tenéis que decidir si me refiero a un animal (perro), a una parte de la cabeza de las personas (pelo), o a una conjunción (pero), ¿vale?
A: De acuerdo.
P: Muy bien. Distinguimos entre perro, pelo y pero. Bueno, yo digo la frase, ahí va, Yen Lin. A por ella: ¡Qué bonito, pero qué bonito!
A: Una conjunción: ¡Pero qué bonito!
P: Muy bien. Otra: ¡Qué bonito pelo, qué bonito!
A: Una parte de la cabeza de las personas, pelo.
P: Muy bien. Y la tercera: ¡Qué bonito perro, qué bonito!
A: Un animal: ¡Qué bonito perro, qué bonito!
P: Muy bien, lo has pronunciado fenomenal. Fijaos que, en ocasiones, un simple sonido supone cambios de significado radicales. No es lo mismo decir que el pelo es bonito, que que es bonito el perro, o comentar ¡pero qué bonito! ¿Os apetece que practiquemos las diferencias? A ver si podemos repetir todo lo siguiente de una sola vez. Ahí va, Yen Lin, ¿preparada?
A: Sí.
P: ¡Qué bonito pelo, qué bonito perro, pero qué bonito!
A: ¡Qué bonito pelo, qué bonito perro, pero qué bonito!
P: ¡Muy bien! ¡Excelente! Vamos con otra palabra y esta vez la -r la encontraremos al final de la palabra, y dentro de ella también, como en pero. Carolina, calor. Pronunciad conmigo, tú también, Yen Lin: Carolina.
A: Carolina.
P: Muy bien, y ahora calor.
A: Calor.
P: Muy bien, observad que al pronunciar Carolina, pensad en qué está ocurriendo exactamente con vuestra lengua, con la punta de vuestra lengua. Cuando pronunciamos la -r simple, Carolina, la punta de la lengua vibra un poco y, además, se sitúa detrás de los dientes. Pero al pronunciar la -l no hay vibración, no vibra la lengua y además, la punta de la lengua justamente se va un poquito más atrás de los dientes, toca también la cavidad de los dientes. Observemos ahora qué ocurre en nuestra boca cuando pronunciamos calor. Practica un poco la articulación de esta palabra, Yen Lin.
A: Calor.
P: Muy bien, calor. ¿Notas como vibra, vibra, perdón, la -r pero no la -l? Calor… ¿notas la vibración?
A: Sí.
P: Es muy importante acostumbrarse a hacer vibrar la lengua para pronunciar la -r. Una buena manera de conseguir acostumbrarse precisamente, y que además utilizamos con los niños pequeños que tienen problemas para pronunciar este sonido, es invitarles a imitar el sonido de la moto: rrun, rrun, rrun, rrun. O rrrrun. ¿A ver?
A: Rrun, rrun. Es que no lo puedo hacer seguidamente.
P: Un solo rrun, un solo rrun…
A: Rrun.
P: ¡Bien, bien! Oye, pues te sale muy bien, estupendo. Ahora vamos a intentar practicar este sonido en un contexto un poco mayor, un enunciado. Vamos a empezar pronunciando despacio, y con atención a nuestra lengua, esta frase. ¿Preparada?
A: Sí.
P: Se me ha roto el reloj del ordenador.
A: Se me ha roto el reloj de ordenador.
P: Vamos a intentar repetirla pronunciando la -l también. Vamos allá: Se me ha roto el reloj del ordenador.
A: Se me ha roto el reloj del ordenador.
P: Mucho mejor. Oye, Yen Lin, y si se te rompe el reloj del ordenador, ¿qué puedes hacer?
A: Pues puedes descargarte alguna aplicación informática, tipo gadget.
P: Sí, buena idea. ¿Tienes algún gadget?
A: Pues sí.
P: Cuéntanos qué gadgets tienes en tu ordenador.
A: Pues se trata de un conversor de moneda cuando necesito cambiar de dólares taiwaneses en euro.
P: ¡Ah, vale! Y te resulta muy fácil.
A: Sí.
P: Lo tienes en el escritorio…
A: Sí, es muy útil.
P: ¿Tienes algún otro gadget? Yo tengo un reloj, de gadget. ¿Tienes reloj?
A: Sí, también.
P: ¿También tienes reloj? O sea, tu escritorio en el ordenador está lleno de cosas, supongo.
A: Sí, sí…
P: Vale. Oye, tú utilizarás el ordenador, pues como herramienta de trabajo, de estudio… ¿pero también lo usas para comunicarte con tus amigos o tus familiares?
A: Claro, es una herramienta imprescindible para mí.
P: Claro, estando fuera de tu país, ¿verdad?
A: Sí.
P: Pues actualmente tenemos muchísimas posibilidades de comunicación usando el móvil e Internet, de manera que lo que escribimos en el móvil o en el IPhone lo podemos leer en el ordenador. ¿Tú usas normalmente estas herramientas, quiero decir, además del correo electrónico tradicional?, ¿utilizas el móvil, IPhone?
A: Sí, sí, sobre todo uso mucho el móvil para mandar mensajes.
P: SMS.
A: Sí.
P: ¡Ah, muy bien! Yo también, es muy común el uso de esto.
A: Y vosotros, queridos oyentes, ¿usáis Facebook, Twitter, Google Latitude? ¿Habrá quién no sepa qué es todo esto? Probablemente, sí. Pues hoy vamos a detenernos un momento en estas aplicaciones en nuestro programa de EN SINTONÍA CON EL ESPAÑOL. Nos ha interesado saber cómo son, para qué se usan y qué piensa la gente de las novedades de comunicación y el uso de las redes sociales, que es como se las conoce, y son recientes, muy recientes. ¿Te apetece que hablemos de esto?
P: Sí.
A: Pues, vamos, y prestad mucha atención a nuestros sonidos de hoy: -r simple como Internet o conectar, -r doble como correo o ratón y -l, como aplicación. Veamos qué nos cuenta nuestro reportero.
P: Venga, a ver qué nos cuenta.
(R1) Reportero
(R2) Reportera
R1: ¿Dónde estás? Esta es una de las preguntas más comunes entre los usuarios de las aplicaciones que actualmente combinan el uso de la telefonía móvil e Internet. ¿Dónde estáis, amigos? Venid por aquí porque estamos en nuestra sección Ráfagas de actualidad.
Hoy queremos detenernos por un momento en las aplicaciones más populares, y algunas muy recientes, del fenómeno conocido como redes sociales, donde todo el mundo puede comunicarse con todo el mundo, sin importar dónde está alguien y solo con un móvil e Internet, o simplemente con Internet.
Las redes sociales, los espacios habilitados para una comunicación global, son utilizados en España, sobre todo por gente joven o de mediana edad que usa regularmente el ordenador para su trabajo o en sus estudios. Pese a todo, en España, solo el 45% de los hogares dispone de Internet, frente al 83% en Holanda o el 67% en Reino Unido. Según la empresa Zeddigital, un estudio publicado en 2009 sitúa a los españoles entre los europeos más activos en redes sociales: nada menos que un 63% de nuestros compatriotas está registrado en una o más aplicaciones de comunicación en redes sociales. Resulta, ya pueden suponer nuestros oyentes, bastante paradójico que haya tantos usuarios y tan pocos ordenadores, aunque hay que tener en cuenta que los españoles soportamos una de las tarifas de conexión a Internet más altas de la Unión Europea, razón que podría explicar el bajo índice de ordenadores por hogar. Tener conexiones a Internet es caro en nuestro país.
¿A qué creéis que obedece esta nueva afición de los españoles por mostrarse en Facebook, el Libro de las caras, o por comunicarse minuto a minuto combinando el ordenador y el móvil, o el IPhone con Twitter, o el más reciente, Latitude? Es difícil saberlo, pero lo cierto es que la televisión pública en España se comunica a través de Facebook con sus telespectadores, y el propio gobierno ha abierto una cuenta en Twitter para mantener informados a los ciudadanos.
Para entender un poco mejor estas aplicaciones, veamos cómo se definen y qué opiniones han dejado nuestros oyentes sobre ellas en el blog.
Según la Wikipedia, Facebook es un sitio web gratuito de redes sociales creado por Mark Zückerberg. En Facebook puedes localizar amigos, intercambiar fotos, vídeos o enlaces, crear o participar en grupos que comparten intereses comunes y descargarte numerosos juegos y aplicaciones. En enero de 2010, Facebook contaba con 350 millones de miembros, y traducciones a 70 idiomas. ¿Qué dicen nuestros oyentes, María?
R2: Pues hay que decir que la mayor parte de los usuarios que se ha puesto en contacto con nosotros destaca las ventajas, más que los inconvenientes. Javier, de Logroño, nos dice: Yo uso Facebook todos los días, no tengo como amigos a gente que no conozco, pero sí me reencontré con gente que, por esas cosas de la vida, dejas de ver y de tratar, así que por esa parte está muy bien. Por su parte, ‘Anónimo’ afirma que es muy visible como medio de protesta, y en ese sentido se refiere María, de Pamplona, a la posibilidad de ayudar a los demás, cuando dice: Busco todos los grupos de ayuda, ya sea Greenpeace, sociedades protectoras de animales y colaboro en todo lo posible. El resto, es solo para pasar un ratito distendido, olvidando por unos minutos los problemas cotidianos. Algunos usuarios lo utilizan a modo de álbum fotográfico, y, en general, no se aprecia ninguna preocupación sobre la privacidad de los datos.
R1: Es un sitio muy popular, yo me confieso muy fan del Libro de las caras.
R2: Sí, yo confieso que también.
R1: Veamos qué es Twitter. De nuevo, según la Wikipedia, Twitter es un servicio gratuito de microblogging que permite a sus usuarios enviar ‘microentradas’ basadas en texto, denominadas tweets, de una longitud máxima de 140 caracteres. El envío de estos mensajes se puede realizar tanto por el sitio web de Twitter, como vía SMS desde un teléfono móvil, desde programas de mensajería instantánea o incluso desde cualquier aplicación de terceros. Es decir, para entendernos, sería un medio de comunicación tipo blog, utilizando el móvil y con mensajes breves. En general, estos mensajes se utilizan para contar a tus contactos qué estás haciendo en cada momento, aunque parece que se va extendiendo el uso de los tweets para informarse. Según nos cuenta Elisa Nájera en su blog, el uso de Twitter por parte de los hispanohablantes es reciente, el 60% de ellos lo utiliza desde 2009. Veamos qué opinan nuestros oyentes, María.
R2: Pues Twitter plantea más dudas a los usuarios, muchos de ellos encuentran cierto riesgo relacionado con la elección de los interlocutores, puedes aceptar a cualquiera como tal y eso genera cierta desazón. Ramón, de La Coruña, dice: una cosa importante de Twitter es que, en principio, las cuentas son públicas. Eso significa que cualquier persona puede entrar en tu cuenta y ver tus tweets sin siquiera tener ellos una cuenta en Twitter. Por ello, hay quienes consideran que Twitter es una plataforma que ofrece poca privacidad, pero lo bueno es que tiene la posibilidad de configurar las opciones. ‘Observador ajeno’ opina que mucha gente usa Twitter para poder promocionar distintos productos o páginas. Dice: Así, tengo conocidos que se han hecho cuentas y a los cuales les llega una inmensa cantidad de mensajes de fármacos, pornografía, etc. En general, nuestros oyentes destacan en positivo su potencial como… como herramienta de información inmediata.
R1: ¡Que no es desdeñable, desde luego! Es de esperar, claro, aunque lo que me queda definitivamente claro es que todas las herramientas son buenas o malas según el uso que se haga de ellas, ¿no? Ahora es vuestro turno, queridos oyentes, ¿queréis opinar? Nosotros os esperamos y nos despedimos por hoy en este espacio, Ráfagas de actualidad. No nos faltéis.
R2: Adiós.
(P) Profesor/a
(A) Alumno/a
P: ¡Vaya! Me resulta muy curioso que haya tanta gente en España aficionada a estas aplicaciones de las redes sociales. ¿Tú, Yen Lin, utilizas alguna de ellas?
A: Pues sí, sobre todo uso el Facebook.
P: Sí, ¿para comunicarte con tus amigos en Taiwán?
A: Sí, claro.
P: Yo también soy faisbuquera, además, me parece muy interesante justamente la posibilidad de mantener contacto con la gente o de reencontrarte con gente que hace mucho tiempo que no ves. Twitter, sin embargo, no lo uso, y Latitude nada, menos. Yo creo, como nuestro reportero, que estas aplicaciones serán buenas según el uso que se haga de ellas; desde luego que desde un punto de vista profesional tienen grandísimas posibilidades, sobre todo, Twitter. Eso me dice siempre mi colega Francisco Herrera, que cada vez el uso de Twitter es más profesional, desde que tú eres…, o sea tienes la posibilidad de intercambiar archivos y enlaces, parece ser que la gente lo usa más para informar e informarse que para decir dónde estás en cada momento, que era el uso primero, ¿no?, que se hacía. ¿A ti qué te parece Twitter? ¿Qué opinas de Twitter? ¿Lo usas?
A: Pues no, la verdad es que no lo conozco mucho.
P: A mí me parece un poco peligroso que los demás puedan tener control sobre tu… tu situación. Sin que tú lo sepas. Eso me da un poco de miedo, aunque no parece que la gente tenga demasiadas precauciones en ese sentido, hay muchos usuarios de Twitter. Bien, vamos ahora a sistematizar un poco nuestro tema de hoy, la pronunciación de la -r simple. Voy a darte, a daros, algunas frases que hemos podido escuchar en el reportaje anterior, a ver si os animáis a pronunciarlas con mucho cuidado. Vamos a empezar. ¿Preparada, Yen Lin?
A: Sí.
P: Proteger la privacidad.
A: Proteger la privacidad.
P: Muy bien. Otra: conectarse a Internet.
A: Conectarse a Internet.
P: Fantástico. Otra: utilizar las aplicaciones con precaución.
A: Utilizar las aplicaciones con precaución.
P: Muy bien, ¿lo habéis hecho también? Espero que ahora podáis prestar un poco más de atención a la articulación de estos sonidos difíciles para ciertos hablantes de español, como Yen Lin. Nosotros, como siempre, os esperamos para la próxima entrega de EN SINTONÍA CON EL ESPAÑOL.
A: Hasta la próxima.
P: Adiós a todos.
A: Adiós.
Agradecemos la colaboración a las siguientes personas, que han cedido sus voces para ESE 13: Luis Felipe Alegre, Amor Chárlez y Yen Lin.