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Nociones generales. Introducción

Los inventarios de Nociones generales y de Nociones específicas se presentan en los Niveles de referencia para el español como los constituyentes del componente nocional, centrado en las especificaciones de contenidos que tienen que ver, en sentido amplio, con el significado. Como se adelantó en la Introducción general, el enfoque nocional se basa en un tipo de análisis de la lengua que identifica una serie de categorías de carácter semántico-gramatical, concebidas como conceptos descriptivos generales, que no se ajustan al concepto tradicional de palabra, sino que dan cuenta de la dimensión combinatoria del léxico y se basan en un concepto más amplio de unidades léxicas. Así, tomando como referencia criterios relacionados tanto con fines didácticos como fraseológicos y lexicográficos1, se incluyen en los inventarios del componente nocional toda una serie de unidades léxicas pluriverbales, como colocaciones y expresiones idiomáticas (sobre todo locuciones). Este enfoque se sitúa en una línea de investigación que parte de la base de que un hablante cuenta, además de con unidades léxicas simples o palabras, con un número amplio de bloques semiconstruidos que puede combinar al hablar. Estas investigaciones están avaladas por estudios piscolingüísticos que demuestran que la lengua también se procesa —y generalmente se adquiere— en bloques o grupos de palabras y no solo palabra a palabra.

El enfoque nociofuncional, que se fue consolidando a lo largo de los años70 a partir de la serie de documentos del nivel umbral, se basaba en la articulación de las funciones —que presentan un tratamiento sistemático de las intenciones comunicativas del hablante— y las nociones —los conceptos a los que el hablante se refiere al realizar un acto de habla—. La base de experiencia adquirida en estas últimas décadas con este tipo de programas permite avalar la rentabilidad pedagógica de las descripciones de carácter nocional frente a los tradicionales repertorios de léxico o vocabulario. Las nociones generales son aquellas que un hablante puede necesitar cualquiera que sea el contexto en el que se dé el acto de comunicación, por lo que están referidas en gran medida a conceptos abstractos, mientras que las nociones específicas son las que tienen que ver con detalles más concretos del «aquí y ahora» de la comunicación y se relacionan con interacciones, transacciones o temas determinados. En la mayoría de las situaciones de comunicación necesitaremos referirnos a nociones generales como espacio, ubicación, cantidad, cualidad, relaciones entre entidades, etc. Sin embargo, una noción específica como patatas será expresada, por ejemplo, en relación con el tema concreto de alimentos2.

En el inventario de Nociones generales, las especificaciones de contenidos se presentan organizadas en una serie de categorías (nociones existenciales, cuantitativas, espaciales, etc.) y subcategorías (por ejemplo, en el caso de las nociones espaciales, localización, posición, distancia, movimiento, etc.), con sus respectivos exponentes. Estos se ilustran, cuando es oportuno, con ejemplos. En el tratamiento del material cabe distinguir las construcciones, por una parte, y las unidades léxicas, por otra. En las construcciones, la combinatoria que se señala no se aplica únicamente a una palabra, sino genéricamente, es decir, a cada una de las expresiones que abarca a nivel semántico. Por ejemplo, en 4.1. «Nociones temporales: Referencias generales», la construcción «en ~ [mes/estación]» da a entender que cualquier mes o estación se combina con la preposición en (en enero, en febrero…; en primavera, en verano…). Esta información se destaca tipográficamente a través de corchetes. Cuando la expresión es compleja o un tanto abstracta, se acompaña de un ejemplo:

  • en ~ [mes/estación]
  • estar a + [fecha]

    ¿A qué estamos hoy?
    Estamos a 14 de febrero.

En cuanto a las unidades léxicas, aparecen agrupadas en series que responden a criterios semánticos, generalmente de sinonimia, pero también de antonimia, hiperonimia, gradaciones, etc. La razón por la que ha prevalecido este enfoque es que refleja los tipos de relaciones que los hablantes establecemos entre piezas léxicas en nuestro lexicón. Se trata tan solo de una entre tantas otras formas que se podrían haber adoptado para presentar este tipo de unidades y que serían igualmente aceptables, pues lo relevante es la selección de determinado grupo de unidades, así como su distribución en los seis niveles, más que la clasificación dentro de cada nivel. Algunos ejemplos de este tipo de series son los siguientes:

  • actual, reciente, contemporáneo

    la situación actual

    un hecho reciente

    historia contemporánea

  • futuro ~ desolador/halagüeño
  • a ~ corto/medio/largo ~ plazo

Como puede verse en la primera entrada, con el fin de aclarar el uso de ciertos exponentes se incluyen en algunos casos ejemplos, que pretenden, al mismo tiempo, ilustrar una de las posibilidades combinatorias de esa pieza léxica. Estos ejemplos son a veces sintagmas y otras veces oraciones completas. Si bien hubiera sido preferible que todos fueran oraciones completas, por razones de espacio solo se han empleado cuando lo requería la especial complejidad sintáctica o semántica de una determinada construcción. Hay que tener en cuenta que la inclusión de la combinatoria en este inventario es sin duda novedosa y debe ser entendida como una ayuda para la correcta comprensión del significado de una determinada noción, no como la única posibilidad combinatoria de las palabras correspondientes. En todo caso, se ha procurado que los ejemplos fueran representativos, frecuentes y naturales.

La decisión de incluir cierta combinatoria de las piezas léxicas —siempre de manera ilustrativa y no exhaustiva—, y al mismo tiempo series de unidades sinónimas o antónimas, ha originado en ocasiones cierto conflicto, pues no siempre coincide la combinatoria de palabras sinónimas. Con el fin de facilitar la lectura, en casos como el que aparece a continuación, pese a que las entradas luego, más tarde y después de hubieran podido aparecer conformando una única serie, se presentan separadas para permitir la inclusión de parte de su combinatoria, marcada a través de la virgulilla ~, junto a los ejemplos correspondientes:

  • después de ~ [número cardinal]/unos/varios/muchos ~ minutos/horas/ días/semanas/meses/años

    después de unas horas

    después de dos meses

  • después de ~ un/mucho ~ tiempo/rato
  • luego, más tarde

    Descansamos un rato y luego salimos a dar un paseo.

En otros casos la combinatoria de una palabra clave es el criterio que subyace a una serie, por ejemplo en 5.3. «Nociones cualitativas: Consistencia, resistencia»:

  • soportar ~ el peso/el calor/el frío

    Este nuevo material es capaz de soportar temperaturas extremas.

Por último, las distintas posibilidades combinatorias de una palabra han propiciado su inclusión en uno u otro nivel, conforme a la idea de trabajar los exponentes de forma cualitativa, es decir, profundizar más en el tratamiento de palabras conocidas y no solo entender el aprendizaje del léxico como una acumulación de nuevos exponentes. En las colocaciones de «verbo + nombre» para la palabra duda en 1.6. «Nociones existenciales: Certeza, incertidumbre», puede apreciarse claramente:

B1 B2 C1 C2
  • tener una duda
  • tener ~ dudas/la seguridad
  • plantear/resolver ~ una duda
  • sembrar ~ dudas/la duda
  • albergar/suscitar/alimentar ~ dudas/la duda
  • despejar ~ una incógnita/un interrogante/una duda

Las perífrasis no se destacan con ningún tipo de marca tipográfica y van colocadas junto a otros verbos y junto a verbos con su combinatoria:

  • llevar + gerundio

    Llevo un año trabajando en esta empresa.

Respecto a la forma de reflejar la combinatoria de las unidades léxicas presentadas y a la luz de los avances en lexicografía combinatoria de las últimas décadas, caben distintas posibilidades. Sin entrar en detalles que pueden resultar muy prolijos, la primera opción es seguir el enfoque de las funciones léxicas, que convierte las bases de las colocaciones en lemas. Un verbo como rechazar es una entrada y en ella se explica que su adverbio de ponderación es tajantemente, pero este adverbio no es una entrada. Esta orientación puede ser muy útil en el aprendizaje de lenguas, ya que puede argumentarse que el hablante primero elige semánticamente de lo que quiere hablar (por ejemplo, cariño), después elige una función léxica para aplicarle («empezar a sentir»), y por último, elige el colocativo que puede combinarse con la base (coger cariño, tomar cariño, cobrar cariño). Es decir, se parte de los argumentos para llegar a los predicados. La segunda opción es partir de los predicados o elementos seleccionadores (S, V, adjetivo, adverbio, preposición) para llegar a sus argumentos y de esta forma responder a la pregunta de qué clases semánticas selecciona un colocativo. Por ejemplo, un adverbio como tajantemente se predica de verbos como rechazar, oponerse, cerrar, zanjar, separar, etc.; es decir, se proporcionan en cada caso conjuntos de palabras con las que se combina el lema, agrupadas en clases léxicas. En un inventario de carácter nocional es preciso contar tanto con bases como con colocativos, por lo que este enfoque tiene ventajas respecto al primero. La tercera opción consiste en no determinar cuál es el elemento seleccionado ni el seleccionador y así proporcionar listados de exponentes nocionales junto con su combinatoria. Este enfoque permite superar la supuestamente antagónica forma de enfocar la combinatoria del léxico, pero daría lugar a un documento muy abstracto, que obligaría constantemente al lector a releer el grupo entero de unidades léxicas para comprender su inclusión en ese grupo, pues, en algunos casos, la palabra que expresa la noción aparecería en segundo término: por ejemplo, en 1.2. «Nociones existenciales: Presencia, ausencia», aparecería educación/cursos a distancia a continuación de la serie presencia, asistencia, ausencia…, lo cual podría llevar a confusión al lector.

Para la elaboración del inventario se ha optado finalmente por una solución que está en cierto modo a caballo entre las anteriores y que presenta las siguientes ventajas: permite la inclusión de cierta combinatoria; facilita la lectura, pues solo aparece la palabra que refleja la noción que se está tratando; no entra en el debate de «palabra seleccionada o seleccionadora», ya que es ajeno al propósito didáctico de este inventario; permite la conservación de las series que reflejan relaciones semánticas y no complica en exceso la inclusión de las colocaciones gramaticales. Así, siguiendo con el ejemplo del epígrafe 1.2. «Nociones existenciales: Presencia, ausencia», se presenta la información de este modo:

  • a distancia

    un curso a distancia

  • a la vista

    Tu móvil lo he dejado en la sala, está a la vista.

  • en presencia de, en ausencia de

    en presencia de un abogado

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el inventario de Nociones generales debe considerarse abierto al menos en tres sentidos: primero, en cuanto que ilustra parte de la combinatoria de una palabra, pero no toda; segundo, en cuanto que precisa una adaptación posterior al entorno de aprendizaje y a la variedad culta de la lengua de la zona geográfica en la que se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje; y tercero, en cuanto que siempre podrían añadirse nuevos elementos, tanto en sentido horizontal (completando las series), como en sentido vertical (con nuevos elementos en cada nivel). Es claro que en un inventario de extensión limitada no puede recopilarse todo el léxico que debe conocer un alumno en los distintos grados de dominio de la lengua, pero dado el enfoque intencionadamente no lexicográfico de los inventarios de nociones, se considera preferible ofrecer un primer acercamiento, que deberá completarse después según cada entorno y cada situación particular. Conviene resaltar que, además de este léxico esencial, también serán necesarias un buen número de unidades léxicas que el alumno reconocerá y comprenderá en su contexto adecuado y que aparecerán tanto en los intercambios comunicativos en los que participe como en los textos escritos que maneje (léxico receptivo).

Para la elaboración del inventario se han contrastado los exponentes seleccionados con los que presentan los documentos de la serie del nivel umbral. Se ha prescindido de exponentes que queden restringidos al uso en un plano receptivo, que en los documentos del nivel umbral se marcan con el distintivo (R). A diferencia también de estos documentos, no se da cabida en un nivel superior a los exponentes ya especificados en niveles anteriores, por considerarlos unidades acumulables. Si alguno de los exponentes que se recogen en un nivel aparece en los sucesivos se debe a que se presenta en su dimensión combinatoria. El inventario incluye remisiones a otros inventarios, que van entre corchetes como es habitual en los Niveles de referencia para el español.

Por lo que respecta a las variedades de la lengua, las especificaciones del inventario se centran en la variedad centro-norte peninsular española, si bien en algunos casos se incluyen anotaciones de otras variedades de Hispanoamérica, entre corchetes. Quienes utilicen el documento deberán realizar las adaptaciones oportunas a la variedad que corresponda a la zona geográfica en la que se desarrolle el proceso de enseñanza y aprendizaje. Esto es debido a la imposibilidad de dar cuenta de todas las variedades cultas de una lengua que presenta un espectro de uso tan amplio como el del español.

Además de los documentos europeos, se han cotejado obras lexicográficas con distintas finalidades y enfoques, algunas de las cuales se enumeran a continuación. Diccionarios ideológicos: DILE (Casares, 1994) y DILEV (1998); diccionarios temáticos: DTE (Del Moral, 1998); diccionarios fraseológicos: DFDEM (Varela y Kubarth, 1994) y DFDDEA (Seco, Andrés y Ramos, 2004); diccionarios combinatorios: LTPSL (Lewis, 1997); OCDFL (VV. AA., 2001), REDES (Bosque, 2004), Práctico (Bosque, 2006) y DICE (en preparación)3.

Organización del inventario

La selección de las categorías y subcategorías del inventario de Nociones generales, y su organización jerárquica, sigue en términos generales la de los documentos de la serie del nivel umbral, aunque se han hecho algunos ajustes para adecuar el esquema al planteamiento general de los Niveles de referencia para el español. Los apartados que se presentan en el inventario de Nociones generales son:

  • Nociones existenciales
  • Nociones cuantitativas
  • Nociones espaciales
  • Nociones temporales
  • Nociones cualitativas
  • Nociones evaluativas
  • Nociones mentales

No se ha incluido ni el apartado de «Deixis» ni el de «Nociones relacionales» que están en el esquema de la serie del nivel umbral, dado que estos aspectos reciben un tratamiento adecuado en otros inventarios como el de Gramática y el de Tácticas y estrategias pragmáticas. Sin embargo, se ha añadido un epígrafe de «Nociones evaluativas», que no aparece como tal en los documentos del nivel umbral. En estos documentos, los exponentes relacionados con las nociones evaluativas se incluyen al hilo de otros epígrafes. En el inventario de Nociones generales se presentan agrupados en un apartado independiente, ya que se ha considerado adecuado dar un tratamiento más completo y sistemático a estos aspectos, dada su particular importancia desde el punto de vista nocional.

  • (1) Se han tomado como base los trabajos de John Sinclair, James Nattinger y Jeannette DeCarrico, así como los de Gloria Corpas, Marta Higueras y Michael Lewis, fundamentalmente. volver
  • (2) Van Ek, J. A. y J. L. M. Trim, Threshold 1990, Cambridge, Cambridge University Press, 1991, p. 22 y ss. volver
  • (3) DILE: Casares, J., Diccionario ideológico de la lengua española, Barcelona, Gustavo Gili, 1994; DILEV: Alvar Ezquerra, M. (coord.), Diccionario ideológico de la lengua española Vox, Barcelona, Bibliograf, 1998; DTE: Del Moral, R., Diccionario temático del español, Madrid, Verbum, 1998; DFDEM: Varela, F. y H. Kubarth, Diccionario fraseológico del español moderno, Madrid, Gredos, 1994; DFDDEA: Seco, M., O. Andrés y G. Ramos, Diccionario fraseológico documentado del español actual, Madrid, Aguilar, 2004; LTPSL: Lewis, M., Language Teaching Publications Dictionary of Selected Collocations, Londres, Language Teaching Publications, 1997; OCDFL: VV. AA., Oxford Collocations Dictionary for Learners of English, Oxford, Oxford University Press, 2001; REDES: Bosque, I. (coord.), REDES. Diccionario combinatorio del español contemporáneo, Madrid, Ediciones SM, 2004; Práctico: Bosque, I. (dir.), Diccionario combinatorio práctico del español contemporáneo, Madrid, Ediciones SM, 2006; DICE: Alonso Ramos, M., Diccionario de colocaciones del español, Universidad de La Coruña (en preparación). http://www.dicesp.com. También se han consultado otras obras lexicográficas pertenecientes a la didáctica de otras lenguas extranjeras, especialmente las destinadas al inglés. volver
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