El presente manual es uno de los escasos acercamientos generales a la descripción del habla en acto. Se trata, pues, de un esbozo de gramática del enunciado y de la enunciación, y no de una gramática oracional. Partiendo de la serie de categorías pragmáticas identificadas por el autor gracias a su extensa investigación sobre la conversación coloquial, Antonio Briz presenta un conjunto de constantes y frecuencias lingüísticas y no lingüísticas presentes en el registro coloquial, en especial en la conversación oral espontánea. La inmensa mayoría de esas frecuencias aparecen ejemplificadas en muestras reales de lengua, recogidas con gran detalle por lo que atañe a sus características lingüísticas (especialmente fónicas) y extralingüísticas (información relevante sobre los interlocutores y la situación de interacción). Todo ello convierte al libro en una excelente introducción al estudio del registro coloquial del español, donde el profesor podrá encontrar la descripción de un buen puñado de fenómenos, de altísima frecuencia en el discurso, ausentes en la gran mayoría de los manuales de gramática.
Puesto que el libro se dirige a un amplio abanico de lectores (desde el especialista que busca novedades en el estudio del discurso oral, hasta el docente de lengua española —universitario o no— que quiere iniciarse en el análisis del habla, pasando por el estudiante de lingüística o, incluso, el lector profano que quiere ver reflejado su modo actual de habla), no requiere un conocimiento especializado de la lingüística o la pragmática para su estudio o consulta. Sin embargo, el conocimiento del aparato descriptivo de la pragmática (actos de habla, principio y máximas de cooperación, implicaturas y explicaturas, teoría de la argumentación, estudio de la cortesía, etc.), aunque no pase de un nivel básico, permitirá aprovechar en profundidad la potencialidad descriptiva y analítica del manual. Por ello mismo, puede servir también como manual de iniciación en la aplicación práctica del análisis pragmático.
Tras la presentación inicial, en la que el autor reclama la importancia de la lingüística del habla, explicita los objetivos del libro y presenta el sistema de trascripción empleado en las muestras, el manual se divide en ocho grandes capítulos:
El libro se cierra con una extensa y actualizada bibliografía sobre registros lingüísticos, pragmática, discurso oral, fonética, etc. en varias lenguas. Para facilitar el estudio y la consulta del manual se echa en falta, sin embargo, un índice que incluyera las categorías pragmagramaticales establecidas y los ítems léxicos de relevancia, con indicaciones de las páginas en las que se analizan.
Como no podía ser de otro modo tratándose de caracterizar un registro de habla, Antonio Briz conjuga sabiamente el aparato conceptual de la pragmática con la presentación de abundantes y variadas muestras auténticas de lengua, recogidas con gran fidelidad gracias a un depurado sistema de trascripción. Por lo que atañe al objeto de su estudio, el autor define el español coloquial como un nivel de habla determinado por la situación de comunicación, común a todos los hablantes (aunque es el único que dominan los hablantes de nivel sociocultural bajo), con variaciones dialectales y sociolectales, representante del modo pragmático de la comunicación (opuesto al modo sintáctico, que se aprende en la escuela) y que se manifiesta principalmente en la conversación (aunque también puede aparecer en textos escritos). Se caracteriza por la ausencia de planificación, la finalidad interpersonal y el tono informal. Algunos rasgos situacionales que favorecen la aparición del registro coloquial son la relación de igualdad entre los interlocutores, la relación vivencial de proximidad o familiaridad y la temática no especializada. Para la descripción del español coloquial así definido, el autor emplea las aportaciones de la pragmática al estudio del habla, en especial los principios y máximas reguladores de la conversación, que presenta de manera breve en el segundo capítulo del manual. Apoyado en este esquema conceptual, Antonio Briz explica las intuiciones del hablante sobre un amplio número de fenómenos propios de la conversación coloquial, como la redundancia, las elipsis, los alargamientos fónicos, las frecuencias léxicas, los intensificadores y los atenuantes, los conectores pragmáticos, los conectores metadiscursivos, etc., ejemplificados todos ellos con numerosas muestras reales de lengua espigadas del ingente corpus de material oral grabado por el grupo de investigación Val.Es.Co., que el propio autor dirige en la Universidad de Valencia. Gracias a todo ello, el autor ofrece una sistematización eficaz del registro coloquial, alejada del impresionismo que ha venido caracterizando el estudio del habla.
La intención principal del autor es, en sus propias palabras, «abrir una senda en el frondoso bosque del discurso oral y, concretamente, de la conversación coloquial» (Pág. 9). En este sentido, el manual resulta de tanta originalidad como utilidad dentro del campo de la descripción lingüística del español en el aula de ELE o EL2. Original, porque escasean los libros que presenten análisis eficaces de los fenómenos propios del nivel discursivo y, más aun, de la conversación coloquial. Útil, porque el interés que tiene actualmente la enseñanza de lenguas extranjeras por el desarrollo de las competencias orales de los aprendices requiere descripciones depuradas de los múltiples fenómenos implicados en el registro oral coloquial, prácticamente invisibles hasta fechas muy recientes. De este modo, el estudio o la consulta del libro resulta muy aconsejable para cualquier profesor interesado en desarrollar las destrezas orales de sus estudiantes en comprensión y en expresión, ya que encontrará un buen puñado de estrategias empleadas por los hablantes de español en la producción y recepción de la conversación coloquial, apoyadas además en muestras auténticas de lengua, como el rodeo explicativo (¿Cómo es que no vinisteis el sábado al cine? :: No sé/ es que claro como tú dijiste que a lo mejor no salíais/ entonces yo pensé que podía ser que fuera yo solo y no haber nadie/ por eso→ ¿entiendes? pues→), el orden pragmático (No sé mi abuela los ojos el color que tendrían), los enunciados suspendidos (Es un libroo…↑), la pronunciación marcada o enfática (TE HE DICHO QUE NO-LO-TO-QUES), la relajación articulatoria (¿toavía fumas?; esto tie que ser p’al mismo), las frecuencias léxicas (pro-verbos, pro-sustantivos, etc.), el léxico argótico (abrirse, mogollón, enrollarse, chupa, etc.), los diferentes recursos lingüísticos o paralingüísticos de intensificación o atenuación (He tenido un fin de semana superincreíble/ CINCO tías detrás de mí/ pero detrás ¿eh?; Es un calentorro de mucho cuidado; ¡Hombre! Yo- o sea yo por liberal no entiendo eso; No te lo digo porque las mamás sois muy exageradas; Si quieres que te dé mi opinión, no vayas), los conectores pragmáticos y su funcionamiento textual y conversacional (Fede está en cama. :: Pero si hace un momento estaba comprando con su novia; Juan es muy guapo. :: Bueno/ pero es un pesado) o los conectores metadiscursivos y su función de formulación, reformulación o avance (¿De qué va hoy la clase? :: Bueno mmh/ creo que de la sustantivación y eso); Todo el mundo está pendiente de la final de copa/ o sea en si será Gil o Mendoza el que se lleve el gato al agua; Le he dado ¿sabes? muchas vueltas a lo que me dijiste el otro día).
Consulta en el capítulo 2, dedicado a la conversación coloquial, todo el apartado 4.1 (Supuestos generales. Principios y reglas. Delitos conversacionales). En el siguiente ejemplo, ofrecido por el autor, se incumplen máximas conversacionales y de cortesía:
¿Qué ocurre aquí? ¿Cómo explica la pragmática este tipo de intercambios? ¿Qué son las implicaturas y las explicaturas?
Consulta en el capítulo 3, dedicado a las constantes y estrategias del registro coloquial en la conversación, el subapartado 4.1, dedicado a las estrategias fónicas y, más concretamente, a la entonación y la pausa. ¿Cuáles indica el manual que son los valores ilocutivos de los siguientes enunciados?:
Consulta en el capítulo 5, dedicado a la intensificación, el apartado 3.2 (Las funciones semántico-pragmáticas) y, más concretamente, el subapartado 3.2.2.2, dedicado a la forma que. Allí aparecen los siguientes ejemplos:
¿Qué interpretaciones o explicaciones ofrece el autor de cada uno de estos usos de que?
Referencia bibliográfica
Briz Gómez, Antonio, El español coloquial en la conversación. Esbozo de pragmagramática, Colección Ariel Lingüística, Editorial Ariel. Primera edición: Barcelona, 1998. Segunda edición actualizada: Barcelona, 2001. 257 páginas.