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Reseñas de manuales de gramática

Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos, de Andrés Bello

Reseña de Mario Gómez del Estal Villarino

Funcionalidad

Publicada hace más de 150 años, las lecciones de gramática de Andrés Bello, en sus propias palabras, «se dirigen a mis hermanos, los habitantes de Hispanoamérica. Juzgo importante la conservación de la lengua de nuestros padres en su posible pureza, como un medio providencial de comunicación y un vínculo de fraternidad entre las varias naciones de origen español derramadas sobre los dos continentes». [Prólogo]. Sus objetivos, pues, pasan por el mantenimiento de la unidad idiomática, sin que por ello tome como referente exclusivo la norma peninsular. A pesar de su antigüedad y de que sus destinatarios sean los hablantes hispanoamericanos, la gramática de Andrés Bello continúa siendo uno de los manuales fundamentales de gramática del español por el acierto de sus análisis y la profundidad de sus intuiciones, que mantienen su vigencia aun hoy en día. 

Destinatarios

En el prólogo Bello afirma que no escribe para los castellanos. Amado Alonso explicó esta postura indicando que temía, por un lado, el rechazo de los gramáticos peninsulares, y por otro, el supersticioso casticismo al que solían remitirse las gramáticas españolas. Se dirigía, como se ha dicho, a los hispanoamericanos, con la intención de conservar la unión lingüística frente a los neologismos léxicos y de construcción que amenazaban en su opinión con disgregar el español. Aunque desde la distancia que nos dan ciento cincuenta años veamos lo infundado de sus temores, no podemos saber a ciencia cierta la parte que se le debe a Bello de la actual coherencia trasatlántica del español. Todo esto no impide que el manual rebose de análisis de gran actualidad, de los que se siguen aprovechando los investigadores de la lengua desde muy diversas perspectivas, inclusive desde el campo de la enseñanza de español a extranjeros.

División interna

Las ediciones suelen comenzar con una advertencia con indicaciones sobre el aparato crítico que corre paralelo al texto, que acostumbra incluir las variantes de las cinco ediciones que publicó Bello, así como las notas de Cuervo. Sigue después el prólogo, donde el autor da cuenta de los principios, plan y objetivos de su gramática. Tras unas breves Nociones preliminares, se suceden cincuenta capítulos que tratan los temas clásicos de la gramática del español, más algunas cuestiones que el autor estimó de relevancia, divididos a su vez en párrafos que siguen una numeración corrida desde el primero hasta el último: estructura material de las palabras, su clasificación y su división; especies de nombres, su número y su género; inflexiones de nación o país; terminación femenina de sustantivos y adjetivos; apócope de los nombres; numerales; aumentativos y diminutivos; pronombres; artículo definido; género neutro; pronombres relativos (que); demostrativos tal, tanto y relativos cual, cuanto y sus construcciones; sustantivos neutros; adverbios; derivados verbales; modos del verbo; estructura de la oración; conjugación; verbos irregulares; verbos defectivos; participios irregulares; arcaísmos en la conjugación; significado de los tiempos; clasificación de las proposiciones; concordancia; uso de los artículos; uso de la preposición a en el acusativo; acusativo y dativo en los pronombres declinables; casos terminales mí, ti, sí; ambigüedad en el uso de varios pronombres; frases notables con artículos y relativos; comparación; construcciones con quien y cuyo; compuestos del relativo con quiera o quier; uso de los relativos sinónimos; observaciones sobre verbos de uso frecuente; usos notables de derivados verbales; oraciones negativas e interrogativas; cláusulas distributivas y absolutas; preposiciones; y observaciones sobre algunos adverbios, preposiciones y conjunciones. A continuación siguen quince notas de Bello que desarrollan temas no plenamente desarrollados en la gramática. Por último, se incluyen las notas de Cuervo. Algunas ediciones añaden varios índices que facilitan la consulta de una obra con tanto aparato crítico y subdivisiones: alfabético de materias, alfabético de autores citados y de correspondencias entre las notas de Cuervo y los párrafos en que se divide la gramática.

Perspectiva de análisis lingüístico

La gramática de Andrés Bello tiene una clara intención prescriptiva ya desde su título. El autor se propone describir la variante culta y literaria (aunque, en ciertos casos, también oral) de la lengua, enseñando así a los ciudadanos hispanoamericanos el buen hablar. Esto no quiere decir, en absoluto, que su gramática siga la corriente historicista, tan en boga en el siglo xix, que veía en la lengua latina el modelo que seguir; incluso en su prólogo llega a mostrar cierta ironía hacia los grecolatinizantes. Su concepción de la gramática, de gran actualidad, consiste en enseñar «los significados y usos de cada forma como si no hubiese en el mundo otra lengua que la castellana». Esta perspectiva radicalmente sincrónica, junto con la combinación de significados y usos de cada forma, es actualmente el objetivo descriptivo de la gramática de ELE, aunque con diferentes instrumentos de los que tenía a su alcance el genial gramático venezolano. Por otro lado, aunque profundo conocedor de la gramática general o lógica que todavía dominaba sobre la especulación gramatical a mitad del xix, no le atribuyó en su descripción de la lengua más que el papel de esqueleto conceptual básico: pensaba que a cada lengua particular le corresponde una gramática también particular, lo que le alejaba de los postulados logicistas. Todo ello no impide, de todos modos, que en su obra haya referencias a las lenguas clásicas o a una concepción de la lengua basada en la lógica aristotélica. Bello fue capaz de ver las limitaciones descriptivas de las grandes corrientes de análisis gramatical de su época, pero al mismo tiempo no podía renunciar al instrumental explicativo de la gramática de su tiempo. La gran originalidad de Bello, sin embargo, radica en el lúcido uso que hizo de este instrumental para la descripción de fenómenos gramaticales fundamentales del español, como los modos y los tiempos verbales o los artículos.

Utilidad para la enseñanza o el aprendizaje del ELE

La gramática de Andrés Bello continúa siendo un referente fundamental. La razón de su actualidad radica en la honda penetración de sus acertados análisis e intuiciones. El profesor de ELE obtendrá tanto de su consulta como de su lectura, que desde aquí le aconsejamos, un enorme caudal de descripciones atinadas y visiones perspicaces del comportamiento lingüístico del español. Entre ellas destacan los tiempos verbales. Superando la nomenclatura tradicional, que todavía impera en las aulas de ELE, establece la siguiente clasificación: presente, antepresente, pretérito, copretérito, antepretérito, antecopretérito, futuro, antefuturo, pospretérito y antepospretérito. Aunque anclada en una concepción del tiempo verbal como reflejo de la ideación lineal del tiempo, que conlleva otros inconvenientes, su terminología presenta una gran transparencia denotativa al reflejar la distribución de los tiempos verbales en esa línea temporal con respecto al momento de elocución y al momento referido. Es, decididamente, mucho más comprensible para un estudiante extranjero que la tradicional. Por otra parte, el análisis que realiza de los modos verbales ha sido empleado de diversas maneras en la enseñanza de ELE, pues se basa tanto en el criterio de rección de ciertas expresiones verbales como en un criterio funcional, distinguiendo así cuatro modos diferentes. Por último, la descripción del artículo definido coincide con concepciones gramaticales actuales como la gramática cognitiva, basada en los procesos cognitivos que se despiertan en el hablante ante la presencia de los fenómenos gramaticales. En palabras de Bello, el empleo del artículo definido da a entender que el objeto es conocido por la persona a quien hablamos, la cual «mira, por decirlo así, en su mente el objeto que se le señala. […] El artículo, pues, señala ideas; ideas determinadas, consabidas del oyente o lector; ideas que se suponen y se señalan en el entendimiento de la persona a quien dirigimos la palabra».

Actividades

Consultando el capítulo dedicado al significado de los tiempos, relaciona estas dos columnas. En la de la izquierda se listan los tiempos verbales con la terminología de Bello. En la de la derecha, las formulaciones que presenta de sus usos.

  • 1. Presente.
  • 2. Antepresente.
  • 3. Pretérito.
  • 4. Copretérito.
  • 5. Antepretérito.
  • 6. Antecopretérito.
  • 7. Futuro.
  • 8. Antefuturo.
  • 9. Pospretérito.
  • 10. Antepospretérito.
  • a. Significa la anterioridad del atributo a una cosa que se presenta como futura respecto de otra cosa que es anterior al momento en que se habla.
  • b. Significa la anterioridad del atributo al acto de la palabra.
  • c. Significa la coexistencia del atributo con el momento en que proferimos el verbo.
  • d. Significa la coexistencia del atributo con una cosa pasada.
  • e. Significa la posterioridad del atributo al acto de la palabra.
  • f. Significa que el atributo es anterior a otra cosa que tiene relación de anterioridad respecto del momento en que se habla, pero mediando entre las dos cosas un intervalo indefinido.
  • g. Significa que el atributo es anterior a una cosa que respecto del momento en que se habla, es futura.
  • h. Significa que el atributo es inmediatamente anterior a otra cosa que tiene relación de anterioridad con el momento en que hablo.
  • i. Significa que el atributo es inmediatamente anterior al acto de la palabra.
  • j. Significa que el atributo es posterior a una cosa pretérita.

Ver soluciones

1. Presente (canto).
c.
2. Antepresente (he cantado).
i.
3. Pretérito (canté).
b.
4. Copretérito (cantaba).
d.
5. Antepretérito (hube cantado).
h.
6. Antecopretérito (había cantado).
f.
7. Futuro (cantaré).
e.
8. Antefuturo (habré cantado).
g.
9. Pospretérito (cantaría).
j.
10. Antepospretérito (habría cantado).
a.
Cubierta del manual «Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos», de Andrés Bello

Referencia bibliográfica

Bello, Andrés, Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Primera edición: Santiago de Chile, Imprenta del Progreso, 1847. Hay varias ediciones actuales de la obra, que incluyen las importantes notas que Rufino José Cuervo añadió a partir de la edición de 1874. Hay también una edición de libre disposición en la red, que incluye un prólogo de Amado Alonso y las notas de Cuervo, en
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