Gramática práctica del español es un manual que trata la mayoría de los contenidos funcionales y gramaticales, junto con algunos nocionales, de los niveles A1 y A2 del Marco común europeo de referencia. Se halla dividido en 50 unidades de dos páginas cada una. En la de izquierda aparece la información funcional (con sus correspondientes exponentes) y gramatical, y en la de la derecha una serie de hasta cinco ejercicios de práctica, cuyas soluciones se encuentran en un volumen aparte. Los contenidos, formulados en términos de actos comunicativos en la gran mayoría de los casos, están secuenciados en función de su complejidad. Cada diez unidades se inserta una de autoevaluación, de dos páginas de extensión, compuesta por microdiálogos y textos más amplios con huecos, que los estudiantes deben completar con las formas trabajadas. Están anunciados los niveles intermedio y avanzado.
Como se indica en la presentación, el manual está concebido para aquellas personas que se acercan por primera vez al español y necesitan un libro de consulta y práctica para el aprendizaje autónomo de la lengua. No se necesitan conocimientos de gramática escolar para la comprensión de sus generalizaciones, ya que están formuladas en forma de actos comunicativos y los términos gramaticales que se emplean son muy accesibles, apoyados en la sencillez y claridad de sus explicaciones. También puede ser utilizado de forma esporádica en cursos generales de ELE o como manual de aula en cursos centrados en los aspectos formales de la lengua, en especial en los contenidos funcionales y sus correspondientes exponentes. La competencia comunicativa en español que requiere del lector es adecuada en casi todos los casos.
El manual se abre con un índice de Contenidos, en el que se listan los títulos de las cincuenta unidades (más las cinco de autoevaluación) y los temas que trata cada una, seguidos del número de página. Tras la presentación de las autoras se suceden las unidades. El volumen se cierra con un Anexo, que incluye dos cuadros con las formas de los pronombres personales de sujeto, complementos directo e indirecto, y 28 cuadros de verbos irregulares de uso frecuente, en los tiempos y modos estudiados en el volumen. Listamos a continuación los títulos de las unidades, que permiten identificar sus contenidos funcionales y gramaticales: De la A a la Z; Hola, soy la profesora; Ser o no ser; ¿Qué haces?; ¿Qué edad tiene?; Carmen es mi hermana; ¡La vida es bella!; ¿Estudias o trabajas?; ¿Qué hora es?; ¿Qué día es hoy?; ¿Este libro es tuyo?; Vendo mi casa; En un lugar de La Mancha; Soy Ana, ahora no estoy en casa; Estoy contento; Estoy bien; ¿Qué hay ahí?; ¿Puedo llamar por teléfono?; ¿Qué dices?; ¿Entiendes el español?; ¿Vienes o vas?; Muchas gracias; ¿Puedes decirme tu nombre?; ¿Dónde…?; Estoy cerca de tu casa; Por supuesto, claro que sí…; Para gustos; Me encanta el español; ¿Qué estás haciendo?; Siempre hago deporte; Estoy bien, gracias; Estoy preocupado; ¿Por qué no estudias español?; Prohibido fumar; Díselo ahora; Debes visitar Hispanoamérica; Mañana hará buen tiempo; Quizás esté en Madrid; Quiero hablar español; Iría a vivir a Sudamérica; El español me gusta más que…; ¡Es divertidísimo!; Dicen por ahí…; ¡Cómo hablas español!; ¡Venga, vamos a la playa!; ¿Te pasa algo?; ¿Has visitado Madrid?; Cuéntame tu vida; Había una vez…; ¿Sí o no?
Todas las unidades, de dos páginas de extensión, se abren en la de la izquierda con el número y el título. En ella se presentan varios apartados (entre dos y cuatro). En la gran mayoría de los casos se trata de funciones o actos comunicativos, seguidos por un listado de exponentes que los expresan, frecuentemente bajo la forma de pares dialogales de pregunta y respuesta. En otros casos el apartado se centra en algún ítem gramatical o léxico de relevancia (conjugaciones verbales, cuadros morfológicos, cuadros léxicos, etc.). Tanto unos como otros suelen estar formulados en términos de estructuras simples, con etiquetas de categorías gramaticales. Los ejemplos suelen ser frases aisladas. Siempre se incluye uno o más dibujos que facilitan algo la comprensión de los fenómenos, además de alguna nota marginal (Ojo) con el dibujo de un ojo, que llama la atención sobre alguna irregularidad o algún aspecto problemático. En la página de la derecha, por su parte, se suceden una serie de ejercicios (entre tres y cinco) de complejidad creciente. Por todo ello, el enfoque metodológico que siguen las autoras es claramente deductivo.
La principal novedad de este libro se encuentra en la descripción lingüística que realiza, mayormente apoyada en la perspectiva funcional, es decir, en las expresiones que empleamos en español para la realización de los actos comunicativos: pedir permiso, expresar el estado de salud, prohibir actos, comparar, dar consejos, etc. En este sentido, se trata de uno de los escasísimos manuales de gramática que adopta esta visión de la lengua, lo que prueba la relativa influencia de la descripción nociofuncional en la enseñanza del español. Este análisis comunicativo, sin embargo, no se apoya en situaciones sociales de elocución claramente descritas, que son las que dan sentido al trabajo funcional, lo que impide que en los ejercicios se empleen exponentes enteros. Los contenidos gramaticales y nocionales, coherentemente, se hallan supeditados a los funcionales y no son el eje principal de la descripción, como sucede en la inmensa mayoría de los manuales. Todos los contenidos se presentan con una terminología muy sencilla, mediante fórmulas o recetas pedagógicas. Los ejemplos de los actos comunicativos suelen aparecer en forma de pares dialogales, mientras que los de los contenidos gramaticales o léxicos son frases aisladas. En cuanto a la variante que se describe, se trata del registro culto peninsular, con inclusión de algunas variantes hispanoamericanas de ciertos fenómenos, en algunos casos sin ningún tipo de indicación al respecto.
Aunque en la parte descriptiva o expositiva se presentan actos comunicativos con sus correspondientes exponentes, la realización de los ejercicios, sin embargo, no requiere la utilización de exponentes sino de ítems gramaticales o la transformación morfosintáctica, lo que se traduce en cierta incoherencia de la propuesta didáctica del manual. La ejercitación práctica, pues, se centra en los patrones morfosintácticos, en la mecánica gramatical, sin atención al significado ni a la situación de comunicación. En este sentido, abundan los ejercicios de repetición de frases aisladas bajo distintos formatos: pregunta y respuesta, cambio de sujeto y complemento, diversos tipos de transformación sintáctica, conjugación de un mismo verbo en todas las personas, corrección de frases erróneas, construcción de frases a partir de sus componentes, etc. Siempre se requiere que las respuestas se formulen de modo completo (Juan, ¿a cuántos estamos hoy? (Hoy) estamos a 20 de marzo, lunes), lo que determina cierta desnaturalización de las muestras en beneficio de la estructura morfosintáctica. En algunos casos, la realización del ejercicio demanda una primera fase de selección semántica (por ejemplo, la elección de un verbo entre varios por su significado). En el último de los ejercicios suele demandarse la redacción de pequeños textos o la respuesta a diversas preguntas, en ambos casos con información personal. Las unidades de autoevaluación, por su parte, presentan una serie de microdiálogos a los que se les han quitado los ítems gramaticales estudiados en las unidades precedentes. Suelen estar formulados en forma de frases completas algo artificiales. Tras los microdiálogos, hay un pequeño texto con huecos.
La principal utilidad de este manual de gramática, pasa por ofrecer una descripción de la lengua apoyada en el enfoque nociofuncional, que analiza y presenta la lengua en relación con las intenciones de interacción social con que los hablantes producen sus enunciados. Aunque superficial en ciertos casos, el análisis funcional incluye a veces informaciones relevantes sobre las relaciones entre los interlocutores. Se tratan, además, bastantes contenidos gramaticales y léxicos, subordinados a los actos comunicativos. No obstante, el modelo de adiestramiento que proponen sus ejercicios no aprovecha la potencialidad de la descripción funcional, pues se centra casi exclusivamente en fenómenos del nivel morfosintáctico, desatendiendo los contextos situacionales. Por otro lado, los contenidos que tratan son los habituales de un nivel básico. Puede resultar de utilidad en cursos comunicativos de nivel básico o inicial, especialmente con alumnos poco habituados a la reflexión metalingüística pero interesados en el uso práctico de la lengua, así como para el aprendizaje autónomo por parte de estudiantes interesados en recetas de aplicación inmediata.
Consulta el índice inicial de contenidos y trata de responder a las siguientes preguntas:
Consulta el índice de contenidos y busca en el libro la respuesta a las siguientes preguntas: ¿Qué tres tipos de exclamación describe el manual? ¿Qué exponentes lista para cada uno de ellos? ¿Cuáles son las indicaciones marginales que realiza?
Referencia bibliográfica