El Consejo de Europa (http://www.coe.int/) es una organización política fundada el 5 de mayo de 1949 por diez países europeos para impulsar una mayor unidad entre sus miembros. En la actualidad cuenta con 41 miembros de toda Europa y su sede se encuentra en Estrasburgo (Francia).
El principal objetivo de la organización es promover la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, así como la búsqueda de respuestas comunes a desafíos políticos, sociales, culturales y jurídicos en sus Estados miembros. Desde 1989, la mayoría de los países de Europa Central y Oriental se han integrado en el Consejo de Europa, en el cual encuentran apoyo a sus esfuerzos para aplicar y consolidar sus reformas políticas, jurídicas y administrativas.
La línea política del Consejo de Europa consiste en ayudar a sus estados miembros a adoptar las medidas necesarias para contribuir a que toda persona adquiera una cierta capacidad de comunicación en varias lenguas (véase la Recomendación de 1998 sobre las lenguas modernas). La capacidad de comunicarse en dos o más lenguas, incluso de forma básica, abre oportunidades de movilidad personal, empleo, educación y acceso a la información. El aprendizaje de idiomas contribuye también al desarrollo de la tolerancia y la comprensión entre las personas de entornos lingüísticos y culturales diferentes, por lo que todo el mundo debería tener oportunidad de aprender lenguas.
El Consejo de Europa ayuda a los estados miembros a aplicar nuevos programas de enseñanza de lenguas y promueve técnicas innovadoras de aprendizaje y de formación de profesores. Dos órganos complementarios coordinan sus actividades en este campo: la División de Lenguas Modernas (Modern Languages Division-MLD), en Estrasburgo y el Centro Europeo de Lenguas Modernas (European Centre for Modern Languages-ECML), en Graz.
Los proyectos coordinados por la División de Lenguas Modernas en Estrasburgo reúnen a legisladores y especialistas de 47 países europeos (y Canadá) que han adoptado el Convenio cultural europeo (http://culture.coe.int/Infocentre/txt/eng/ecopcon.html). Comparten sus experiencias y conocimientos y desarrollan actividades conjuntas en conferencias, seminarios, redes de expertos, proyectos de investigación y publicaciones.
El trabajo del Consejo de Europa ha tenido una influencia considerable, incluso indirecta, en la forma de enseñar lenguas en Europa. Si, por ejemplo, ha estudiado una lengua en el colegio o en el marco de una formación para adultos es muy probable que el curso, los libros de texto y los exámenes estuvieran basados o se inspiraran en la labor del Consejo de Europa.
Uno de los principales logros del Consejo de Europa en las dos últimas décadas ha sido el desarrollo y la promoción de un planteamiento más práctico y estimulante de la enseñanza de lengua, basado en las necesidades de comunicación de la vida real de los estudiantes de lengua. Los resultados de su innovadora labor, centrada en el desarrollo de un planteamiento de la comunicación basado en el estudiante, tienen gran acogida en toda Europa e incluso fuera de ella.
El Consejo ha elaborado un sistema para describir los niveles de capacidad de comunicación: el Common European Framework of Reference for Languages: learning, teaching, assessment. Este texto ha sido traducido bajo la coordinación del Instituto Cervantes, con el título de Marco de referencia europeo para el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de lenguas. Lo utilizan asiduamente las personas que elaboran cursos, las que forman a los profesores y los órganos de evaluación como base de planificación, enseñanza y entrega de diplomas.
El Consejo de Europa ha diseñado recientemente un Carné europeo de lenguas (European Language Portfolio), documento reconocido en el que los estudiantes de lenguas de cualquier edad y entorno de toda Europa pueden dejar constancia de sus competencias lingüísticas y de experiencias culturales significativas de cualquier naturaleza.
Este carné es un documento personal en poder del estudiante, que lo actualizará periódicamente. Consta de tres secciones:
El carné, destinado a animar a las personas a estudiar lenguas, tanto en la enseñanza oficial como al margen de la misma, fomentará también la movilidad en Europa, ya que presentará claramente las aptitudes lingüísticas de una persona y podrá utilizarse en la presentación de solicitudes de empleo, para acceder a instituciones educativas, etc.
El carné se pondrá en marcha durante el Año Europeo de las Lenguas 2001. Se podrá obtener más información en el sitio de internet que se dedicará a este fin; entretanto, si desea más información puede consultar el sitio de la División de lenguas modernas (http://culture.coe.int/lang o http://culture.coe.int/AEL2001EYL).
Dada la importancia de la calidad en la formación de los profesores y del desarrollo de planteamientos innovadores en la enseñanza de lenguas, el Consejo de Europa ha dado una nueva dimensión a sus actividades con la creación del «Centro Europeo de Lenguas Modernas» (http://culture.coe.int/ecml y http://www.ecml.at) en Graz, Austria.
Los principales objetivos de este centro son la promoción de buenas prácticas en la enseñanza y el aprendizaje de lenguas y el apoyo a proyectos de creación de redes y de investigación de personas que participan activamente en el desarrollo del aprendizaje de lenguas en los estados miembros. El centro constituye un foro para especialistas de la enseñanza de lenguas, formadores de profesores, autores de libros de texto y otros profesionales que trabajan en el sector de las lenguas modernas.
Desde su inauguración en 1994, se han hecho miembros del Centro 28 países y éste ha organizado más de 70 talleres para especialistas de la enseñanza de idiomas. El número de miembros y el programa de actividades se amplían año tras año. Entre los temas que están siendo tratados figuran la formación de profesores, la utilización de tecnologías de la comunicación y la información, la cooperación transfronteriza en la enseñanza de lenguas, la autonomía del estudiante, el aprendizaje precoz de lenguas y la elaboración de libros de texto.
El Consejo de Europa considera sumamente importante promover la diversidad lingüística en Europa y ha ayudado a los estados miembros a elaborar instrumentos para fomentar el aprendizaje de unas 30 lenguas nacionales y regionales. Por otra parte, ha adoptado la Carta europea de las lenguas regionales o minoritarias (http://conventions.coe.int/Treaty/EN/Treaties/HTML/148.htm) para proteger y promover estas lenguas, elemento vital de nuestro rico legado lingüístico y cultural.
Esta información se publicó con motivo del Año Europeo de las Lenguas. Los datos aquí ofrecidos pertenecen al año 2001 y son, por tanto, un documento histórico. Puede actualizarse esta información en los sitios de las instituciones que la facilitaron: el Consejo de Europa y la Comisión Europea.