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Año Europeo de las Lenguas

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V. Ventajas y desventajas del bilingüismo

Se exponen aquí algunos de los argumentos que justifican las ventajas y las desventajas que supone el bilingüismo desde los puntos de vista social y psicológico.

Ventajas y desventajas sociales

Desde un punto de vista social, el bilingüismo puede acarrear algunas dificultades: en ocasiones se entorpece o retrasa la integración en una cultura, en una comunidad o en un grupo social, debido al dominio de instrumentos lingüísticos que se interpretan como ajenos y distintos. En algunas sociedades, el bilingüismo es valorado como una realidad transitoria, como un estado hasta cierto punto «anormal» cuya naturaleza debe desembocar en un definitivo monolingüismo. En tal circunstancia, los bilingües pueden tener algunos problemas de integración, que serán más agudos en situaciones de minoría, donde el bilingüismo se considere un fenómeno atípico. Ahora bien, esto no tiene por qué suponer siempre una dificultad, dado que, con mucha frecuencia, cada vez más, los límites que revelan la pertenencia a culturas, comunidades o grupos distintos resultan bastante difusos.

Por otra parte, las ventajas sociales que el bilingüismo reporta son evidentes, comenzando por la facilidad para establecer las relaciones más diversas y, en general, para la comprensión y el conocimiento entre pueblos e individuos. Cuando el bilingüismo supone haber adquirido una segunda lengua socialmente reconocida o prestigiosa y esta adquisición es vista como un enriquecimiento personal, se habla de bilingüismo aditivo. Si, por el contrario, la adquisición de una segunda lengua responde a una necesidad socioeconómica y comporta el alejamiento o el abandono de la primera lengua y su sustitución por la nueva, estamos ante un bilingüismo sustractivo. El primero recibe el aliento y el apoyo material y efectivo de la comunidad: es el caso del francés que quiere aprender alemán, del canadiense anglohablante que aprende francés o del norteamericano anglohablante que aprende español como segunda lengua. Los hablantes en los que se da un bilingüismo sustractivo, en cambio, ven cómo se pierden sus habilidades en la primera lengua en beneficio de la segunda: es el caso de los inmigrantes turcos que trabajan en Alemania, de los hispanos que emigran y se instalan en Estados Unidos o Canadá.

Francisco Moreno Fernández, Principios de Sociolingüística y Sociología del Lenguaje, Barcelona, Ariel, 1998, pág. 218-219.

No todas las situaciones de lenguas en contacto tienen la misma facilidad para producir conflictos personales a los individuos que las viven. En general las situaciones relativamente estables acaban condicionando formas de integración relativamente satisfactorias desde el punto de vista de la integridad de los individuos. Lo contrario ocurre en las situaciones más recientes —como es la emigración— o más conflictivas —como cuando están en juego antagonismos nacionales—; en estos casos las reglas de la convivencia mutua en el uso de las lenguas no están estabilizadas, sino que son ambiguas, dependen de la opinión de los interlocutores y dejan amplio espacio a la iniciativa individual, lo que se traduce en mayor inseguridad en los que las viven.

Miquel Siguan, Bilingüismo y Lenguas en Contacto, Madrid, Alianza Ensayo, 2001, pág. 336.

Ventajas y desventajas psicológicas

Desde la perspectiva del individuo —desde un punto de vista psicológico— el bilingüismo puede suponer alguna desventaja. La principal de ellas, entre las demostrables, es la de poder afectar negativamente a la personalidad de los hablantes cuando las condiciones sociales no son favorables ni al mismo bilingüismo ni a los individuos bilingües: si ser bilingüe es un rasgo estigmatizado en una comunidad, son comprensibles unos efectos psicológicos perniciosos, como la anomía: un sentimiento de desorientación personal, una sensación de aislamiento social que provoca ansiedad. Asimismo, el uso precario de, al menos, una de las lenguas, denominado semilingüismo, también puede tener consecuencias negativas para el normal desarrollo de las actividades sociales del individuo semilingüe, si bien esas consecuencias negativas se derivan, en parte, de considerar tal uso como deficiente y no como diferente.

Francisco Moreno Fernández, Principios de Sociolingüística y Sociología del Lenguaje, Barcelona, Ariel, 1998, pág. 218-219.

A la hora de reconocer las ventajas o efectos positivos del bilingüismo sobre el individuo, son numerosas las investigaciones que aportan pruebas válidas y rigurosas. Se ha demostrado, por ejemplo, que los bilingües pueden llegar a tener una mayor flexibilidad cognoscitiva y una gran capacidad de abstracción, que los beneficios se hacen patentes cuando se alcanza cierto nivel de dominio de las lenguas y que, en general, es el bilingüismo el que incide sobre las habilidades cognoscitivas del individuo y no al contrario. Debe tenerse presente, sin embargo, que los perjuicios o beneficios suelen subordinarse al poder de determinación de factores sociales como el nivel socioeconómico o del prestigio o el desprestigio de las lenguas.

Francisco Moreno Fernández, Principios de Sociolingüística y Sociología del Lenguaje, Barcelona, Ariel, 1998, pág. 219-220.

¿Qué desventajas tiene el bilingüismo? ¿Qué ventajas tiene? ¿En qué situaciones predominan las desventajas sobre las ventajas? ¿De qué manera se reflejan las desventajas en la personalidad del hablante? ¿En qué situaciones predominan las ventajas sobre las desventajas? ¿Cómo se reflejan estas ventajas en el hablante? Participe en el debate.

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