Uno de los problemas con los que se encuentran los profesores de español para inmigrantes es el referido a los materiales de español como segunda lengua. Ninguno de los que existen en el mercado parece adecuarse a este tipo de alumnado. Ante esto, algunos profesores prefieren elaborar sus propios manuales de acuerdo a las necesidades concretas de su alumnado. Otros, por el contrario, creen que es mejor readaptar los materiales de enseñanza de E/LE ya existentes. En los dos primeros textos presentamos algunos argumentos a favor de la readaptación mientras que en la tercera cita se defiende la creación de un material específico para el colectivo de inmigrantes.
¿Sirven los materiales publicados de E/LE para las clases de inmigrantes y refugiados?
[…] A mi juicio, no todo profesor tiene que producir materiales (proceso complejo y difícil donde los haya sobre todo por la coherencia y la cohesión de la programación y por la necesidad de conocer y tener muy interiorizados los criterios y factores que intervienen en una clase de lengua), pero sí tiene que programar, es decir, determinar qué objetivos comunicativos (funciones y nociones) van a tener que conseguir sus estudiantes para poder satisfacer sus necesidades. Una vez establecida la programación de objetivos, es conveniente buscar materiales de los que están en el mercado que sirvan para ilustrar y trabajar un determinado objetivo comunicativo, y solo cuando no existan o los que existan no parezcan útiles o apropiados para el público meta, convendrá plantearse la producción.
Miquel, L. (1995): «Reflexiones previas sobre la enseñanza de E/LE a inmigrantes y refugiados», en Actas de las Jornadas sobre la Enseñanza del Español para Inmigrantes y Refugiados, Madrid, Didáctica n.º 7, Universidad Complutense de Madrid, pág. 251.
¿Sirven los materiales de enseñanza de español como lengua extranjera que hay en el mercado para enseñar a inmigrantes y refugiados?
¿Debe el profesor producir materiales específicos o, por el contrario, y en la línea de esta autora, readaptar los ya existentes?
Es verdad que, a la hora de trabajar con inmigrantes y refugiados, nos encontramos con algunos problemas de aplicación de esos materiales puesto que todos ellos presuponen que los estudiantes saben leer y escribir y que, además, comparten un conocimiento del mundo muy occidentalizado. Sin embargo, los materiales publicados que responden realmente a un trabajo riguroso y especializado tienen una serie de ventajas:
- Ofrecen una progresión de menor a mayor dificultad comunicativa (y, lógicamente, gramatical);
- incluyen diálogos especialmente diseñados para ilustrar los objetivos comunicativos, grabados por hablantes nativos con muchas voces, registros, efectos especiales… que permiten a los estudiantes familiarizarse con muchas maneras de hablar español y no sólo con la del profesor/a;
- analizan la lengua en términos no sólo morfosintácticos sino también de uso;
- proponen una serie de actividades especialmente diseñadas para el logro de cada uno de los objetivos comunicativos;
- incluyen cuestiones sociolingüísticas y culturales, y
- disponen de una serie de recursos fotos, dibujos, documentación, etc. muy difícilmente obtenibles de otro modo.
Miquel, L. (1995): «Reflexiones previas sobre la enseñanza de E/LE a inmigrantes y refugiados», en Actas de las Jornadas sobre la Enseñanza del Español para Inmigrantes y Refugiados, Madrid, Didáctica n.º 7, Universidad Complutense de Madrid, pág. 251.
En tu opinión ¿hay otras ventajas de los materiales estándar que no están recogidas en el texto?
La efectividad de una propuesta […] para inmigrantes pasa por una estructura de clase distinta a la tradicional: no es el alumno quien se acerca a la «escuela», es ésta quien se acerca al alumno, a su ambiente, a su trabajo, a su casa… desde el lugar geográfico (multiplicación de ofertas cercanas a su residencia, con lo que eso conlleva de esfuerzo en la coordinación del trabajo), hasta el contenido de la clase (centros de interés) pasando por una metodología aplicada (desde y para la realidad), se encuentran directamente condicionados por la situación concreta del alumno.
La validez de la oferta educativa exige, si queremos tener en cuenta algo más que una lengua aséptica, renunciar a un material ya creado, editado, «terminado»… nos hemos visto obligados a «estudiar a los estudiosos» y tenerlos en cuenta a todos y a ninguno y a confeccionar entre todos un material específico pensado para los alumnos concretos, su situación vital, su procedencia histórica y cultural… un material que año tras año es necesario revisar, reinventar y readaptar.
Asociación Almería Acoge (1994): «Alfabetización de inmigrantes una propuesta educativa integradora», en Entre Culturas, núms. 11 y 12, Boletín del Programa de Inmigrantes de Cáritas, Madrid, octubre 1994, pág. 7.
¿Qué ventajas tiene la utilización de los materiales diseñados para inmigrantes?
¿Qué dificultades podemos encontrar al elaborar un material específicamente dirigido a inmigrantes? Participe en el debate.