Desde el verano del 2003, la Universidad Internacional de Andalucía, en su sede de Baeza, y con la colaboración del Instituto Cervantes, ha organizado cursos de formación de español L2 para inmigrantes que los coordinadores de este libro hemos tenido el honor de dirigir. El encargo partió de Salvador Montesa, entonces vicerrector de Ordenación Académica, con el objeto de dar respuesta a una cierta demanda que iba en aumento sobre enseñanza de español para la formación de profesores y futuros profesores en todos los niveles educativos, que hasta el momento estaban recibiendo formación en cuestiones relacionadas sobre todo con la interculturalidad pero poco o nada con la didáctica del español como segunda lengua, que, como toda especialidad extraordinariamente técnica, requiere de una preparación muy concreta y realizada por expertos en la materia.
La estructura y el contenido de estos cursos han cambiado a lo largo de estos años pero se ha mantenido constante el interés por reflexionar a la vez sobre cuestiones lingüísticas y sobre cuestiones sociales, a la vez que sobre enseñanza del español en contextos escolares y contextos de enseñanza a adultos. Y lo que es seguramente lo más importante: sin perder de vista que enseñar la lengua del país de acogida es fundamental para que los inmigrantes puedan jugar un papel central, propio e independiente en la configuración de una sociedad plural como la española.
La inmigración es un gran reto y una gran novedad a la que tenemos que hacer frente en el comienzo de este siglo, y una de las actuaciones más urgentes que demandan estas personas es la adquisición de la lengua como vehículo de integración en la nueva sociedad y como acceso al mercado laboral, y aunque las diferentes administraciones han hecho y hacen mucho, no es en absoluto suficiente. Queremos que este libro y estos cursos no solo sean una aportación más sino también una llamada a la coordinación de actuaciones y a la retroalimentación entre ellas; porque seguramente el mayor problema con el que nos encontramos en este campo es precisamente la falta de cooperación entre los distintos estamentos e instituciones implicados en el proceso educativo: cuántas veces una comunidad autónoma no usa los resultados de la experimentación llevada a cabo en otra, una escuela no sabe que otra vecina está llevando a cabo una experiencia didáctica en la que podía participar, algunos profesores de una ONG no conocen ni disponen de un material didáctico elaborado y/o editado por la propia ONG. Por eso convocamos profesionales de muy diferente procedencia: los ponentes que colaboran en este libro y en estos cursos proceden del ámbito universitario, de la enseñanza primaria y secundaria, así como de la enseñanza de adultos tanto pública como voluntaria. Contamos con investigadores y profesores, especialistas en enseñanza de lenguas, pero también son pedagogos y mediadores sociales.
En este libro hay artículos sobre enseñanza de E/L2 a adultos, sobre enseñanza de E/L2 en contexto escolar y sobre recursos para la enseñanza-aprendizaje. Todos ellos pretenden aportar ideas, pautas y actuaciones para un análisis reflexivo de este crisol de necesidades que presentan tanto las personas inmigradas adultas como sus familias y su impacto en las estructuras socioeconómicas, educativas y político-lingüísticas de nuestras comunidades; por eso algunas veces van más allá del contexto estricto de la escuela y el aula, para abarcar aspectos sociales más amplios, como ocurre con la mediación intercultural en el artículo de Genisa Prats y Kira Bermúdez.
Las personas inmigradas son portadoras de una experiencia, de unos conocimientos que están configurados por su lengua y su cultura. El primer artículo, de Aurelio Ríos Rojas, plantea la necesidad de proporcionar al alumno inmigrante recursos para conciliar su propia cultura con la de la lengua meta; para ello, su principal objetivo es hablar, comprender los intercambios en L2 como puente para afrontar otros aprendizajes que requieren estar alfabetizados y cómo acceder significativamente al mundo de las palabras que se trata en la aportación de Mónica Molina. El análisis de los diferentes aspectos de procedimiento ayuda a la evaluación inicial de las características de estos alumnos para la adquisición de la lengua, la metodología a elegir y el diseño de cursos de lengua, como queda recogido en el trabajo de Crescencia García Mateos, tomando como referencia el MCER.
El derecho del inmigrado a reunificar su familia y el propio flujo migratorio de menores hace que la enseñanza de la L2 sea igualmente pertinente en el contexto escolar, en la enseñanza reglada, para asegurar a las nuevas generaciones de inmigrantes su integración de pleno derecho en la sociedad de acogida. El problema al que se enfrenta la enseñanza reglada no es principalmente la carencia de competencia comunicativa en la L2 de los alumnos sino cómo garantizar el proceso de aprendizaje y la implicación para tal meta de todos los sectores que conforman el ámbito educativo, cuyo proceso se analiza en el cuarto artículo, de Diego Ojeda Álvarez que, junto al contraste de los distintos sistemas educativos realizados en el de Esther Alcalá, pretende cuestionar las relaciones de poder verticales y aventurar una integración de toda la población en el desarrollo conjunto de nuestra sociedad en el siglo xxi.
Los dos siguientes trabajos ponen atención en los recursos necesarios para una acción docente eficaz destinada a este sector de la población que nos ocupa. Así, en el artículo de Guadalupe Ruiz Fajardo, se marcan pautas para adecuar el material didáctico y la futura edición de manuales a las necesidades y deseos de aprender español más que a la buena voluntad de administraciones e intereses editoriales (o más bien falta de interés). En el último artículo, de Fermín Martos Eliche, se atiende a las nuevas tecnologías con la novedad de que se centra en su manipulación por parte de los alumnos, no del profesor, para hacer un uso de la red como proveedor de textos, siempre partiendo de una tarea que actúe como guía en la navegación.
El libro se cierra con un articulo algo diferente: Domingo Sánchez-Mesa estudia la imagen del inmigrante en la literatura buscando reflexionar sobre cómo una sociedad construye una realidad, la asimila y la devuelve en una forma de discurso, que además puede convertirse en un arma de enorme utilidad para las clases. Aprender cómo la sociedad crea la imagen del inmigrante, y enseñar a nuestros estudiantes —inmigrantes y no inmigrantes— a leerla es un gran paso para construir una conciencia crítica dentro del aula.
La publicación de este volumen debe ser agradecida a la directora de la sede de Baeza, María Alcázar Cruz, que ofreció la posibilidad de convertir los contenidos de las ponencias en publicaciones en la primera reunión que tuvo con los coordinadores de los cursos de verano.
Queremos terminar agradeciendo a la Universidad Internacional de Andalucía su apoyo y sensibilidad por dar cabida a estos cursos y por la gran oportunidad que nos ha brindado para que todas las ilusiones y los esfuerzos, las alegrías y las agonías puedan quedar plasmados en este libro.