Centro Virtual Cervantes
Enseñanza

Biblioteca ELE > La enseñanza L2 a inmigrantes > Didáctica del español... > C. García (1 de 5)
Didáctica del español como L2

Capítulo II: La enseñanza de la L2 para inmigrantes adultos: necesidades, estrategias, dificultades y maneras de aprender (1 de 5)

Crescencia García Mateos

El presente artículo pretende hacer un análisis de las necesidades de la enseñanza-aprendizaje de la L2 para inmigrantes adultos. También exponer la importancia de una mayor implicación por parte de los agentes sociales y una mayor profesionalidad y especificidad a la hora de abordar programas de L2 y formación del profesorado. En él se resaltan diferentes aspectos del alumnado adulto inmigrante, maneras de aprender, y dificultades, así como la necesidad del compromiso frente a la enseñanza de la L2 a la emigración en España.

1. Necesidades y tipologías de los emigrantes adultos frente al aprendizaje de la L2

En los últimos años la enseñanza de la L2, tanto del español como de las demás lenguas habladas en las distintas comunidades, catalán, euskera o gallego, se ha visto obligada a contemplar nuevas necesidades y maneras de aprender, afrontando, generalmente, dicha enseñanza desde la precariedad de programas, recursos y formación sin que las autoridades pertinentes, en general, se hayan planteado de manera específica la complejidad e importancia de dicha enseñanza. Cabe decir que «buena voluntad y empeño» no basta para desarrollar programas eficaces y pragmáticos que faciliten la enseñanza-aprendizaje de la L2 y que apuesten por una enseñanza de primera calidad centrada en el individuo desde sus propias necesidades, objetivos, expectativas y deseos.

Los inmigrantes adultos aportan un bagaje cultural, lingüístico y un savoire-faire que difiere del de los «estudiantes estándar» de L2. También cabe resaltar que este colectivo inmigrado aprendiz y usuario de la L2 forma un mosaico lingüístico, cultural y étnico de una gran variedad y riqueza que debe ser tenido en cuenta a la hora de abordar programas sobre el aprendizaje de la L2, así como de la alfabetización, de la formación profesional y de la formación del profesorado.

Son alumnos para quienes el aprendizaje de la lengua y su capacidad para desenvolverse en ella no implica solamente la mera adquisición, sino nuevos retos de progreso y de supervivencia. La mejora de vida o simplemente encontrar un empleo puede depender de sus conocimientos de la L2. Estas necesidades se pueden hacer más imperiosas en función del vínculo que establezcan con el nicho económico de la comunidad de origen. Así, pueden observarse colectivos para los cuales la necesidad de aprender la L2 no se evidencia hasta que no llevan cierto tiempo viviendo en el nuevo país, mientras que para otros se convierte en una herramienta indispensable para sobrevivir. La toma de conciencia de dicha necesidad dependerá de la ubicación laboral y afectiva. En cualquier caso, una gran parte de las posibilidades de progreso, dependerá del conocimiento de la/s lengua/as del nuevo país.

Podría hablarse de otros subgrupos que por distintas circunstancias no necesitan o no se les ha creado la necesidad de aprender la lengua del país receptor. Este colectivo parece cada vez más numeroso y el esfuerzo que tienen que hacer para aprender la nueva lengua no les compensa las ventajas tales como la curiosidad o la interacción que el conocimiento de esta les puede aportar ya que, en un principio, no la necesitan como herramienta de trabajo. Son personas que viven dentro de los nichos económicos étnicos y que, mientras el vínculo no se rompa, vivirán inmersos en su comunidad de origen al margen de la sociedad, lengua y cultura que les rodea. Este hecho no es baladí ya que se observan otros procesos de inmigración bastante más lentos y estables que el español en los cuales una gran parte de la inmigración se ha ido «guetizando» hasta quedarse al margen de la sociedad. Las Chinas en miniatura, los Little Saigón, los Pakistán Quarters, las barriadas marroquíes, etc. están a la orden del día en cualquier ciudad europea, australiana o americana. En ellas, los negocios étnicos proliferan e incluso los pequeños lobbies como el chino o, en el caso de Barcelona, el indio, el ruso o el georgiano, que van más allá de los puros nichos económicos de supervivencia y autoayuda.

Tanto lo que podría definirse como pequeños lobbies o, simplemente, los nichos económicos juegan un papel de suma importancia a la hora de aprender la lengua del país de acogida y/o de integrarse en él. El hecho de que estas cadenas de negocios los mantengan fuera de la mano de obra autóctona hace que muchos de ellos no aprendan la lengua, no participen de los derechos y obligaciones, ni socialmente en las actividades comunes de los ciudadanos. Este hecho puede crear una sociedad independientemente de que funciona como un nicho étnico y económico al margen de la sociedad receptora. ¿Para qué aprender una lengua minoritaria como el catalán o el euskera si ellos no la necesitan? Se puede observar que lenguas que pueden definirse de «gran tirada», como es el caso del español, muchos no las aprenden o las aprenden hasta un nivel puramente funcional porque no ven la necesidad de ir más lejos ni ven las ventajas del esfuerzo que ello supone. ¿Para qué? se preguntan. En cualquier caso, lo que se puede observar es que hay una tendencia a aprender primero español simplemente por una pura cuestión pragmática y de funcionalidad y que el acercamiento a las otras lenguas de las distintas comunidades se hace a partir de los conocimientos básicos del español, lo cual no quiere decir que no haya zonas donde la lengua vehicular del entorno inmediato sea una lengua diferente del español y los inmigrantes la aprendan y la conviertan en su lengua de uso.

El aprendizaje y uso de las lenguas de las comunidades (catalán, euskera o gallego) lo hacen en función del grado de estabilidad que tengan en dicha comunidad. Si la estabilidad es precaria, llevan poco tiempo o no tienen papeles, lo que procuran aprender es el español aunque cada vez se aprecia un mayor aprendizaje de las otras lenguas por lo que las comunidades autónomas con una lengua propia tendrán que plantearse nuevos sistemas de enseñanza-aprendizaje y ofrecer nuevas posibilidades: cursos más adecuados, personal cualificado y materiales más pragmáticos y funcionales.

Si bien es cierto que en muchos casos los nichos o lobbies son de gran ayuda a la hora de facilitar la salida del país de origen, visados, contratos de trabajo y ubicación en el nuevo país, también hay que tener en cuenta la presión y control que las comunidades de origen ejercen, principalmente si son mujeres o jóvenes. La influencia y el deber frente a la comunidad de origen es, hoy por hoy, algo de suma importancia en los distintos colectivos y en gran parte de ellos dependerá facilitar el aprendizaje de la lengua o no. En el caso de que sean mujeres, si por tradición quedan al margen del mercado laboral como es el caso de la mayoría de las mujeres paquistaníes, en el nuevo país lo estarán mucho más dadas las diferencias de estructuras domésticas, culturales y sociales.

Al margen de los colectivos filipino, latinoamericano, chino o de países del Este, en los que las mujeres pueden ser mayoría o llevar la iniciativa, se incorporan a la inmigración cuando el marido, padre o hermano ya están ubicados y tienen una situación legal regularizada en el país receptor. El hijo, el marido, el hermano o el pariente hará de intermediario frente a las necesidades lingüísticas que la mujer tenga por lo que una gran mayoría no aprende la lengua del país donde vive. Este hecho las puede convertir en dependientes y dejarlas fuera del mercado laboral y de la vida social limitándolas al ámbito doméstico o étnico, perpetuando los roles y tradiciones. Hay que tener en cuenta que en la mayoría de las culturas representadas dentro de la inmigración en España, y en su generalidad, las mujeres son las responsables de mantener la tradición y también la interacción e integración del resto de la familia como plantea Étienne (1989) respecto a la población paquistaní. Por este hecho es de suma importancia que las mujeres se escolaricen y aprendan la lengua.

Se observa que las mujeres y los jóvenes son más receptivos a la participación que los hombres adultos, quienes tienen, sin embargo, un entorno laboral que les puede permitir la participación y la comunicación. Por otro lado, cabe resaltar que los roles sociales y de género no siempre coinciden con los del nuevo país ya que hábitos como la compra, la preocupación escolar de los hijos, la promoción de la familia, la sanidad, etc., no siempre son actividades de mujeres ya que son numerosos los países y culturas donde dichas actividades están en manos de los hombres. Esto puede favorecer el que las mujeres no tengan más participación social que las del ámbito doméstico y más si no hablan la lengua vehicular del entorno más próximo.

Otro hecho que puede ser tenido en cuenta es que el grupo de origen es de suma importancia en la interacción social de sus miembros y es el facilitador de la ubicación, la resolución de conflictos y, por supuesto, de la interacción / integración de sus miembros. Por ello, el tipo de presión, control o promoción que ejerza la comunidad de origen es de suma importancia en cualquier ámbito de sociabilidad e integración.

Frente a todo lo dicho hay que resaltar también que un alto porcentaje de los «cables», empleadores, facilitadores o simplemente patrones, exigen que sus empleados aprendan rudimentos de la lengua del nuevo país incluyéndose, en algunos casos, en los contratos de trabajo. Conocer la lengua, aunque sea a nivel básico, implica progresar; es decir, pasar de ayudante de cocina a camarero o de costurera a dependienta. Pero lo que es incuestionable es que lo que les abrirá las puertas a nuevas posibilidades es su dominio de la lengua. Se observa en comunidades como en Cataluña, en donde la lengua vehicular es principalmente el catalán, que los latinoamericanos que ya tienen como lengua vehicular el español procuran aprender catalán como medio de promoción económica y social, lo que no es el caso en otros colectivos como el chino, el paquistaní, el magrebí, etc., que se acercan tímidamente al aprendizaje de la lengua autóctona.

Flecha hacia la izquierda (anterior) Flecha hacia arriba (subir) Flecha hacia la derecha (siguiente)
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es