
Diccionario de términos clave de ELE
El vocabulario controlado es un conjunto de unidades léxicas (vocabulario) seleccionadas con fines didácticos. Su objetivo es favorecer la selección y gradación de vocabulario en la enseñanza de la lengua realizadas a partir de criterios sistemáticos.
En la primera mitad del siglo XX, se realizan importantes esfuerzos para sistematizar la selección de vocabulario inglés. Gran parte de las investigaciones al respecto reciben el nombre colectivo de Vocabulary Control Movement (movimiento de control del vocabulario). Estas investigaciones buscaban, por un lado, favorecer la docencia y la realización de materiales (en especial los dirigidos a la lectura) y, por otro, disminuir las dificultades a las que se enfrentaba el alumnado ante la gran cantidad de vocabulario que debía aprender. Entre sus propuestas estaban la supresión de palabras difíciles o su sustitución por otras de más alta frecuencia, para lo que era necesario establecer listas de frecuencia. Muestra de ello son trabajos como el Basic English de Ogden (1930), Thousand Word English de Palmer y Hornby (1937), los repertorios de Thorndike Teachers’s Wordbook (1921) y A Teachers’s Wordbook of 20,000 Words (1932) o de Thorndike y Lorge Teachers’s Wordbook of 30,000 Words (1944) o The New Method English Dictionary de West (1935). El trabajo más importante es A General Service List of English Words de Michael West (1953). La lista, elaborada a partir de diferentes textos que suponían un total de cinco millones de palabras, contenía 2000 palabras. A diferencia de otros estudios de frecuencias, la lista de West tenía la peculiaridad de diferenciar categorías gramaticales y ofrecer distintas acepciones de una misma voz, a las que se añadía su frecuencia relativa (junto a al número de apariciones de la voz, aparecía el número de apariciones de cada acepción). En la elaboración de la lista, la frecuencia es el criterio principal, pero no el único; se tuvieron en cuenta: la frecuencia, la universalidad (máxima extensión geográfica), la material (no incluía tecnicismos), voces útiles para definir otras, capacidad generativa (creación de voces o significados por derivación, composición…) y estilo (se excluían voces coloquiales y de argot).
Aunque, en la segunda mitad del siglo XX, profesores y autores de materiales no se mostraban mayoritariamente partidarios del uso de vocabularios controlados, los corpus informatizados reintrodujeron la importancia de la frecuencia en la selección de vocabulario. Además, la influencia del movimiento de control de vocabulario fue importante en esas décadas y lo sigue siendo al menos en dos ámbitos de la enseñanza de lenguas extranjeras: las lecturas graduadas y los diccionarios. En las lecturas graduadas, algunas colecciones y editoriales establecen la diferencia de niveles por número de voces, entre otros criterios, y aplican sus propuestas de simplificación de vocabulario y consiguiente disminución del número de palabras desconocidas en el texto.
Por lo que a los diccionarios se refiere, West utilizó un vocabulario controlado definidor de 1.799 palabras para definir las 23.898 voces de The New Method English Dictionary. El procedimiento se ha utilizado en diccionarios recientes como el Longman Dictionary of Contemporary English (desde su primera edición, 1978, hasta la cuarta, 2003), el MacMillan English Dictionary for Advanced Learners (MacMillan, 2002) y en español en el Diccionario para la enseñanza de la lengua española (Biblograf, 1995) y los diccionarios didácticos (por ejemplo: Diccionario de español para extranjeros, SM, 2002).