
Diccionario de términos clave de ELE
Se entiende por validación de pruebas el proceso que lleva a establecer la validez de las mismas y que consiste en determinar si una prueba evalúa lo que se supone que debe evaluar. Dicho proceso debe implicar tanto el análisis de la elaboración de la propia prueba y sus contenidos en los que se sustentarán los resultados —puntuaciones— obtenidos, como los diferentes métodos utilizados para realizar la propia validación y los valores éticos que se encuentran en la base de la justificación de los resultados obtenidos y del uso dado a la prueba. El proceso, por tanto, se basa en consideraciones lógicas, empíricas y éticas. La validación de pruebas es propia de los exámenes certificativos que realizan las instituciones, como es el caso de los DELE.
La validación es un aspecto central en la evaluación de lenguas porque si una prueba no es válida para el objetivo para el que se ha elaborado, y por tanto no evalúa aquello que debería evaluar, los resultados que se obtengan de su aplicación tampoco lo serán. De ahí la importancia de establecer, cuando se diseña una prueba, para qué se va a utilizar y cuál es el propósito para el que se elabora.
Debe considerarse que aunque una prueba se haya demostrado válida para la obtención de un objetivo determinado, es decir, para el propósito para el que se diseñó, puede no serlo si se utiliza con un objetivo distinto o se aplica a unos candidatos diferentes de los que inicialmente eran los destinatarios de la misma.
La validación de una prueba puede realizarse de distintas formas, siguiendo diferentes procesos, que los expertos denominan tipos de validez. Sin embargo, dado que la cualidad más importante a considerar en el desarrollo, interpretación y uso de una prueba de lengua es la validez, entendida como un concepto unitario que implica la adecuación y la apropiación de la forma en que se interpretan y se usan las puntuaciones obtenidas, cuantos más tipos de validez se puedan establecer para una misma prueba, más válida se la considera.
La diferencia básica entre los distintos tipos de validez corresponde a la establecida entre la validez interna y la externa. La primera se refiere a los estudios que realizan sobre el contenido de la prueba profesores expertos y personal externo a la elaboración de las pruebas, como los administradores y los propios usuarios de las mismas. En el primer caso se tratará de analizar la prueba con relación a una definición de cuál debe ser su contenido, es decir, contrastándola con las especificaciones de la prueba o con el programa o currículo que le sirve de base. En el segundo, entrevistando a los candidatos para que expliquen las razones que les llevaron a dar la respuesta que dieron en cada caso. Por lo que se refiere a la validez externa, se trata de la aplicación de métodos estadísticos para determinar la relación entre los resultados obtenidos por los candidatos en la prueba que se analiza y otras pruebas o evaluaciones obtenidas por los profesores por distintos procedimientos.
Otro concepto implicado en la validación de pruebas es el de la fiabilidad, un concepto técnico que se refiere a la consistencia y estabilidad de los resultados, es decir, al grado en que se repite el mismo orden de los candidatos con respecto a las calificaciones obtenidas en dos convocatorias distintas de la misma prueba.
Una prueba no puede ser válida si no es fiable, es decir, si sus resultados no son consistentes, pero en cambio, puede ser fiable y no ser válida, es decir, pueden darse los mismos resultados en repetidas ocasiones, pero no evaluar aquello que se supone que debería evaluar. La validez y la fiabilidad son dos conceptos que en ocasiones actúan en sentido contrario. Así, una prueba será más fiable cuantos más ítemes de respuesta cerrada contenga, pero ese tipo de prueba, si correspondiera a la evaluación de la expresión oral, no mostraría de una forma válida la habilidad de un candidato para utilizar la lengua en el mundo real. Sin embargo, y aunque pueden producirse dilemas entre la validez y la fiabilidad de una prueba, es importante tener en cuenta ambos tipos de análisis y no perder de vista que lo que interesa de una prueba es que proporcione un resultado que sea el reflejo más preciso posible de la habilidad lingüística del candidato.
Prueba de proficiencia o aptitud; Examen; DELE; Validez; Fiabilidad.