
Diccionario de términos clave de ELE
La transferencia positiva es el fenómeno resultante de emplear con éxito comunicativo elementos propios de una lengua (mayormente, la L1) en otra lengua. El aprendiente de una LE tiende a relacionar la nueva información con sus conocimientos previos; esta estrategia le posibilita un aprendizaje significativo. Al recurrir a los conocimientos de la L1 (y de otras lenguas) en la formulación de hipótesis sobre la LE en cuestión, suelen producirse procesos de transferencia. Cuando esta ocasiona un error, se denomina interferenciaotransferencia negativa. Por el contrario, cuando gracias a ella se consigue comprender o producir correcta y adecuadamente un enunciado, un texto, un gesto, etc., en la LE, se denomina transferencia positiva.
El término transferencia se empieza a emplear en Lingüística a mediados del siglo XX, debido a las considerables repercusiones que las teorías conductistas tienen en la didáctica de la LE. El aprendizaje de cualquier lengua se concibe como un proceso de imitación de unos modelos correctos con el propósito de adquirir unos hábitos adecuados; una vez adquiridos, éstos condicionan la adquisición de otros nuevos hábitos en la LE, ya sea facilitándola, ya sea dificultándola.
La transferencia no siempre es un proceso inconsciente. En determinados casos el aprendiente decide recurrir a su conocimiento lingüístico en la L1, o a su conocimiento del mundo, plenamente consciente de que estos conocimientos previos pueden facilitarle el nuevo aprendizaje o la comunicación.
Esta estrategia es válida tanto para la percepción como para la producción:
Tradicionalmente se le ha dedicado mucha menos atención a la transferencia positiva que a la negativa, entre otras razones, porque lo preocupante para todas las personas que participan en el proceso instructivo -profesores, alumnos, elaboradores de materiales didácticos, etc.- son los errores, no los aciertos. Sin dejar de prestar la debida atención a los errores, conviene que los alumnos también conozcan la existencia de la transferencia positiva y, así, puedan sacar provecho de ella. El hecho de que los alumnos sepan que cuentan con esta estrategia puede acrecentar su autoconfianza desde las primeras etapas del aprendizaje de la LE.
Es bien sabido que la transferencia positiva es común entre lenguas próximas; así, la similitud entre las lenguas románicas (francés, portugués, italiano, etc.) les permite a sus hablantes, cuando aprenden español, por ejemplo, distinguir sin dificultad entre consonantes sordas y sonoras (tensas y laxas, respectivamente), o bien pronunciar sin dificultad el sonido correspondiente al grafema «ñ». Pero lo cierto es que la transferencia positiva también es posible incluso cuando la L1 y la L2 son tan distintas entre sí como, por ejemplo, el chino y el español.
Alternancia de código; Bilingüismo individual; Conocimientos previos; Gramática universal; Marcos de conocimiento; Psicolingüística; Universal lingüístico.