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Diccionario de términos clave de ELE

Transferencia

La transferencia es el empleo en una lengua (comúnmente, una lengua extranjera o LE) de elementos propios de otra lengua (comúnmente, la lengua propia o L1). En el aprendizaje de una LE, el individuo intenta relacionar la nueva información con sus conocimientos previos y, así, facilitarse la tarea de adquisición. Al recurrir a los conocimientos de la L1 (y de otras lenguas) en la formulación de hipótesis sobre la LE en cuestión, pueden producirse procesos de transferencia. Este aprovechamiento de su propio conocimiento del mundo y lingüístico, en particular, constituye una estrategia de aprendizaje y de comunicación, mediante la que se compensan algunas limitaciones en la LE.

Si bien el fenómeno de la transferencia es objeto de un vivo interés ya desde finales del siglo XIX, es a mediados  del siglo XX cuando se empieza a emplear el término transferencia con referencia a este fenómeno lingüístico. Desde la publicación en 1945 de Teaching and Learning English as a Foreign Language de Ch. Fries, se viene teniendo muy en cuenta el papel que la L1 desempeña en el aprendizaje de la LE. En las décadas de los 50 y de los 60 del siglo XX la enseñanza de la LE se hace eco de las teorías conductistas, a la luz de las cuales el aprendizaje se concibe como un proceso de imitación de un modelo correcto -el profesor, el libro de texto, etc.-, con el propósito de adquirir unos hábitos adecuados en la LE. Como en cualquier otro tipo de aprendizaje, también en el de la LE se parte de la base de que los hábitos adquiridos con anterioridad -la articulación precisa de unos sonidos, unas determinadas estructuras gramaticales, etc.,- condicionan la adquisición de los nuevos hábitos en la LE.

Durante la década de los 70 del siglo XX el conductismo es cuestionado por el cognitivismo. El interés suscitado hasta entonces por el Análisis contrastivo —y con él por la hipótesis de la transferencia— se desplaza hacia el Análisis de errores, que, aparte de la interferencia de otras lenguas,  también tiene en cuenta los mecanismos intralingüísticos —sobregeneralización, simplificación, etc.— en la aparición de errores en la interlengua de los aprendientes.

A pesar de las numerosas críticas de que han sido objeto el Análisis contrastivo y la hipótesis de la transferencia, esta continúa vigente para acreditados lingüistas, quienes siguen considerando que la transferencia es un fenómeno elemental en los procesos de adquisición de una LE; también parece ser un factor decisivo en los procesos de fosilización.

Los procesos de transferencia son de muy diversa índole: pueden aparecer en cualquier nivel: en el fónico, en el léxico, en el semántico, en el morfosintáctico, en el sociocultural, en el sociolingüístico..., tanto en la producción como en la percepción, tanto en la lengua oral como en la lengua escrita. Una de las manifestaciones más patentes es la transferencia fónica, responsable del denominado acento extranjero.

Si bien la transferencia más estudiada es la que se produce de la L1 a la L2, las posibilidades son múltiples, ya que el proceso puede darse entre cualesquiera lenguas que conozca un individuo (de L2 a L3, de L4 a L2.); incluso de una lengua extranjera a su propia L1.

Cuando lo que el aprendiente transfiere de su L1 (o de cualquier otra lengua) a la LE es igual o, al menos, suficientemente parecido en ambas lenguas, el resultado del proceso de transferencia es exitoso y en tal caso se habla de transferencia positiva; por ejemplo, si un aprendiente francohablante oye un enunciado español con entonación final ascendente y lo interpreta como una pregunta. Por el contrario, si lo que el aprendiente transfiere a la LE no coincide y ocasiona un error, entonces  se habla de transferencia negativa o de interferencia; por ejemplo, si un aprendiente sinohablante contesta a una pregunta negativa con un sí, cuando, en realidad, quiere decir no. [ -¿No  quieres café? -Sí.]

La transferencia negativa o interferencia siempre ha despertado mucho más interés que la transferencia positiva, tanto entre los lingüistas como entre los profesores de lengua extranjera y los propios alumnos. De hecho, cuando el alumno transfiere exitosamente de su L1 a la LE, es fácil que el proceso de transferencia positiva les pase desapercibido a su profesor, a sus compañeros y demás interlocutores. Por el contrario, en aquellos casos en que la transferencia genera un error, es más fácil que alguno de ellos lo detecte, lo corrija, lo comente, etc. Los propios alumnos, por su parte, probablemente sean más conscientes de algunos de sus propios procesos de transferencia negativa que de los de transferencia positiva.

Otros términos relacionados

Alternancia de código; Bilingüismo individual; Conocimientos previos; Gramática universal; Marcos de conocimiento; Psicolingüística; Universal lingüístico.

Bibliografía básica

  1. Appel, R. y P. Muysken (1996). Bilingüismo y contacto de lenguas. Barcelona: Ariel.
  2. Medina López, J. (1997). Lenguas en contacto. Madrid: Arco Libros.
  3. Sala, M. (1998). Lenguas en contacto. Madrid: Gredos.

Bibliografía especializada

  1. Cortés Moreno, M. (2002). «Dificultades lingüísticas de los estudiantes chinos en el aprendizaje del ELE». En Carabela, Madrid: SGEL, 52, pp. 77-98.
  2. Gass, S. y Selinker, L. (Eds.) (1983). Language Transfer in Language Learning. Rowley, M. A.: Newbury House. Edición Revisada: Amsterdam: John Benjamins, 1992.
  3. Larsen-Freeman, D. (1991). «Second language acquisition research: staking out the territory». TESOL Quarterly, 25/2, pp. 315-350.
  4. Odlin, T. (1989). Language Transfer. Cross-Linguistic Influence in Language Learning. Cambridge: Cambridge University Press.
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