Centro Virtual Cervantes

Diccionario de términos clave de ELE

Trabajo en grupo

Las tareas de trabajo en parejas o en grupos tienen como objetivo principal aumentar la interacción que se produce entre iguales durante el trabajo en colaboración, y de esta manera acelerar el aprendizaje, mejorar las destrezas sociales y solucionar problemas individuales de manera rápida y eficiente.

Las investigaciones en el aula llevadas a cabo a partir de la década de 1980 inciden en la necesidad de fomentar la interacción mediante el trabajo en grupos reducidos. En la instrucción dirigida a toda la clase sólo puede hablar una persona a la vez, y los aprendientes tímidos o más reflexivos pueden no hablar en absoluto. Sin embargo, cuando los aprendientes trabajan en grupos de dos a cuatro componentes, cada miembro puede participar más y por tanto los momentos de aprendizaje activo en una sesión de clase aumentan considerablemente.

La organización del aula en pequeños grupos de trabajo es la característica principal del aprendizaje en cooperación, una propuesta educativa que surge en el marco del enfoque comunicativo. Se puede distinguir dos etapas en la concepción de este tipo de trabajo.

La primera etapa, la fase inicial, tiene como objetivo realizar actividades de comunicación que respondan a una doble necesidad: en primer lugar, practicar enunciados nociofuncionales a partir de los roles sociales propios de una situación de comunicación entre dos personas, y, en segundo lugar, realizar actividades de vacío de información. Estudios más recientes se centran además en los procesos de aprendizaje que pueden derivar de la interacción, entre otros el proceso del andamiaje colectivo, término que refiere a la construcción conjunta del significado durante el trabajo en colaboración a partir del conocimiento que aporta cada estudiante.

La segunda etapa en la concepción del trabajo en grupos reducidos incluye el mismo tipo de actividades pero amplía el alcance del trabajo en grupos mediante la resolución conjunta de actividades de aprendizaje. En este nuevo enfoque del trabajo en grupos se pone el acento en la colaboración en el aprendizaje y las tareas que se resuelven no son exclusivamente de interacción oral: puede haber otras muchas como la escritura conjunta de un texto o la observación de fenómenos lingüísticos gramaticales, textuales o léxicos. Todo ello puede hacerse con el auxilio de la L1 o de una lengua vehicular compartida, si el dominio de la L2 que tienen los alumnos no permite esa cooperación en el aprendizaje.

Los estudios llevados a cabo en el aula confirman los efectos positivos que tiene el trabajo en grupos y en parejas en la adquisición de una lengua, entre otros un aumento de: la participación de los aprendientes en la clase, la reflexión metalingüística, el intercambio de ideas, la posibilidad de ayudarse mutuamente, la actitud positiva hacia el aprendizaje de la lengua, la motivación a la hora de realizar una actividad y la posibilidad de compartir conocimientos con el compañero. Asimismo, al realizar la actividad con un compañero, disminuye el miedo del alumno a cometer errores y mejoran sus habilidades sociales y la reflexión sobre las mismas. Como los problemas individuales se pueden aclarar y resolver rápidamente —a veces con la ayuda del profesor— el aprendizaje se acelera. Con el trabajo en grupos se ha notado un incremento del rendimiento académico. Participando en grupos pequeños, los estudiantes  aprenden a trabajar en equipo, dar y recibir críticas, planificar, guiar y evaluar sus actividades individuales y las que realizan con otros. El trabajo en grupo significa además un aumento de la práctica de las habilidades y estrategias propias de la interacción oral. Asimismo, añaden una nueva dimensión a las actividades funcionales que se solían emplear en el aula: la de un contexto social y real, lo que significa que ya no basta con la reproducción de frases y conversaciones artificiales, sino que los estudiantes tienen que prestar atención a la realidad que les rodea y tener en cuenta tanto los significados sociales como los funcionales que transmiten mediante la lengua.

Tanto profesores y alumnos como investigadores mencionan también algunas desventajas del trabajo en grupos, que pueden derivarse de una inadecuada organización: el profesor puede perder la visión general del grupo y el control sobre lo que sucede; los alumnos, por su parte, pueden desarrollar una excesiva dependencia del compañero para efectuar una interacción adecuada y eficaz.

Con el trabajo en grupos reducidos el papel del profesor se convierte más en facilitador, consultor y evaluador que en supervisor. A su vez, tiene que asumir la función de organizador de recursos y de animador del trabajo en los grupos, encauzándolo y reconduciéndolo cuando sea necesario. Por tanto, esta forma de organización del aula significa algo más que simplemente distribuir a los aprendientes en grupos pequeños, ya que los profesores, además, diseñan y preparan el marco de actuación del pequeño grupo; los aprendientes necesitan instrucción para desarrollar las habilidades necesarias para trabajar bien en grupos; se toman decisiones sobre cómo se va a rentabilizar el rendimiento individual y grupal, y se establece la combinación adecuada de los alumnos en los grupos para optimizar sus actuaciones. Asimismo, se adecua la organización del grupo al objetivo de la actividad, alternando la composición y el tamaño de los grupos para optimizar el aprendizaje.

Otros términos relacionados

Competencia comunicativa; Constructivismo; Enfoque centrado en el proceso; Enfoque centrado en el alumno.

Bibliografía básica

  1. Bronckarts, J-P. (2004). Actividad verbal, textos y discursos. Por un interaccionismo socio-discursivo. Madrid: Fundación Infancia y Aprendizaje.
  2. Edwards, D. y N. Mercer (1987). El conocimiento compartido. El desarrollo de la comprensión en el aula. Barcelona: Paisós /MEC. 1988.
  3. Littlewood, W. (1996). La enseñanza comunicativa de idiomas: Introducción al enfoque comunicativo. Madrid: Cambridge University Press, 1998.

Bibliografía especializada

  1. Cañada, M. D., Esteve, O. (2001). «La interacción en el aula desde el punto de vista de la co-construcción de conocimiento entre iguales». En Muñoz, C. (coord.) Trabajos en lingüística aplicada. Barcelona: AESLA/Univerbook, pp.73-83.
  2. Coll, C., Onrubia, J. (1997). «The construction of shared meanings in the classroom: joint activity and semiotic devices in the mutual teacher/student control and tracking». En C. Coll y D. Edwards (Ed.). Teaching, Learning and Classroom Discourse. Approaches to the Study of Educational Discourse. Colección Cultura y Conciencia. Madrid: Fundación Infancia y Aprendizaje., pp. 49-65.
  3. Hertz-Lazarowitz, R. y Miller, N., (eds.) (1992). Interaction in Co-operative Groups. New York: Cambridge University Press.
  4. Villamil, O. S. y De Guerrero, M. C. M. (1996). «Peer revision in the L2 classroom: social-cognitive activities, mediating strategies, and aspects of social behavior». En Journal of Second Language Writing, 5 (I), pp.51-75.
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es