
Diccionario de términos clave de ELE
Son tácticas y estrategias pragmáticas todos los recursos (tanto verbales como no verbales) que el hablante de una lengua utiliza de forma consciente para construir e interpretar los discursos de forma apropiada al contexto y para interactuar con eficacia en la comunicación.
Las tácticas y estrategias pragmáticas son componentes, por lo tanto, de la dimensión pragmático-discursiva de la lengua. Esta dimensión del discurso constituye uno de los componentes básicos que el Plan curricular del Instituto Cervantes (2006) detalla en su propuesta para adquirir competencia comunicativa en lengua española. Concretamente el Plan Curricular atiende a cinco componentes básicos de la lengua:
A su vez, cada uno de estos componentes o dimensiones se caracteriza por la atención a distintos tipos de contenidos; específicamente, en el componente pragmático-discursivo el Plan Curricular incluye tres tipos de repertorios o inventarios que considerar en cada uno de los niveles de aprendizaje establecidos: un repertorio de funciones lingüísticas, un inventario de géneros discursivos y un repertorio de tácticas y estrategias pragmáticas.
Las estrategias son definidas en el Plan curricular del Instituto Cervantes como procedimientos de decisión por los que el usuario o aprendiente de una lengua satisface un determinado propósito comunicativo. Por ejemplo, para mitigar el riesgo de amenaza que puede implicar dar una orden [Dame una cerveza], la estrategia denominada atenuación permite minimizar el grado de imposición que podría suponer este acto de habla en determinadas situaciones. La atenuación se puede realizar con distintos tipos de tácticas, entendidas éstas como la selección de un recurso concreto en cada situación: para atenuar la fuerza ilocutiva de un enunciado, el español dispone de distintas tácticas o recursos, como los desplazamientos en la perspectiva temporal [Quería una cerveza] o el uso de actos de habla indirectos [Tengo mucha sed], entre otros. Así como una determinada estrategia puede concretarse en tácticas diferentes, una misma táctica puede responder a diferentes estrategias: por ejemplo, un enunciado interrogativo puede emplearse como táctica para atenuar una orden [¿Me traes una cerveza?], para realizar un ofrecimiento [¿Te apetece salir?] o para solicitar confirmación [¿No te has ido todavía?].
Los contenidos sobre tácticas y estrategias pragmáticas que se incluyen en el Plan curricular del Instituto Cervantes están organizados en tres grandes apartados:
Para cada uno de los niveles de aprendizaje fijados en el Marco común europeo de referencia para las lenguas (niveles A1-A2, B1-B2 y C1-C2), el Instituto Cervantes establece una gradación en los inventarios correspondientes a las tácticas y estrategias pragmáticas que tiene que ver con la complejidad gramatical o de interacción discursiva de estos recursos, con su especificidad y fijación léxicas, o con la exigencia de los saberes culturales o implícitos requeridos. En el nivel A, por ejemplo, no se incluye en este inventario los procedimientos de cita; tampoco los recursos modalizadores de intensificación o refuerzo ni las tácticas de focalización; y hasta el nivel C2 no se presentan los ecos irónicos o la sustitución metafórica de un referente previo. Los contenidos de tácticas y estrategias pragmáticas y su nivelación, pues, se describen en función de los otros componentes que definen la lengua como comunicación: el componente gramatical, el cultural y el de aprendizaje, de forma adecuada a las necesidades comunicativas de los aprendientes.
Actividades y estrategias de interacción; Análisis del discurso; Competencia estratégica; Competencia pragmática; Estrategias comunicativas; Interacción; Saberes y comportamientos socioculturales.