
Diccionario de términos clave de ELE
Se entiende por secuenciación la acción de ordenar las acciones didácticas (contenidos, textos, ejercicios, actividades, explicaciones) con el propósito pedagógico de facilitar su aprendizaje por parte de los alumnos y adecuarlas a sus capacidades.
Las decisiones sobre secuenciación se toman en diferentes niveles. Por un lado, el currículo general establece los diferentes niveles de competencia comunicativa y los distintos tipos de cursos en que éstos pueden organizarse. Por otro lado, dentro de cada curso se toman decisiones en relación a las distintas unidades de que se compone (ciclos, lecciones. Asimismo, en el ámbito de una sesión de clase se toman decisiones sobre la secuencia de las distintas tareas y tipos de actividades que en ella se realizarán. Así pues, las decisiones que atañen al orden en que se suceden las acciones didácticas pueden ser tomadas en un programa de enseñanza, un libro de texto o por el profesor.
El criterio esencial para ordenar en el tiempo las acciones didácticas consiste en tener en cuenta el relativo grado de dificultad, de forma que haya una gradación de fácil a difícil. Otro criterio también importante para tomar decisiones en la secuenciación es el de la rentabilidad comunicativa, de forma que se enseñe antes lo que aparece con más frecuencia en la comunicación y se postergue la enseñanza de lo que es menos frecuente.
En la planificación de un curso las decisiones que se toman sobre secuenciación afectan a la selección de los contenidos que se enseñarán al alumno, el tipo de actividades que se le propondrán y los procesos.
La secuenciación referida a los contenidos lingüísticos implica una selección de éstos teniendo en cuenta los mencionados criterios de gradación de fácil a difícil y de rentabilidad comunicativa. Un ejemplo de aplicación del primer criterio es que se enseñe el contenido funcional [saludar y despedirse] antes que [pedir a alguien que haga algo]. Ejemplos de aplicación del segundo criterio es que se enseñe antes [pero] que [no obstante], o las formas verbales de pretérito indefinido antes que las de pretérito imperfecto. Cuando los contenidos funcionales se pueden asociar a diversas estructuras, expresiones o formas lingüísticas, se suelen enseñar primero las más simples para volver a enseñar ese contenido funcional asociado a formas más complejas en ocasiones posteriores. Por ejemplo, para manifestar desacuerdo se suele enseñar primero la expresión [No estoy de acuerdo con eso] y posteriormente [No estoy de acuerdo con que todos tengamos que hacer el mismo trabajo].
La secuenciación referida a las actividades tiene en cuenta el grado de complejidad de éstas y el esfuerzo que pueden suponer al alumno. En general, es más fácil la comprensión lectora que la comprensión oral en textos con una complejidad lingüística equivalente. Asimismo, son más fáciles las actividades de comprensión (oral y escrita) que las de expresión y éstas a su vez son más fáciles que las de interacción. Igualmente, en general son más fáciles las actividades de práctica controlada que las de práctica libre. El enfoque por tareas aplica esta idea, ya que distingue entre actividades finales y actividades capacitadoras, que necesariamente se secuencian antes por ser más fáciles.
La secuenciación también se aplica al orden de unas actividades respecto a otras. Por ejemplo, antes de la comprensión de textos orales y escritos se suelen proponer actividades preparatorias para facilitar la comprensión, posteriormente se lee o se escucha el texto, y posteriormente se proponen actividades de explotación del texto. A la secuenciación referida al orden en que se presenta una serie de actividades conectadas entre sí se le denomina secuencia didáctica.
La secuenciación referida a procesos tiene en cuenta el orden en que éstos se suceden de forma natural en el desarrollo de un curso. Por ejemplo, en la acción didáctica dirigida hacia los procesos metacognitivos, necesariamente se secuencian al principio los procesos de planificación y finalmente los de evaluación. Por lo que respecta a los procesos de aprendizaje, la acción didáctica dirigida hacia el proceso de percepción del elemento lingüístico nuevo es previa al proceso de formulación de hipótesis, que a su vez es previo al proceso de incorporación del nuevo elemento lingüístico en la gramática mental del alumno. Por último la secuenciación también afecta a los procesos comunicativos. Por ejemplo, en la comprensión auditiva se secuencia primero la acción didáctica dirigida al proceso de identificar el mensaje lingüístico y después la acción didáctica dirigida al proceso de comprender el mensaje. O bien en la expresión escrita, se secuencia primero la acción didáctica dirigida al proceso de planificación del texto y después la acción didáctica dirigida al proceso de revisión.
Una secuenciación incorrecta que proponga acciones didácticas con una dificultad o una complejidad lingüística muy por encima de las capacidades del alumno se puede considerar como un error pedagógico, ya que es uno de los causantes del fracaso en el aprendizaje.
Currículo; Diseño de programas; Libro de texto; Materiales curriculares; Objetivos; Planificación de clases.