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Diccionario de términos clave de ELE

Relativismo lingüístico

El término relativismo lingüístico alude a la relación entre lengua y pensamiento y al modo en que se influyen o condicionan entre sí.

El antropólogo y lingüista Edward Sapir (1884-1939) y su discípulo Benjamín Lee Whorf (1897-1941), que se dedicaron al estudio de las diferencias entre las diversas lenguas, constataron que las distinciones conceptuales que se codifican en las lenguas no son universales. Un ejemplo paradigmático para estos autores lo ofrece la nomenclatura de los colores: ninguna constante preside la división del espectro en  las diversas lenguas. Whorf ilustra sus afirmaciones tomando ejemplos de diversas lenguas, en especial la lengua Amerindia de los hopi, que cuenta con una sola palabra para denominar todo aquello que vuela excepto pájaros, desde insectos hasta aviones; o la lengua hablada por los esquimales, que dispone de una gran variedad de palabras para denominar diversos tipos de nieve.

Estos autores formularon diversas hipótesis que, en sus versiones más duras (determinismo lingüístico), establecen que la lengua determina el modo de pensamiento. Es decir, percibimos la realidad y la organizamos en conceptos y otorgamos a éstos significados según un acuerdo implícito de nuestra comunidad de lengua que lo ha codificado de ese modo. Como hablantes suscribimos el modo de organización y clasificación que nuestra propia lengua decreta. La lengua, según estas premisas, canaliza la experiencia. Nuestro pensamiento está determinado por las categorías que nos proporciona la lengua que hablamos y ello condiciona una organización imaginaria de lo real. Cada lengua —según estas hipótesis— entraña una determinada visión intraducible del mundo. En definitiva, la lengua moldea las ideas, el programa y la guía para la actividad mental del individuo.

Hoy en día este planteamiento se cuestiona desde diversas disciplinas dedicadas al estudio de la relación entre actuación lingüística y procesos psicológicos (psicolingüística). Se acepta, sin embargo, que la lengua, aunque no determina el modo de pensamiento, sí influye en el modo en el que percibimos la realidad y la recordamos, y afecta a la facilidad con la que actuamos mentalmente en cierto tipo de tareas; en concreto, recordamos más fácilmente aquellas cosas que se corresponden con palabras concretas.

Se da por sentado que existen diferencias conceptuales entre diversas lenguas, sin embargo, éstas no son tan notables como para que la comprensión entre hablantes se haga imposible; los significados pueden expresarse a través de circunloquios. No existe nada en una lengua que no se pueda decir en otra.

Hoy en día no podemos afirmar que porque una lengua carezca de una palabra sus hablantes serán incapaces de entender un concepto. La ausencia de numerales en ciertas comunidades de habla (los hopi, o los pinara cuentan solamente con tres formas de aludir a cantidades: uno, varios, muchos) no supone una incapacidad de los adultos para contar. Ciertas cuestiones culturales están en la base de la escasez de numerales. La cosmovisión de estas comunidades está limitada a la experiencia directa y el resto de las categorías son consideradas inútiles o irrelevantes por sus hablantes.

Otros términos relacionados

Distancia psicológica; Distancia social; Sociolingüística.

Bibliografía básica

  1. Martinet, A. (1970). Elementos de lingüística general. Madrid: Gredos.
  2. Whorf, B. L. (1971). Lenguaje, pensamiento y realidad. Barcelona: Barral.

Bibliografía especializada

  1. Benveniste, E. (1958). «Categorías de pensamiento y categorías de lengua». Problemas de lingüística general. México: Siglo XXI, 1971.
  2. Gumperz, J. J. (1981). Lenguaje y cultura. Barcelona: Anagrama.
  3. Lakoff, G. y M. Johnson. (1980). Metáforas de la vida cotidiana. Madrid: Cátedra, 1998.
  4. Sapir, E. (1954). El lenguaje: introducción al estudio del habla. México: FCE, 1991.
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