
Diccionario de términos clave de ELE
La referencia es definida como la relación biunívoca que se establece entre ciertas unidades o expresiones lingüísticas y una entidad del mundo o del universo creado en el discurso. El referente, o entidad designada por la referencia, puede ser tanto real ([toro]) como imaginario ([centauro]), un objeto material ([libro]) o abstracto ([justicia]), una entidad de la realidad extralingüística ([el cielo]) o de la realidad lingüística o textual (en el enunciado [te dejo mi ordenador; cuídalo, es mi herramienta de trabajo], la palabra [ordenador] es referente de [lo] y [herramienta de trabajo]). En el ejemplo se aprecia cómo la referencia puede establecerse mediante procedimientos léxicos ([herramienta de trabajo]) o gramaticales ([lo]).
El concepto de referencia se enmarca en el estudio de las funciones del lenguaje, pues remite a uno de los fines con los que el lenguaje es empleado en la comunicación humana: designar o representar la realidad. Es lo que se conoce como función referencial o representativa de la lengua. Desde esta perspectiva, la referencia designa la propiedad del signo lingüístico de remitir a una realidad, ya existente o bien construida lingüísticamente.
Filósofos, lingüistas y lógicos han puesto de manifiesto la necesidad de distinguir entre el valor referencial de un signo y su significado (o sentido). Para F. Saussure, el signo lingüístico une un concepto (o significado) y una imagen acústica (o significante). En semántica, C. K. Ogden e I. A. Richards (1923) amplían este esquema bipolar de Saussure al introducir los llamados triángulos semióticos, que representan la relación entre las tres propiedades que definen el signo: 1) la forma o significante (la imagen acústica), 2) su significado (el concepto, el objeto mental) y 3) la cosa o referente (entidad o acontecimiento de la realidad) al que alude el signo.
La referencia constituye además uno de los conceptos fundamentales de la lingüística del texto, en que es descrita como uno de los mecanismos que garantizan la cohesión textual, junto con la progresión temática y la conexión. La teoría de la enunciación distingue distintos tipos de referencia según aludan a elementos del enunciado (intratextuales) o a elementos del acto de la enunciación (extratextuales):
Cada uno de estos tipos se realiza lingüísticamente con expresiones referenciales particulares, ya sean léxicas o gramaticales: los deícticos ([allí, eso, ahora, etc.]), por ejemplo, constituyen formas gramaticales características de la referencia exofórica; el artículo determinado puede funcionar con valor anafórico (como en la frase [Acabo de asistir a un seminario. Toda la sesión ha sido muy interesante])
Al hecho de que dos o más palabras en un discurso remitan a un mismo referente se le denomina correferencia; por ejemplo, en [He leído otra novela de Carlos Fuentes. La prosa del escritor mexicano es muy intensa], el nombre propio [Carlos Fuentes] y el común [escritor mexicano] al remitir al mismo referente son correferenciales. En sentido estricto, los elementos correferenciales no dependen uno del otro para su interpretación, a diferencia de lo que ocurre con los elementos de una cadena referencial, en que algunas de las unidades dependen de su antecedente para que adquieran sentido: en [Quería hablar con María, pero no la he visto], el pronombre [la] se interpreta por su referencia a [María], y esta dependencia justifica la cadena.
En la didáctica de lenguas, la referencia es un concepto muy operativo para un aprendizaje centrado en el dominio de la comprensión y producción de textos orales y escritos. Reconocer los referentes principales de un texto facilita los procesos de interpretación del discurso (identificación del tema principal y punto de vista del autor). Del mismo modo, en la producción discursiva, algunos de los usos lingüísticos que presentan más dificultades en niveles superiores de aprendizaje del ELE tienen que ver precisamente con la función endofórica o exofórica de determinadas formas gramaticales: los pronombres demostrativos este, ese, aquel o los adverbios locativos aquí, ahí, allí, pueden remitir tanto a entidades intratextuales como extratextuales, de ahí su complejidad. Es pertinente, por lo tanto, atender a sus posibilidades de uso como expresiones referenciales y contrastarlas con las formas propias de la lengua materna del aprendiente.
Análisis del discurso; Coherencia; Competencia comunicativa; Enunciación; Lengua en uso; Lingüística del texto; Textualidad.