
Diccionario de términos clave de ELE
Se entiende por corrección objetiva la comparación de las respuestas dadas por un candidato, a los ítemes de respuesta cerrada o de respuesta dirigida planteados en las tareas de una prueba, con las respuestas explicitadas en una clave de respuestas o una plantilla de corrección, para establecer las respuestas correctas, contabilizarlas y puntuarlas. Esta corrección se contrapone a la corrección subjetiva, en la que el examinador emite un juicio de valor sobre la construcción de una respuesta a una pregunta abierta, o sobre una actuación oral o escrita directa, cuyo contenido no es posible determinar con anterioridad.
Una prueba de corrección objetiva puede incluir dos tipos de ítemes: de respuesta cerrada y de respuesta dirigida. En el primer tipo de ítem el candidato debe solucionar la cuestión que se le plantea marcando una única respuesta entre varias opciones dadas; en el segundo tipo de ítem el candidato debe producir una respuesta mínima (normalmente una palabra), que puede puntuarse como correcta o incorrecta por el examinador.
Las respuestas a ambos tipos de ítemes tienen como objetivo dar prueba de la amplitud de los conocimientos y el grado de control lingüístico de un candidato en gramática y vocabulario, comprensión lectora y comprensión oral, aunque también pueden hacerlo en la evaluación indirecta de la expresión escrita y la expresión oral.
En el diseño de una prueba de corrección objetiva deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
Las ventajas de las pruebas de corrección objetiva son la facilidad de corrección y el aumento de fiabilidad, puesto que debe respetarse estrictamente un criterio único. Sin embargo, las pruebas de corrección objetiva válidas y adecuadas son de más difícil elaboración que las pruebas abiertas o también llamadas de corrección subjetiva. Muchas de las críticas a las pruebas de corrección objetiva proceden del análisis de ítemes de poca calidad, con opciones mal redactadas e inadecuadas, que no cumplen con el propósito al que deben servir: evidenciar las competencias y amplitud de los conocimientos del candidato que se presenta a una prueba.
Las pruebas llamadas de corrección objetiva deben someterse a estrictos análisis estadísticos que permitan validar la calidad de los ítemes que la conforman. En el análisis clásico de ítemes se tienen en cuenta dos aspectos para cada uno de los ítemes de corrección objetiva: el coeficiente de dificultad que da cuenta del porcentaje de estudiantes que contestan un ítem concreto y el índice de discriminación que se refiere a qué tipo de estudiantes ha contestado un ítem determinado.
En las pruebas de corrección objetiva hay que tener en cuenta que si bien la corrección de las mismas se realiza de forma objetiva, su elaboración responde a los criterios de las personas que han decidido su contenido, diseñado las pruebas, elaborado los ítemes y establecido su puntuación. De ahí la importancia de que todo este proceso sea lo más objetivo posible, cosa que puede conseguirse si se parte de un programa evaluativo que incluya unas especificaciones de examen previamente definidas, se realizan ensayos de las pruebas para determinar su validez y fiabilidad, y una vez administradas, se comprueba la calidad de la evaluación realizada a través de análisis estadísticos.
Examen; Ítem; Ítem de prueba objetiva; Prueba de corrección subjetiva; Análisis de ítemes; Prueba de norma de grupo; DELE.