
Diccionario de términos clave de ELE
Un programa estructural, también denominado formal o gramatical, es aquel que da prioridad al conocimiento del código de la nueva lengua por parte del alumno, esto es, al conocimiento de los subsistemas fonológico, gramatical, léxico o morfológico. Se presenta como una lista ordenada y sucesiva de elementos y construcciones gramaticales, frecuentemente junto a una lista asociada de elementos de vocabulario.
Siguiendo a Breen (1978a), es el programa de enseñanza de la lengua más consolidado y experimentado, basado en las descripciones de la lengua realizadas por lingüistas teóricos.
En cuanto a la secuenciación de contenidos, los programas estructurales reflejan la organización o lógica inherente a la lengua misma. Basándose en el análisis de los distintos subsistemas y de sus reglas, que realizan los lingüistas, tal programa identificará, en la mayoría de las ocasiones por separado, la pronunciación, la gramática, el vocabulario y la morfología, y los rasgos estructurales del discurso. A partir de esta primera división, cada programa concreto seleccionará aquellos aspectos de cada subsistema que se consideren apropiados al nivel de los alumnos para los que se concibió el programa. El criterio principal para establecer dicho nivel depende del grado en que el alumno domine en términos de corrección estos subsistemas lingüísticos. Así pues, la secuencia de un programa de este tipo se llevará a cabo desde lo simple a lo complejo, pero teniendo en cuenta también la frecuencia de uso y la utilidad de estructuras, vocabulario, etc.
Según Breen (1978a), el objetivo de un programa estructural es lograr la corrección o precisión en las producciones de los aprendientes. Este tipo de programa describe las capacidades necesarias en términos de corrección lingüística en el uso de las cuatro destrezas, suponiendo que las destrezas receptivas (auditiva y lectora) deben servir o redundar en las productivas. Según este razonamiento, el programa formal identifica el uso de la lengua con el uso de destrezas y propone que las destrezas se trabajen según una secuencia que va de las receptivas a las productivas.
Se trata de un tipo de programa normalmente apriorístico, pues su contenido se determina antes de la enseñanza. Asimismo, en virtud de la clasificación de Wilkins (1976), es un programa de tipo sintético, puesto que en él se potencia aprender primero las diversas formas lingüísticas (obtenidas mediante un análisis de la lengua realizado por los lingüistas) para poder luego hacer una síntesis de todas ellas en actividades de uso (recorrido de la lengua a las actividades).
Como señala Breen (1978a), el programa formal, sigue proporcionando un convincente plan del conocimiento de la lengua y de cómo este conocimiento puede utilizarse a través de las cuatro destrezas, debido fundamentalmente a su tradición académica y a la experiencia en su utilización. El hecho de que se hayan producido cambios significativos en las disciplinas que contribuyeron a darle forma o de que una buena parte de los profesores haya rechazado la metodología que originalmente le correspondía no parecen haber desterrado su importancia entre la profesión.
Enseñanza situacional de la lengua; Enfoque centrado en el producto; Método audiolingüe.