
Diccionario de términos clave de ELE
El concepto de proficiencia (ingl. Proficiency) remite a la capacidad que una persona demuestra en el uso de una lengua extranjera. Puede aplicarse tanto al uso global de la lengua como al de una sola destreza lingüística en particular.
El término empieza a usarse en Canadá y los EE.UU. de América a mediados del siglo pasado, en los estudios sobre enseñanza bilingüe, para referirse al dominio de la lengua inglesa que los alumnos demostraban en la escuela. En un primer momento se utiliza exclusivamente en el ámbito académico, en contraposición con otros ámbitos de la vida social; J. Cummins (1979), de la Universidad de Toronto, distingue entre las «destrezas básicas de la comunicación interpersonal» (BICS: basic interpersonal communicative skills) y la «proficiencia cognitiva en los usos académicos de la lengua» (CALP: cognitive academic language proficiency); basa esta distinción en el hecho de que los hijos de inmigrantes que llegan a las escuelas necesitan un período mucho más extenso para alcanzar las destrezas académicas CALP (unos cinco años) que para las destrezas orales conversacionales BICS (unos dos años).
Posteriormente, en los años 80, el concepto de proficiencia es asumido por la asociación de profesores de lenguas extranjeras de los EE.UU. (ACTFL), que publica el documento «ACTFL Proficiency Guidelines»; se trata de unas escalas descriptivas de los distintos niveles de dominio de una lengua extranjera. El documento tuvo una gran aceptación y sirvió de base para numerosas iniciativas tanto en el diseño de programas como en la elaboración de exámenes, la publicación de materiales didácticos o la formación del profesorado. Destacó entre todas ellas un modelo de examen para comprobar la proficiencia oral basado en una entrevista (OPI, oral proficieny interview).
Este concepto se distingue del de competencia comunicativa por cuanto se refiere exclusivamente al dominio de una lengua segunda o extranjera, mientras que la competencia comunicativa se refiere a la capacidad de uso del lenguaje, tanto en la primera como en otras lenguas. Además, la propia noción de proficiencia se elaboró sin tomar en consideración la de competencia comunicativa (y sus diversas subcompetencias), lo que dio lugar a críticas al modelo porque se consideraba que en las escalas descriptivas de los diferentes niveles quedaba muy empobrecida la caracterización del dominio de la lengua, excesivamente concentrada en la competencia gramatical.
El término ha tenido menor fortuna en Europa, donde se han desarrollado diversos programas institucionales, en su mayoría impulsados por el Consejo de Europa (Nivel Umbral, Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas), que toman como base el concepto de competencia comunicativa. El propio Marco Común Europeo designa el quinto de sus seis niveles de referencia como «Effective Operational Proficiency», si bien el término está ausente en los otros cuatro inferiores (Breakthrough, Waystage, Threshold, Vantage) y en el superior (Mastery); en este y otros textos se ha traducido al español como dominio, que también parece ser el término preferido por el Instituto Cervantes. Otras instituciones europeas utilizan «ability». No obstante, en la teoría sobre exámenes, algunas publicaciones mantienen el término proficiencia en la distinción entre exámenes de proficiencia y exámenes de rendimiento. En Latinoamérica parece haberse consolidado su uso en las publicaciones sobre enseñanza bilingüe.
Adquisición de segundas lenguas; Aprendizaje de segundas lenguas; Bilingüismo individual; Destrezas lingüísticas; DELE; Evaluación; Examen; Marco de referencia en evaluación.