
Diccionario de términos clave de ELE
La pregunta se utiliza en el aula como un procedimiento didáctico. En el discurso en el aula se pueden dar diferentes tipos de preguntas hechas por el profesor, entre otras: la convergente, divergente, retórica, referencial, abierta y de coletilla. La formulación de uno u otro tipo de pregunta depende del objetivo que tenga el profesor al hacerla.
Una pregunta convergente lleva a los estudiantes a enfocar sus respuestas hacia un tema central. Generalmente requiere una sola respuesta correcta y provoca respuestas cortas. Estas preguntas pueden ser útiles cuando el profesor quiere centrarse en unas destrezas o conocimientos concretos o quiere respuestas cortas, como por ejemplo para comprobar si los estudiantes pueden hallar una información específica en un pasaje de lectura o si saben la conjugación de un verbo. Por el contrario, una pregunta divergente suscita en los estudiantes respuestas diferentes o divergentes. Las preguntas divergentes pueden usarse, por ejemplo, cuando el profesor quiere comparar las ideas de los estudiantes respecto a un tema. A menudo las respuestas a estas preguntas no son correctas o incorrectas. Un ejemplo de una pregunta divergente es aquella que requiere que los estudiantes formulen su propia valoración sobre un tema.
En términos generales una pregunta retórica es un enunciado que tiene la forma de pregunta pero que no espera respuesta. Por ejemplo, [¿Qué importa?] que puede funcionar como enunciado equivalente de [No importa]. En la enseñanza los profesores suelen recurrir a un tipo de pregunta retórica denominado pregunta docente o didáctica, en inglés display question, que no se hace para obtener información que el profesor desconoce, sino que tiene otras finalidades, como dar pie a la práctica de elementos de la lengua de forma mecánica, o bien comprobar que el alumno sabe un determinado contenido del programa. Por ejemplo: [¿Esto es un libro? Sí, es un libro.] La respuesta que da el alumno es para demostrar que sabe formular una frase gramaticalmente correcta y reproducir información ya conocida. En una pregunta referencial, o legítima, en cambio, el profesor demanda información que no conoce. Puede tratarse de preguntas como [¿Qué opinas de la reforma en la educación secundaria?]. Este tipo de preguntas demanda del aprendiente que realice un razonamiento lógico o que exprese una opinión. Por otro lado, puede tratarse de una pregunta del profesor para pedir información a los alumnos sobre un tema desconocido para él o una pregunta para mostrar interés. Asimismo el término se refiere a aquellas preguntas que son fruto de malentendidos o de la necesidad de solventar problemas metalingüísticos o metacomunicativos. En otras palabras, las preguntas referenciales están destinadas a obtener realmente una información, sea con un objetivo didáctico o no.
Una pregunta abierta, en el contexto del discurso en el aula, es una pregunta que no tiene una única respuesta correcta, al contrario que una pregunta cerrada. Por lo tanto, las preguntas divergentes y referenciales son preguntas abiertas. Una pregunta abierta en un examen se define como un ítem de prueba que permite al examinado contestar libremente, en contraste con las preguntas de elección múltiple limitadas.
Una pregunta de coletillase usa para buscar una confirmación de lo expresado en un enunciado. En español sirven a este propósito expresiones como ¿no?, ¿verdad? o ¿no es cierto?, por ejemplo en la frase: Vas de viaje, ¿no?
Al ser uno de los recursos más utilizados en la enseñanza de idiomas, las preguntas de los profesores y los comportamientos asociados a ellas han sido objeto de la investigación sobre el discurso de aula. Entre los temas que se han estudiado se encuentran:
Se ha sugerido que una forma de hacer que las clases estén más orientadas a la comunicación real, y en consecuencia más exitosas en la adquisición de destrezas comunicativas, sería que los profesores recurrieran menos a las preguntas docentes retóricas y más a las preguntas referenciales y divergentes, puesto que hay una correlación entre el comportamiento interrogatorio del profesor y la adquisición de la lengua por los aprendientes.
Los resultados de diversas investigaciones en el aula realizadas a partir de la década de 1980 indican que los profesores utilizan, tanto en la lengua oral como escrita, muchas preguntas pseudoabiertas que dirigen al aprendiente de tal forma que se trata en realidad de preguntas cerradas, por ejemplo en el caso de que pregunten por algo que acaban de explicar explícitamente. Al mismo tiempo utilizan las preguntas retóricas considerablemente más que las referenciales, contrariamente a lo que se suele observar en el discurso fuera del aula, incluso en clases que pretenden seguir un método comunicativo. La causa se ha buscado en el hecho de que el profesor busque formas de proveer un aducto comprensible y quiera fomentar la producción oral de los alumnos de un nivel principiante.