
Diccionario de términos clave de ELE
Los objetivos son uno de los componentes esenciales de un programa de enseñanza o de un currículo. Se refieren a aquello para lo que se establece el programa, lo que se pretende lograr, y se distinguen de los contenidos que hay que asimilar para alcanzarlos. Se relacionan de forma directa con la evaluación, procedimiento curricular en el que los objetivos se reformulan como criterios para valorar los aprendizajes.
En la pedagogía general, la organización de programas con referencia expresa y sistemática a unos objetivos aparece a mediados del siglo XX en los EE.UU. de América, como consecuencia de la influencia que en la administración educativa empezaron a ejercer, por un lado, el modelo de organización y eficacia del mundo de los negocios y, por otro, la psicología conductista y la importancia que ésta concede a la conducta observable de las personas.
A partir de entonces, la función de los objetivos en la enseñanza ha experimentado un desarrollo diferenciado a tenor de la orientación de las diversas escuelas psicopedagógicas. Lo primero que se produjo fue un distanciamiento general de los postulados del conductismo, para conceder importancia al componente cognitivo y metacognitivo del aprendizaje, así como a las vivencias y a las actitudes del alumno. Además, diversos sectores ponían reparos a una enseñanza inspirada en la empresa, que subordinaba el razonamiento crítico en la escuela a la productividad y la eficiencia, y concedía un papel preponderante a los valores y demandas de la sociedad de la que la escuela forma parte.
No obstante, tanto en la reforma educativa de la enseñanza de la España de finales del siglo XX como en la didáctica general de las lenguas, las diversas propuestas de diseño curricular adoptaron la tecnología educativa de la enseñanza por objetivos. En ella, la formulación de los objetivos está sujeta a tres requisitos: que la expresión sea clara, que el logro del objetivo se pueda medir y que la conducta se especifique en términos operativos. En el campo de la enseñanza de segundas lenguas, R. M. Valette propuso un modelo con cuatro categorías de objetivos —proficiencia, conocimientos, factores afectivos y transferencia (es decir, la capacidad de extrapolar a otras áreas del currículo los aprendizajes logrados)— y cuatro áreas de contenidos —lengua, cultura, comunicación y formación general—.
En relación con el concepto de objetivos, el ulterior desarrollo de la didáctica ha definido con más precisión un conjunto de términos para referirse con más propiedad a sus diversos aspectos:
Las modernas propuestas del currículo centrado en el alumno destacan la importancia de los objetivos personales del aprendiente. Por tales se entienden tanto las razones que mueven a una persona a inscribirse en un programa de aprendizaje de lengua como las metas a corto plazo que se va fijando a medida que progresa el desarrollo de los cursos (por ejemplo, conocer mejor el vocabulario de la alimentación, o el de la salud y los cuidados físicos). Unos y otros pueden coincidir con los objetivos generales del programa, o pueden ser ligeramente divergentes. En relación con este concepto adquiere también una especial importancia el análisis de necesidades de los alumnos y el de la negociación de los objetivos. También destaca la reciente inclusión de objetivos de aprender a aprender entre los objetivos generales.
En el campo del Español como lengua extranjera se dispone, desde la publicación del Plan curricular del Instituto Cervantes de una definición de objetivos muy detallada y completa, que incorpora todas las aportaciones arriba reseñadas. Parte este documento de la consideración del sujeto de aprendizaje como un usuario de la lengua, y lo caracteriza como un aprendiente con tres dimensiones, para cada una de las cuales define objetivos particulares: como agente social deberá lograr unos objetivos que se definen en términos de transacciones e interacciones sociales y de los textos orales y escritos que en ellas deberá manejar; como hablante intercultural deberá desarrollar una conciencia intercultural, que se concibe en términos tanto de reflexión como de acción; y en cuanto aprendiente autónomo deberá desarrollar su capacidad de aprender.
Enfoque; Enseñanza de segundas lenguas; Procesos-productos; Variable afectiva.