
Diccionario de términos clave de ELE
Interferencia es un término usado en didáctica de la lengua extranjera y en psicolingüística para referirse a los errores cometidos en la L2, supuestamente originados por su contacto con la L1; es sinónimo de transferencia negativa. Cualquier aprendiente recurre a sus conocimientos lingüísticos y generales previos e intenta aprovecharlos para el aprendizaje de la L2. En ocasiones sus conocimientos previos le facilitan el nuevo aprendizaje; es lo que se conoce como transferencia positiva. En otras ocasiones, por el contrario, el proceso de transferencia ocasiona un error; entonces se habla de transferencia negativa o de interferencia. En estos casos se considera que lo aprendido dificulta lo que se va a aprender.
Interferencia es un concepto clave en las teorías conductistas. El proceso puede aparecer cuando los hábitos lingüísticos o culturales difieren entre la L1 y la L2. Dado que el aprendiente está tan acostumbrado a emplear, por ejemplo, una determinada estructura gramatical, tiende a emplearla también en la L2, lo que puede resultar en un error; por ejemplo, cuando un anglohablante dice [Soy veinte años].
En la etapa inicial del Análisis contrastivo algunos lingüistas llegan a creer que la hipótesis de la interferencia es capaz de explicar casi cualquier error en la L2. No obstante, el propio R. Lado (1957: 72) ya advierte que «la lista de problemas resultante de la comparación entre la L1 la L2 [...] debe considerarse una lista de problemas hipotéticos, en tanto no se confirme su existencia en el habla de los alumnos».
En realidad, el hecho de que un determinado aspecto sea muy distinto en la L1 y en la L2 no implica, forzosamente, que sea especialmente difícil de aprender. Por otro lado, el hecho de que, efectivamente, resulte difícil para los aprendientes tampoco significa que se vaya a producir interferencia, ya que en estos casos algunos aprendientes lo que hacen es evitar el empleo del vocablo, de la estructura léxica, etc.
Hoy en día, nadie pone en duda que la interferencia de la L1 (y de otras lenguas) sea, en mayor o menor medida, responsable de determinados errores en la L2. Otros errores, no obstante, tienen su origen en la propia L2, por lo que se les denomina intralingüísticos o de desarrollo, y son análogos a los que comete un nativo en el proceso de adquisición de su L1; por ejemplo, la generalización incorrecta de una regla gramatical. También es probable que determinados errores sean el fruto de la combinación entre un proceso intralingüístico y otro interlingüístico.
Una de las manifestaciones más patentes de la interferencia es la fónica, responsable del denominado acento extranjero, que con frecuencia pone de manifiesto el origen de los alumnos; por ejemplo, anglohablantes con sus típicas diptongaciones de vocales españolas, o bien francohablantes y germanohablantes velarizando las vibrantes españolas. En el nivel léxico, podemos citar los cognados o «falsos amigos», por ejemplo, cuando un anglohablante emplea en español el término [compromiso] con el sentido de [término medio] o [transigencia], creyendo que significa lo mismo que su cognado inglés [compromise]. En ocasiones, el aprendiente produce un enunciado gramaticalmente correcto y con un sentido literal idéntico en ambas lenguas, pero con una fuerza ilocutiva o con un valor comunicativo distinto en una y otra cultura; por ejemplo cuando un sinohablante le pregunta a su interlocutor hispanohablante [¿Ya has comido?] con la única intención de saludarlo, un ejemplo de interferencia pragmática.
A la hora de elaborar materiales didácticos, se suelen tener en cuenta los principales aspectos que originan procesos de interferencia, por ejemplo, la típica confusión entre ser y estar, cuando en la lengua de los aprendientes un único verbo (francés, être; rumano, a fi; inglés, to be; alemán, sein; noruego y danés, være; holandés, zijn; serbocroata, biti; etc.) abarca ambos campos semánticos. La experiencia en el aula de LE corrobora que la interferencia de la L1 es una realidad cotidiana, comprensible y natural, pues, como sabemos, los errores del aprendiente -y los de interferencia no constituyen una excepción- reflejan los esfuerzos que realiza para comunicarse y para formular hipótesis sobre la L2.
Alternancia de código; Bilingüismo individual; Conocimientos previos; Error pragmático; Gramática universal; Interlengua; Marco de conocimiento; Psicolingüística; Universal lingüístico.