Forma-función
La dicotomía forma-función se utiliza en diversas ciencias para referirse al modo en que se asocian o se vinculan entre sí las características formales de un determinado objeto (su apariencia externa y su estructura interna) y aquello para lo que sirve o se usa, es decir, la función que cumple.
En el campo de las lenguas este par de términos ha adoptado diversos sentidos:
- En la gramática funcional se aplica a la relación que una determinada unidad lingüística establece con otra (por ejemplo, las distintas funciones que puede desempeñar el artículo en relación con el nombre).
- Los lingüistas de la Escuela de Praga estudiaron en las primeras décadas del s. XX la perspectiva funcional de la oración, cuyo contenido informativo analizaron y explicaron mediante los conceptos de tema-rema.
- Algunos años más tarde, el lingüista británico M.A.K. Halliday desarrolló la «lingüística sistémica», con especial atención a las funciones del lenguaje y a sus aspectos semánticos y pragmáticos.
- La pragmática se sirve de estos dos términos para explicar la relación que los interlocutores, en el uso que hacen de la lengua, establecen entre formas y significados sociales (por ejemplo, cómo una estructura interrogativa puede servir para hacer una propuesta, un reproche o una petición de información).
- En los estudios de adquisición infantil del lenguaje también se ha prestado atención a esta relación entre forma y función, y al proceso evolutivo que sigue el niño para ir adquiriendo simultáneamente el dominio de las formas y la capacidad de atribuirles funciones.
- Asimismo, en los estudios de adquisición de segundas lenguas resulta crucial explicar los criterios con los que, en el uso real de la lengua, adjudicará el aprendiente la función correspondiente a las distintas formas que reconozca; y, a la inversa, a qué formas recurrirá, de entre las que conoce, para realizar las funciones comunicativas que se propone.
En didáctica de la lengua interesa la transposición, a la elaboración de programas (y, en consecuencia, a la manera de enfocar la enseñanza), del modo en que la pragmática entiende dicha relación. En la perspectiva del análisis del discurso se han elaborado inventarios de unidades formales de la lengua y de unidades funcionales para elaborar programas de enseñanza. En algunas ocasiones tales programas se han establecido partiendo de las formas para llegar a las distintas funciones que pueden cumplir; por ejemplo, se enseñan las formas del imperativo y su uso se asocia a las invitaciones, las instrucciones, a los mandatos y prohibiciones, etc. Otras veces se procede a la inversa: se elige una función y se presentan las diversas formas en que puede realizarse; por ejemplo, la función «dar instrucciones» puede realizarse por medio de verbos en forma impersonal con el pronombre SE, en la voz pasiva, con el presente de indicativo de la voz activa en primera persona del plural o segunda del singular, o con el imperativo. En tal caso, generalmente se opta por una sola de las formas, la más adecuada a la situación de comunicación en la que se ejemplifica su uso, y se dejan para otras ocasiones las otras formas.
Otros términos relacionados
Acto de habla; Adquisición de segundas lenguas; Competencia comunicativa; Contexto discursivo; Interlengua; Programa nociofuncional.
Bibliografía básica
- Halliday, M. A. K. (1975). «Aprendiendo a conferir significado». En E.H. Lenneberg y E. Lenneberg (Eds.). Fundamentos del desarrollo del lenguaje. Madrid: Alianza.
- Vila, I. (1991). «Lingüística y adquisición del lenguaje», Anales de psicología, 7/2, 111-122.
Bibliografía especializada
- Halliday, M. A. K. (1978). El lenguaje como semiótica social. La interpretación social del lenguaje y del significado. México: Fondo de cultura económica. (1982).
- Karmiloff-Smith, A. (1979). A Functional Approach to Child Language. Cambridge: Cambridge University Press.
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