Evaluación
Se entiende por evaluación la acción
educativa que implica siempre recoger información para juzgarla y en consecuencia
tomar una decisión. No obstante, hay tantas definiciones de evaluación
como concepciones de la misma. Las diferencias estriban en qué información
se recoge y juzga; quién, cómo, cuándo y para qué la recoge y juzga y,
en consecuencia, qué tipo de decisión se toma. Para una definición más
acotada del término, es preciso tener en cuenta que la manera de entender
la evaluación de los aprendizajes varía sustancialmente según cual sea
la teoría del aprendizaje en que se ampara el enfoque o método didáctico.
En líneas muy generales, una visión
conductista del aprendizaje conlleva una concepción de evaluación
por objetivos, cuyas características más relevantes son las siguientes:
- Los objetivos son definidos
a partir de conductas observables que se pueden medir cuantitativamente.
Desde esta perspectiva, los conceptos de medida y evaluación han sido
conceptos virtualmente intercambiables. Un instrumento con estas características
es el examen.
- Se seleccionan unos objetivos al
inicio del proceso educativo, cuya consecución se espera al final del
mismo, sin interesar tanto el proceso que sigue el sujeto para la
adquisición de las conductas evaluadas. Es decir, se centra la atención en
el logro final.
- El fin de la evaluación es la
comprobación de la eficacia de lo que se enseña, lo que desde una
perspectiva positivista, comporta, como se ha indicado, obtener datos
cuantitativos.
Desde una visión cognitivista
y constructivista del aprendizaje, se pone el centro de interés
en una pedagogía basada en procesos, de la que cabe destacar las
siguientes características:
- La evaluación debe referirse
no sólo al grado en que el aprendiente aprende un conjunto de habilidades
o un tipo de conocimientos, sino que también debe responder a cuestiones
de justificación (por qué deben aprender los alumnos unos determinados
conocimientos) así como los efectos de aprendizaje no intencionados
(qué han aprendido que no estaba previsto, qué aspectos de los que estaban
previstos no han aprendido, etc.).
- La evaluación, centrada
ahora en el proceso, busca dar información para formular y reformular
la acción didáctica. Dicho de otro modo, la evaluación es entendida
como un acto de comunicación entre las partes implicadas con el que
se busca ante todo mejorar el proceso de lo que está siendo objeto de
evaluación y, en consecuencia, el producto resultante del mismo.
- Tiene como objetivo
primordial establecer el nivel de aprovechamiento del estudiante en
cada actividad de aprendizaje así como detectar los tipos de errores
más relevantes, para enmendarlos a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
- Desde esta concepción
de evaluación, la
fiabilidad
y validez,
requisitos básicos de cualquier modelo evaluativo, se consiguen mediante
el contraste de opiniones entre las partes implicadas, esto es, entre
diferentes profesores, entre profesor y estudiante, etc. Este procedimiento
se denomina triangulación de los datos obtenidos. Para recoger
tales datos y contrastarlos, se pueden emplear los siguientes instrumentos:
la observación sistemática, los informes, la entrevista, el
diario de aprendizaje, las listas de control, grabaciones,
cuestionarios, etc.
En cuanto a los diferentes tipos
de evaluación, estos pueden clasificarse a partir de los siguientes criterios:
los función de la
evaluación, el marco de referencia tomado y los agentes
de la evaluación.
En didáctica de segundas lenguas,
la noción de evaluación varía según cual sea el método o enfoque seguido,
puesto que las prácticas de evaluación tienen que ser inseparables de
las prácticas pedagógicas. Cuando se toma una opción de metodología didáctica,
se está tomando, aunque sea implícitamente, una decisión de evaluación.
Otros términos relacionados
Aprendizaje mecanicista; Currículo;
Enfoque;
Error; Programa; Prueba
cloze; Validación de pruebas.
Bibliografía básica
- Briz, E. (1998). «La evaluación
en el área de lengua y literatura». En Mendoza, A. (coord.). Conceptos
clave en didáctica de lengua y la literatura. Barcelona: SEDLL, ICE
Universitat de Barcelona, pp. 115-140.
- Cassany, D.; Luna, M. y Sanz, G.
(1994). Enseñar lengua. Barcelona: Graó.
- Coll, C. y Martín,
E. (1996). «La evaluación de los aprendizajes: una perspectiva de conjunto».
En Signos, 18, pp. 64-77.
- Giné,
N. y Parcerisa, A. (2000). Evaluación en la educación secundaria. Elementos
para la reflexión y recursos para la práctica. Barcelona: Graó.
Bibliografía especializada
- Allen,
D. (comp.). (2000). La evaluación del aprendizaje de los estudiantes.
Una herramienta para el desarrollo profesional de los docentes. Buenos
Aires: Paidós.
- Álvarez
Méndez, J. M. (1987). Didáctica, currículo y evaluación: ensayos sobre
cuestiones didácticas. Barcelona: Alamex.
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