
Diccionario de términos clave de ELE
La enseñanza de la lengua para fines específicos se centra en los procesos de enseñanza-aprendizaje que facilitan el dominio de la comunicación especializada, esto es, la lengua que utilizan los profesionales que trabajan en un determinado contexto laboral o los expertos que desarrollan su actividad en una disciplina académica concreta. Se denomina Español con Fines Específicos (EFE) al conjunto de usos del español empleado en cada uno de estos ámbitos; según el campo profesional o académico estudiado, se distingue, por ejemplo, entre Español de los negocios, Español del turismo, Español jurídico, Español de las relaciones internacionales o Español de la medicina, entre otros.
La enseñanza de la lengua para fines específicos surge a finales de los años 60 del siglo XX con la aparición del enfoque comunicativo en el aprendizaje de lenguas extranjeras. La denominación EFE (Español con Fines Específicos) se extiende a comienzos de la década de los 90 y desde entonces la didáctica de este tipo de comunicación ha pasado a constituir una de las ramas más relevantes de la enseñanza del español como lengua extranjera. La evolución que ha tenido lugar en las instituciones educativas españolas públicas y privadas en relación con los procesos de enseñanza-aprendizaje implicados en este campo ha llevado a establecer una división de estas enseñanzas en dos grandes grupos:
Esta división se ha visto potenciada, por una parte, por el afianzamiento económico desarrollado por España y algunos países de América Latina en los mercados internacionales durante las dos últimas décadas, y, por otra parte, por la demanda ejercida por las universidades españolas para la realización de los programas Erasmus y Sócrates, desde el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea.
La enseñanza de la lengua con propósitos específicos es, por lo tanto, una enseñanza dirigida a potenciar una habilidad concreta, la que solicita el aprendiente: la comprensión lectora de textos técnicos, la capacidad para mantener conversaciones con fines comerciales, la comprensión y expresión orales en usos académicos, etc. El programa de un curso de español para fines específicos se establece así en función del perfil y las expectativas o beneficios que los estudiantes esperan conseguir con este aprendizaje y es concebido como una inmersión en situaciones comunicativas especializadas. Un análisis de necesidades previo garantiza una adecuada respuesta a estas expectativas.
Las situaciones de aprendizaje de la lengua para finalidades específicas pueden resumirse en dos tipos: las que se llevan a cabo en contextos institucionales y las que tienen lugar en contextos no institucionales para conseguir alguna mejora en la profesión. En el primer caso, los ámbitos de aprendizaje considerados están más estandarizados y se relacionan con la clasificación habitual entre ciencias sociales y humanas (economía, comercio, derecho, turismo, etc.), y ciencias experimentales (medicina, ciencias ambientales, etc.); la estandarización de estos cursos ha favorecido el desarrollo de un sistema de acreditación oficial de estas enseñanzas: pueden obtenerse certificados de español con fines profesionales en diversos ámbitos (Español de los negocios, Español del turismo, Español de las ciencias de la salud ; Diploma de Español de los negocios). En cuanto a las situaciones de aprendizaje no institucionales, el tipo de programa que se propone es tan variable como las necesidades profesionales: Curso sobre interacción médico-paciente; Curso sobre divulgación científica a niños; Curso de venta en español a través de Internet, etc.
Al ser la competencia comunicativa el objetivo de aprendizaje, el estudio de la lengua para fines específicos se plantea a partir de los géneros discursivos (orales o escritos) propios de cada campo profesional o académico abordado; el trabajo con textos auténticos facilita el conocimiento de los usos lingüísticos reales que caracterizan cada situación de comunicación especializada. La descripción global (función comunicativa, relación entre los interlocutores, partes del discurso, etc.) y local (sintaxis, morfología, fraseología, terminología, etc.) del uso de la lengua se enmarca en cada clase de texto particular (informe económico, negociación comercial, entrevista laboral, currículum vitae, monografía académica, etc.). Se considera además objeto de aprendizaje la «cultura profesional» a la que pertenece la lengua de estudio. Cuestiones como el comportamiento y la actitud de los profesionales ante diversas situaciones cotidianas (saludos, invitaciones, desacuerdos, turnos de habla en una negociación, código gestual, etc.) se aprenden en cada contexto de especialidad, con unas normas de interacción y mediación propias. Las metodologías didácticas más eficaces para la realización de estos cursos suelen basarse en el enfoque por tareas y en la simulación. En ambos casos se garantiza la participación activa del aprendiente en la resolución de problemas profesionales o académicos reales.
Actividad comunicativa; Autenticidad; Comunicación intercultural; Competencia intercultural; Discurso; Programa centrado en el alumno; Programa nociofuncional; Registro; Uso de la lengua.