
Diccionario de términos clave de ELE
El acrónimo ELE significa ‘español como lengua extranjera’ y se emplea habitualmente entre los profesores, investigadores, productores de materiales y demás especialistas de la enseñanza del español a hablantes nativos de otras lenguas. Si bien la enseñanza del español como lengua extranjera cuenta con siglos de historia, las siglas ELE (también E/LE) son de reciente acuñación, datan de la década de los 80 del siglo XX.
La primera gramática española, la de A. de Nebrija (1492), especifica entre sus objetivos servir de ayuda a los extranjeros que estudian español, lo que da una idea del interés que ya existía por el ELE en el siglo XV. Sin embargo, no es hasta el siglo XVI cuando verdaderamente se inicia la difusión del ELE, por dos razones principales: la colonización de América Central y del Sur y la supremacía política del Imperio Español en Europa bajo Carlos V. Con todo, en España las lenguas modernas no tienen cabida en la Enseñanza Secundaria ni en la Universitaria hasta el siglo XIX.
El español es la lengua de casi 400 millones de personas (hispanohablantes), lo que la convierte en la cuarta del mundo en número de hablantes nativos. Es lengua oficial en más de veinte países, principalmente en América Central y del Sur, aunque también en Estados Unidos, España, Guinea Ecuatorial y el Sáhara Occidental. Es la tercera lengua internacional en los foros culturales, políticos y económicos (lengua oficial en la ONU, en la Unión Europea, etc.) y la segunda como lengua vehicular de comunicación internacional. En suma, la presencia y la importancia del español en el panorama internacional va en aumento, p. ej., en las publicaciones periódicas (prensa diaria, revistas, etc.) tanto en papel como en formato digital, en el comercio internacional, en la diplomacia, etc. Por todo ello, se comprende que sean cada vez más los extranjeros que, ya sea por razones profesionales (p. ej., comerciales), personales (p. ej., España y los países del Caribe son algunos de los destinos preferidos por millones de europeos para pasar sus vacaciones), etc. deciden estudiar ELE. Para atender a esta demanda creciente, también está aumentando el número de centros de enseñanza en los que se imparten clases de ELE. Esta realidad lleva a la creación en 1991 del Instituto Cervantes, con el fin de enseñar y promocionar la lengua española, así como de difundir la cultura española e hispanoamericana.
Los estudiantes de español pueden clasificarse, grosso modo, en tres grupos, cada uno con un tipo distinto de profesorado:
Sólo en Europa se calcula que hay alrededor de tres millones y medio de alumnos y 33.000 profesores de ELE, principalmente en países de la UE. En Estados Unidos, donde el español se habla ya desde el siglo XVI (en La Florida, Luisiana, Texas, Nuevo México…), es la lengua extranjera más estudiada, muy por delante de las demás lenguas extranjeras. En Brasil el español compite con el inglés como primera lengua extranjera, principalmente por razones comerciales y profesionales. En los países del Magreb la presencia del ELE es patente sobre todo en Marruecos, país vecino con el que España mantiene especiales relaciones históricas y culturales. Cabe destacar asimismo los casos de Japón (con más de 60.000 alumnos) y Australia (más de 27.000).
El creciente interés por el estudio del ELE, con la consecuente demanda de profesores de ELE ha dado lugar a nuevos cursos de formación y reciclaje del profesorado, a nuevas titulaciones y a nuevas líneas de investigación. En 1987 la Universitat de Barcelona funda el primer Máster de Formación de Profesores de Español como Lengua Extranjera. Posteriormente otras universidades españolas y extranjeras siguen la iniciativa, creando programas de postgrado, maestría y doctorado en Didáctica del ELE, Lingüística Aplicada al ELE y especialidades relacionadas.
Fruto de esos y de otros cursos afines empiezan a publicarse en las últimas décadas del siglo XX cada vez más trabajos de investigación relacionados con el ELE. Aparecen asimismo varias revistas especializadas —Cable, Carabela, Frecuencia-L…— para difundir los resultados de algunas de esas investigaciones. Algunas editoriales inauguran colecciones dedicadas a la didáctica del ELE, ya sea traduciendo al español clásicos extranjeros —como es el caso de Cambridge University Press—, o bien publicando nuevas obras de autores españoles —Edinumen, Edelsa, etc.—. El propio Instituto Cervantes también organiza congresos y cursos de formación de profesores y publica obras de referencia, actividades didácticas, estudios sobre la lengua, etc. Un ejemplo es la revista bimestral Cervantes, fundada en octubre de 2004 y disponible tanto en papel como en Internet.
Todas estas circunstancias propician la profesionalización del profesorado de ELE. Así, paralelamente a las más tradicionales asociaciones de hispanistas (alrededor de 40), se han ido fundando también asociaciones de profesores de español (alrededor de 70), algunas de ellas coordinadas por organismos como, p. ej., la Federación Internacional de Asociaciones de Profesores de Español (FIAPE). Cabe resaltar también el papel de la Asociación para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ASELE), que organiza cada año un congreso internacional.
Aprendizaje de segundas lenguas; Aprendizaje de segundas lenguas mediante el estudio de materias; Centro de autoaprendizaje; Competencia intercultural; Comunidad de habla; Contexto de aprendizaje; DELE; Enseñanza bilingüe; Uso de la lengua.