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Diccionario de términos clave de ELE

Cortesía

En lingüística, se entiende por cortesía el conjunto de estrategias conversacionales destinadas a evitar o mitigar las tensiones que aparecen cuando el hablante se enfrenta a un conflicto creado entre sus objetivos y los del destinatario. 

A menudo se crean conflictos entre la cortesía y el principio de cooperación establecido por Grice porque ambos persiguen objetivos diferentes. El principio de cooperación  prioriza la transmisión segura de la información; la cortesía, en cambio, requiere que en ocasiones se rompan las máximas en  favor del buen mantenimiento de las relaciones sociales.Veamos un ejemplo de esta tensión en las siguientes intervenciones:

(En el hospital)

  1. [«Su hijo va a morirse.»]  (Intercambio transaccional en el que lo importante es la transmisión eficaz de la información por lo que el principio de cooperación es prioritario.)
  2. [«La intervención se presenta muy complicada debido al grave estado en el que ha ingresado su hijo. Debemos estar preparados para lo peor».] (Intercambio interaccional en el que prima el mantenimiento de las relaciones sociales.)

Son varias las teorías que han aparecido en torno a la cortesía. R. Lakoff (1973) es el primero que establece unas reglas de cortesía en la interacción.Sus dos reglas básicas son: I. «Sea claro». II. «Sea cortés». La primera regla resume las máximasde Grice; la segunda tiene que ver con las relaciones interpersonales y presenta tres posibilidades: I. «No se imponga». II. «Ofrezca opciones». III. «Refuerce los lazos de camaradería». Cada una de estas reglas se aplica en una situación determinada según sea el grado de relación existente entre los interlocutores.

G. Leech (1983) enfoca el fenómeno de la cortesía desde un punto de vista diferente, propone un principio de cortesía completo, con sus máximas, semejante al principio de cooperación de Grice. Según G. Leech, la cortesía lingüística es un principio regulador de la conducta verbal que se sitúa a medio camino entre la distancia social y la intención del emisor; persigue el equilibrio social entre los interlocutores, a pesar de que la intención comunicativa del emisor suponga una molestia para el destinatario. G. Leech, evalúa la cortesía en términos de coste y beneficio, de manera que una acción verbal es  más «descortés» cuanto mayor es el coste del destinatario y menor su beneficio,y más «cortés» en el caso contrario. De acuerdo con esta relación, establece una clasificación de intenciones en cuatro categorías generales:

  1. Acciones verbales que apoyan la cortesía, como un cumplido, un agradecimiento o una felicitación.
  2. Acciones prácticamente indiferentes a la cortesía, por ejemplo, una declaración.
  3. Acciones que entran en conflicto con la cortesía, como una petición o una queja.
  4. Acciones dirigidas frontalmente contra el mantenimiento de la relación entre los interlocutores, por ejemplo, un insulto, un reproche o una burla.

Y una serie de máximas: máxima de tacto,  de generosidad, de aprobación, de modestia, de acuerdo y de simpatía.

El principio de cortesía de G. Leech  ha recibido críticas debido a su planteamiento como principio completo, con un número extenso de  máximas, separado del principio de cooperación.

P. Brown y S. Levinson (1987) proponen un modelo que pretende completar el de Grice con la consideración de la faceta interpersonal. Su teoría se inspira en los trabajos de E. Goffman (1956), quien introduceel concepto de imagen pública (face). A partir de este concepto, Brown y Levinson consideran que toda persona tiene una imagen positiva (la necesidad de ser apreciado) y una imagen negativa (la necesidad de no ser molestado). Durante la interacción verbal los hablantes se esfuerzan por lograr una estabilidad en sus relaciones con los demás y, por lo tanto, evitan vulnerar la imagen del otro. En ocasiones existen actos que amenazan la imagen (AAI), como rechazar una invitación: [ A: ¿Te vienes con nosotros al cine?; B: No], y es necesario desarrollar estrategias para mitigar ese ataque, por ejemplo, justificando el rechazo: [«Tengo mucho trabajo»]; omaximizando la imagen positiva del interlocutor:[«Eres muy amable, gracias, pero no puedo ir.»]. Es en  este momento cuando actúa la cortesía, para evitar o  reparar el daño causado por los AAI.P. Brown y S. Levinson, proponen una clasificación de las estrategias que se activan en función del riesgo que queramos correr cuando realizamos un AAI. El riesgo será mayor cuanto más abiertamente se realice el AAI, ya sea con mitigación (apelando a la cortesía positiva o a la negativa) o sin ella;  y menor, cuanto más encubierta se manifieste lingüísticamente la amenaza (con actos de habla indirectos, por ejemplo).

La cortesía forma parte del contenido de aprendizaje de una lengua y de su cultura y, por tanto, es esencial en las clases de lenguas extranjeras. Algunas muestras lingüísticas de la cortesía se hallan en: los usos verbales mitigadores, como el condicional o el imperfecto de cortesía, formas personales corteses, enunciados preliminares del tipo [por favor], [si no te importa], [te lo ruego], modalizadores, etc.

Otros términos relacionados

Acto de habla; Aculturación; Análisis del discurso; Enunciado; Interculturalidad; Pragmática.

Bibliografía básica

  1. Escandell, M. V. (1995). «Cortesía, fórmulas convencionales y estrategias indirectas.» Revista Española de Lingüística, 25, pp.31-66.
  2. Escandell, M. V. (1996). Introducción a la pragmática. Barcelona: Ariel Lingüística.
  3. Renkema, J. (1993). Introducción a los estudios sobre el discurso. Barcelona: Gedisa, 1999.

Bibliografía especializada

  1. Brown, P. y Levinson, S. (1987). Politeness. Some Universals in Language Use. Cambridge: Cambridge University Press.
  2. Lakoff, R. (1973). «The Logic of Politeness, or Minding your P’s and Q’s. En Proceedings of the Ninth regional Meeting of the Chicago Linguistic Society, pp. 345-356.
  3. Leech, G. N. (1983). Principles of  Pragmatics. Longman. Londres.
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