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Diccionario de términos clave de ELE

Conector discursivo

Los conectores son unidades lingüísticas invariables que marcan en la superficie textual las relaciones lógicas que se dan entre oraciones, entre segmentos textuales o entre macroproposiciones de forma que se puedan interpretar como pertenecientes a una unidad mayor, el texto. Esta conexión entre fragmentos textuales puede ser desempeñada por distintos tipos de categorías gramaticales: adverbios ([entonces]), conjunciones  ([pues]), locuciones conjuntivas ([sin embargo]), proposiciones nominalizadas ([debido a]) y predicaciones léxicas ([concluyendo]).

Algunos de los trabajos más relevantes de pragmática y lingüística del texto han abordado el estudio de los conectores; mientras la lingüística textual destaca su capacidad para enlazar unidades lingüísticas más allá del nivel oracional, los enfoques pragmáticos subrayan sus propiedades argumentativas y de procesamiento de la información. El interés por los usos supraoracionales de los conectores dentro de la lingüística textual se manifiesta ya en el trabajo de M.A.K. Halliday y R. Hasan (1976) sobre los distintos procedimientos de cohesión en inglés. Las que ellos denominan conjunciones (los conectores) son uno de los cinco elementos que crean cohesión en un texto (los otros cuatro mecanismos que detallan son la referencia, la sustitución, la elipsis y la cohesión léxica). Estos autores distinguen cuatro tipos de conectores: aditivos, adversativos, causales y temporales. Desde una perspectiva pragmática, la teoría de la argumentación francesa (Ducrot 1980) analiza los efectos argumentativos de los conectores según la conclusión hacia la que orientan un determinado enunciado. La teoría de la relevancia, por su parte, estudia estos elementos de enlace también desde la forma como guían las inferencias de un enunciado, esto es, las posibles interpretaciones que se derivan de él.

En la gramática española, M.ª A. Martín Zorraquino y J. Portolés (1999) definen los conectores textuales como un grupo dentro de los denominados marcadores del discurso. El término marcador, pues, es empleado por estos autores como un hiperónimo de conector. Otros investigadores, en cambio, utilizan los términos marcador y conector prácticamente como sinónimos. En otros casos, se considera el conector textual como una función o propiedad según la cual algunas conjunciones y adverbios indican relaciones lógico-semánticas entre las oraciones de un texto.

Martín Zorraquino y Portolés (1999), de acuerdo con su significado, describen tres grupos de conectores:

  1. Conectores aditivos, que unen a un fragmento textual anterior otro con su misma orientación argumentativa. Dentro de este tipo distinguen otros dos: los que vinculan dos unidades discursivas que se ordenan en una misma escala argumentativa ([incluso, es más]); y los que no cumplen esta condición ([además, encima, etc.]).
  2. Conectores consecutivos, que conectan un consecuente con su antecedente ([así, entonces, por tanto, etc.]).
  3. Conectores contraargumentativos, que eliminan o atenúan alguna de las conclusiones que pudiera inferirse de una unidad anterior. Pueden introducir distintos valores semánticos: presentar un contraste o contradicción entre las unidades vinculadas ([en cambio, por el contrario]), comentar el mismo tópico que la unidad anterior ([antes bien]), introducir conclusiones contrarias a las esperadas de un primer elemento ([sin embargo, no obstante, ahora bien, etc.]) o atenuar la fuerza argumentativa de la unidad discursiva anterior ([eso sí]).

No obstante, son muchas las clasificaciones que se ofrecen en la bibliografía especializada en el tema. Un requisito que se destaca en todas ellas es la necesidad de una relación semántica y pragmática subyacente entre los miembros que se unen a través del conector. Esto es, los conectores no garantizan a nivel superficial ni la conexión ni la coherencia de un texto si entre los elementos conectados no es posible establecer una relación lógica. Por otro lado, se ha de tener en cuenta el carácter polifuncional de estas unidades de enlace: un mismo conector puede tener valores pragmáticos distintos según el contexto de uso; por ejemplo, el conector adversativo pero, además de sus usos oracionales, en algunas ocasiones se emplea para señalar cambios de tópico; se usa con frecuencia en intercambios polémicos; en conversaciones, coocurre con y con no ([sí pero, no pero…]) y también permite expresar valores como sorpresa o enfado.

En la didáctica de lenguas, la descripción de los conectores del español permite determinar las categorías gramaticales que contribuyen a la construcción del tejido textual. El detalle de su función conectiva en el texto y de sus valores semánticos y pragmáticos ha permitido ofrecer guías de uso para su mejor aprendizaje. Además, resultan de interés para la enseñanza-aprendizaje los trabajos que relacionan clases de conectores con tipos de texto y géneros de discurso, al mostrar el empleo del conector textual en el plano global del texto y en cada contexto específico de comunicación.

Otros términos relacionados

Análisis del discurso; Competencia comunicativa; Competencia discursiva; Coherencia; Discurso; Presuposición.

Bibliografía básica

  1. Gregorio de Mac, M.ª I. y Rébola de Welti, M.ª C. (1992), Coherencia y cohesión en el texto. Buenos Aires: Editorial Plus Ultra.
  2. Martín Zorraquino, M.ª A. y Portolés, J. (1999). «Los marcadores del discurso». En I. Bosque y V. Demonte (dirs.). Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid: Espasa Calpe, capítulo 63.
  3. Montolío, E. (2001). Conectores de la lengua escrita, Barcelona: Ariel.

Bibliografía especializada

  1. Cuartero Sánchez, J. M. (2002). Conectores y conexión aditiva. Los signos incluso, también y además en español actual. Madrid: Gredos.
  2. Ducrot, O. (1980). Les mots du discours. París: Minuit.
  3. Halliday, M. A. K. y Hasan, R. (1976). Cohesion in English, Londres: Longman.
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